5 formas en que Dinamarca se prepara para el futuro del trabajo

The Nyhavn canal, part of the Copenhagen, Denmark, Harbor and home to many bars and restaurants, is seen in this August 11, 2008 file photo. REUTERS/Teis Hald Jensen/Files - GF10000379708
Denmark has established a Disruption Council to handle the impact of technological change.Image: REUTERS/Teis Hald Jensen
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¿Cómo se prepara un Estado del bienestar tradicional, con sus prestaciones institucionalizadas y financiadas con impuestos, para el futuro del trabajo? ¿Cómo se mantiene un mercado laboral saludable, unas condiciones de competencia equitativas, los convenios colectivos y un diálogo social sólido sin frenar el potencial de las nuevas tecnologías y la innovación? Dinamarca ha dado pasos importantes para adaptarse a los cambios de su panorama laboral.

El auge del trabajo en plataformas

Una de las consecuencias de internet que ha cambiado las reglas del juego ha sido el nacimiento del comercio electrónico. Los consumidores y las empresas han adoptado la compra y venta de productos en línea en beneficio mutuo, y nuevos modelos han alterado los modelos de negocio tradicionales. Para las empresas del comercio minorista capaces de adaptarse, el comercio electrónico ha sido un motor de crecimiento. Para los legisladores, ha planteado desafíos a la legislación sobre fiscalidad y derechos de los consumidores.

La transición desde el comercio minorista tradicional ha sido, en gran medida, exitosa. Hoy ha surgido un nuevo desafío. Las plataformas digitales facilitan el trabajo físico y crean una conexión rápida y flexible entre la oferta y la demanda de trabajo. Una vez más, los legisladores se enfrentan a oportunidades y desafíos.

Una red de protección para todos

Con el creciente número de trabajadores de plataformas, una cuestión clave es garantizar sus derechos laborales, tanto los derechos establecidos por ley en materia de seguridad laboral, salud y vacaciones como los derechos recogidos en convenios colectivos, por ejemplo, los salarios y las condiciones de trabajo.

En Dinamarca, donde los interlocutores sociales acuerdan los salarios, el Gobierno desempeña un papel crucial al garantizar condiciones de competencia equitativas entre los trabajadores tradicionales y los trabajadores de plataformas. Sin embargo, los legisladores dependen de que los interlocutores sociales entablen un diálogo y lleguen a acuerdos.

Otra cuestión fundamental es garantizar que la legislación vigente no impida aprovechar los posibles beneficios. El trabajo en plataformas ofrece alternativas flexibles al empleo tradicional para las personas con capacidades limitadas, quienes desean organizar su propio horario de trabajo o quienes necesitan un trampolín hacia un empleo más permanente.

En estos casos, el trabajo en plataformas puede servir de vía para salir del desempleo y de acceso rápido al mercado laboral. Sin embargo, la legislación sobre prestaciones sociales y prestaciones por desempleo debe reconocer el trabajo en plataformas como trabajo, y considerar que los ingresos procedentes del trabajo en plataformas tienen el mismo valor que los ingresos del empleo tradicional.

El modelo danés

Para hacer frente al impacto del cambio tecnológico en el mercado laboral, el Gobierno danés creó el Consejo de Disrupción en 2017. El Consejo está presidido por el primer ministro y lo integran ocho ministros y 30 miembros, entre ellos directores ejecutivos, interlocutores sociales, investigadores y otras personas.

El debate se ha centrado en cómo las políticas públicas pueden adoptar nuevas formas de trabajo y, al mismo tiempo, mantener un mercado laboral que funcione correctamente. De ahí surgieron las cinco medidas siguientes para apoyar la innovación y la competitividad de las nuevas tecnologías.

1. Adaptar el sistema de prestaciones por desempleo

La normativa sobre prestaciones por desempleo para trabajadores autónomos y empleados con modalidades de trabajo atípicas, como los trabajadores de plataformas, se armonizará con las reglas aplicables a los empleados ordinarios. Esto ofrece a todos, independientemente de su forma de empleo, una mejor red de protección y más seguridad si pierden sus ingresos. Se tienen en cuenta todos los tipos de empleo, de modo que una persona que trabaje tanto por cuenta propia como por cuenta ajena podrá usar ambos tipos de empleo para acceder a las prestaciones por desempleo.

El nuevo sistema se basará en mayor medida en soluciones objetivas, digitales y basadas en registros, que ofrecerán más transparencia a todos. Además, el sistema de prestaciones por desempleo y el sistema tributario serán más similares. En virtud del nuevo acuerdo, todos los ingresos sujetos a impuestos podrán utilizarse para generar derecho a prestaciones por desempleo.

2. Reconocer el trabajo en plataformas como trabajo a efectos de las prestaciones sociales

Los ingresos procedentes del trabajo en plataformas se considerarán equivalentes a los ingresos del trabajo tradicional a efectos de las prestaciones por desempleo, y el trabajo en plataformas se equiparará al trabajo tradicional en lo relativo al mantenimiento del derecho a las prestaciones sociales.

Hasta ahora, un obstáculo importante para que las personas desempleadas participaran en la economía de plataformas ha sido la incertidumbre sobre la legislación vigente, en concreto, sobre cómo los ingresos obtenidos a través de plataformas afectarían a su derecho a prestaciones por desempleo, así como a las normas de compensación y de adquisición de derechos. Para reforzar la transparencia, el Ministerio de Empleo ha aclarado a los fondos del seguro de desempleo y a los centros municipales de empleo que el trabajo en plataformas debe reconocerse como trabajo. Esto elimina la burocracia que impedía a quienes reciben prestaciones sociales por desempleo utilizar el trabajo en plataformas como trampolín para acceder al mercado laboral.

3. El primer convenio colectivo con una empresa de plataformas

En abril de 2018, la plataforma Hilfr firmó un histórico convenio colectivo con el sindicato 3F. Fue el primer acuerdo entre un sindicato y una empresa de plataformas en Dinamarca. Garantiza a los usuarios de la plataforma derechos laborales, incluida una pensión y una prestación por vacaciones. El contrato tiende un puente entre la sólida tradición danesa de convenios colectivos y las nuevas plataformas digitales, y ofrece a los trabajadores de plataformas la posibilidad de sindicarse.

4. Impulsar el potencial futuro de la economía colaborativa y de plataformas

Hace poco, el Gobierno firmó un acuerdo político para reforzar el potencial de crecimiento de la economía de plataformas. El acuerdo exige revisar si es necesario aclarar o ajustar la normativa sobre las empresas de plataformas y poner en marcha una plataforma web específica que ofrezca al sector de las plataformas un único punto de consulta sobre la regulación pública. También contempla la creación de un consejo integrado por interlocutores sociales y representantes del sector, que asesorará al ministro de Empresa sobre la evolución de la economía colaborativa y de plataformas.

Además, simplifica y aclara las condiciones fiscales para alquilar casas de campo, viviendas de uso permanente, coches y barcos a través de una plataforma o agencia de alquiler. Las autoridades tributarias también han acordado cooperar con Airbnb para garantizar un marco claro para los alquileres de corta duración y la comunicación automática de los ingresos por alquiler a las autoridades tributarias danesas.

5. Mejorar las competencias de la fuerza laboral para adaptarse a las condiciones cambiantes

Esto es fundamental para prepararse, en un sentido más amplio, para el futuro del trabajo. El Gobierno danés ha firmado con los interlocutores sociales un acuerdo tripartito sobre formación y educación profesional. Está invirtiendo en las competencias del futuro mediante soluciones más flexibles, un acceso más fácil a la educación y la formación, y sólidas oportunidades de aprendizaje permanente. El acuerdo incluye varias iniciativas dirigidas a las empresas y a los incentivos y oportunidades de los trabajadores para iniciar una formación y mejorar sus competencias. Una de ellas es un «fondo de transición» que ofrece formación gratuita tanto a personas cualificadas como a personas con pocas cualificaciones.

Al igual que con el tiempo nos hemos acostumbrado al comercio electrónico, adaptarse a las nuevas condiciones no sucede de la noche a la mañana. Sin embargo, estas iniciativas son pasos importantes para crear un ecosistema innovador que impulse una competencia saludable en el marco del modelo danés de flexiguridad y garantice un mercado laboral sólido con una red de protección social adecuada.

El futuro del empleo: lea aquí el informe completo

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