El Gobierno británico ha enviado cartas a 500 empresas para decirles que empiecen a pagar a sus becarios, como parte de una nueva serie de medidas contra el trabajo no remunerado.
Funcionarios de HMRC, el departamento tributario y de recaudación del Reino Unido, contactan cada día con unos seis empleadores para recordarles que anunciar puestos de trabajo no remunerados suele ser ilegal y puede acarrear multas cuantiosas.
Los inspectores rastrean ofertas de empleo en busca de prácticas no remuneradas y contactan con los empleadores para recordarles que, en muchos casos, tienen la obligación legal de pagar a sus trabajadores.
Una respuesta oficial del Gobierno al informe Taylor sobre la cultura laboral en el Reino Unido detalló el régimen de inspección y señaló que se había contactado con más de 500 empleadores entre noviembre y principios de febrero.
La legislación del Reino Unido permite realizar prácticas breves a voluntarios auténticos, que se caracterizan por no tener horarios fijos ni responsabilidades.
Pero si los becarios tienen horarios fijos y realizan tareas obligatorias, la ley los considera trabajadores y deben percibir al menos el salario mínimo nacional, que varía según la edad, de la siguiente manera:
7,50 £ (10,44 $) por hora para mayores de 25 años,
7,05 £ (9,81 $) para personas de 21 a 24 años
5,60 £ (7,80 $) para personas de 18 a 20 años
4,05 £ (5,64 $) para menores de 18 años
La respuesta indicaba que el Gobierno también casi había duplicado ese año su presupuesto para hacer cumplir el salario mínimo: de 13 millones de libras a 25,3 millones en el siguiente ejercicio fiscal.
Añadieron que, si el problema persiste, el Gobierno estudiará métodos más contundentes para abordarlo.



