Atraer y, más importante aún, retener talento suele dejar a los responsables de contratación y a los departamentos de recursos humanos persiguiendo un objetivo móvil.
Lo que más importa a los millennials en un empleo puede no ser relevante para la generación X o los baby boomers. La situación se complica aún más porque no todos los millennials (ni tampoco las personas de otras generaciones) buscan empleo con las mismas prioridades. Mientras que algunos millennials pueden elegir a sus posibles empleadores en función de la flexibilidad laboral, otros pueden dar prioridad a las prestaciones o la remuneración que ofrecen.
En mis muchos años de experiencia cubriendo puestos de todos los niveles en el sector tecnológico, he observado que destacan tres aspectos a la hora de atraer talento millennial:
Ofrecer oportunidades de servicio a la comunidad
Dar a los empleados la oportunidad de participar en actividades de servicio a la comunidad puede ser fundamental para contratar y retener talento millennial. Por ejemplo, nuestro programa de voluntariado para empleados ofrece la posibilidad de reconstruir viviendas en Baton Rouge o de apoyar a los docentes locales y sus escuelas.
Creo que hoy los empleados buscan sentirse realizados, ya sea participando en una reunión en la sala de juntas o dando clases particulares en un aula. Estas oportunidades de servicio a la comunidad aportan un propósito que va más allá del trabajo cotidiano de cada empleado.
La comodidad importa
La conciliación entre la vida laboral y la personal, que durante mucho tiempo ha sido un argumento de venta clave para atraer a los millennials, no es más que una ilusión en el mundo actual, cada vez más tecnológico. Más importante es pasar de la conciliación a la integración de la vida laboral y personal.
El teléfono inteligente, que antes era un aparato sofisticado, ahora es parte integral de la vida cotidiana, tanto en el ámbito laboral como en el personal. Los empleados deben saber que su gerente confía en que pueden gestionar su carga de trabajo y no estará vigilándolos a cada momento durante el día, algo que, a mi parecer, contradice por completo la premisa de integrar la vida laboral y personal.
Hoy ya no estamos atados a la oficina y podemos acceder a lo que necesitamos en cualquier momento y lugar. Por ejemplo, contamos con sistemas de correo electrónico compatibles con cualquier dispositivo móvil y herramientas de colaboración a las que se puede acceder desde teléfonos inteligentes y otros dispositivos móviles. He firmado contratos electrónicamente a 32.000 pies de altura, de camino a unas vacaciones familiares. Eso es la máxima expresión de la integración de la vida laboral y personal.
Abre las puertas de tu oficina
Los millennials buscan que las expectativas sobre sus funciones estén claramente definidas y saber cómo se medirá su éxito. Esto debe comunicarse con claridad y concisión desde el principio y a lo largo de toda su trayectoria profesional.
Para fomentar una comunicación más fluida, los líderes deberían considerar la posibilidad de ofrecer horarios de atención sin cita previa. Hace poco organicé una «jornada relámpago de puertas abiertas»: instalé una mesa en el patio del edificio de nuestra oficina y mantuve reuniones improvisadas con todos los empleados, no solo con quienes me reportan directamente. Fue una gran oportunidad para explicarles la historia de nuestra empresa y destacar el papel que desempeñan en ella.
Esto no solo demuestra el compromiso con una comunicación abierta y transparente, sino que ayuda a establecer valores compartidos y da más sentido a las responsabilidades cotidianas de los empleados.
En Farmers Insurance, nuestra mejor estrategia de contratación consiste en asegurarnos de que el talento actual esté comprometido y disfrute de verdad de su trabajo. Cualquiera puede recibir al talento con alfombra roja y toda clase de lujos para lograr que entre por la puerta. Pero si no puedes evitar que ese talento dé media vuelta y se marche, habrás perdido la batalla por el talento antes incluso de que empiece.


