¿Podría la decisión de EE. UU. sobre las horas extra crear más empleos?

¿Podría la decisión de EE. UU. sobre las horas extra crear más empleos?
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El Departamento de Trabajo de EE. UU. acaba de proponer elevar el umbral de horas extra —la cantidad que se puede ganar y aun así tener derecho a recibir una paga de «tiempo y medio» por las horas que excedan las 40 semanales— de 23.600 dólares al año a 50.400.

Esto es muy importante. Unos 5 millones de trabajadores recibirán un aumento. (Vea el video adjunto, que grabamos el mes pasado.)

Los grupos de presión empresariales ya están clamando que esto destruirá empleos. Eso es lo que siempre predicen, ya sea cuando se sube el salario mínimo, se aprueba la Ley de Atención Médica Asequible (Obamacare), se concede licencia familiar y médica o se mejora la seguridad laboral. Sin embargo, sus predicciones nunca se hacen realidad.

De hecho, es probable que la nueva norma aumente el número de empleos. Esto se debe a que los empleadores que no quieren pagar horas extra tienen una opción evidente: pueden contratar a más trabajadores y emplear a cada uno durante no más de 40 horas a la semana.

Ya era hora de que se produjera este cambio. Cuando el umbral de horas extra alcanzó su máximo hace medio siglo, más del 60 por ciento de los trabajadores asalariados tenían derecho al pago de horas extra. Pero la inflación ha erosionado aquel antiguo umbral. Hoy, solo alrededor del 8 por ciento de los trabajadores asalariados tienen derecho a ese pago.

El pago de horas extra se ha vuelto tan inusual que muchos estadounidenses ni siquiera se dan cuenta de que antes la mayoría de los trabajadores asalariados tenía derecho a recibirlo.

Simplemente seguimos trabajando más tiempo y más duro por menos. Una encuesta reciente de Gallup reveló que los estadounidenses asalariados ahora dicen trabajar un promedio de 47 horas a la semana —no las supuestamente habituales 40—, mientras que el 18 por ciento de los estadounidenses dice trabajar más de 60 horas a la semana.

Mientras tanto, las ganancias empresariales se han duplicado en las últimas tres décadas —de alrededor del 6 % del PIB a aproximadamente el 12 %—, mientras que los salarios han caído casi exactamente en la misma proporción.

La erosión del pago de horas extra y de otras protecciones laborales es uno de los principales factores que agravan la desigualdad. Un umbral más alto para las horas extra ayudará a revertir esta tendencia.

Por fin, una pequeña buena noticia para los estadounidenses trabajadores.

Este artículo se publica en colaboración con Robert Reich. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Robert Reich es profesor titular de Políticas Públicas en la Universidad de California en Berkeley y miembro sénior del Blum Center for Developing Economies.

Imagen: Se ve a trabajadores que se desplazan por la mañana fuera de la Bolsa de Nueva York, el 30 de julio de 2012. REUTERS/Brendan McDermid.

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