Legisladores de California han presentado un proyecto de ley estatal para fijar la semana laboral estándar en 32 horas, en lugar de 40, con el mismo salario.
Se ha criticado el proyecto de ley por su potencial para aumentar los despidos y los costes de contratación.
La COVID-19 ha redefinido el bienestar en el lugar de trabajo y ha puesto un énfasis especial en la salud mental de los empleados.
«La iniciativa a favor de la semana laboral de cuatro días se ha vuelto seria».
Un escritor de reportajes de The New York Times Magazine planteó ese argumento… en 1964.
«Ha llegado el momento de examinar detenidamente tanto las supuestas ventajas como las desventajas», escribió el fallecido Edward Chase.
Más de medio siglo y una pandemia (aún en curso) después, la presión a favor de una semana laboral más corta vuelve a inspirar titulares y a gobiernos de todo el mundo. La propuesta más reciente procede de California, donde los legisladores han presentado un proyecto de ley estatal que redefiniría la semana laboral y fijaría 32 horas, en lugar de 40, como nuevo estándar.
Si se aprueba, el proyecto de ley AB293 obligaría a las empresas a pagar horas extraordinarias a quienes superen el nuevo límite legal, pero solo se aplicaría a las empresas con más de 500 trabajadores. Aun así, afectaría a unas 2.600 empresas del estado y a 3,6 millones de personas, de una población activa de alrededor de 17 millones, según informa The San Francisco Chronicle.
Los empleadores de centros de trabajo sindicalizados quedarían exentos de la ley de 32 horas, porque los convenios colectivos podrían ofrecer condiciones similares o mejores, declaró a The Chronicle Cristina Garcia, asambleísta estatal y una de las coautoras del proyecto de ley.
Quedan sin respuesta otras preguntas sobre el proyecto de ley, que ahora está siendo examinado por el Comité de Trabajo y Empleo de la Asamblea. Por ejemplo, los legisladores estatales tendrían que determinar cómo afectaría a los empleados asalariados o a quienes trabajan para grandes empresas con sede en California, pero viven en otro lugar.
Sin embargo, la propuesta estipula que las empresas no podrían reducir el salario actual de los trabajadores.
¿Es buena idea este plan de semana laboral de cuatro días?
En teoría, la mayoría de los empleados acogería con gusto una semana laboral de cuatro días. Sin embargo, Nicholas Bloom, profesor de Economía de la Universidad de Stanford, dijo que la versión californiana de la semana de cuatro días es «aterradora».
«Si la implantan, las empresas reducirán el empleo mediante congelaciones de la contratación y despidos», declaró a The Chronicle; además, muchas empresas se trasladarían a estados vecinos.
La Cámara de Comercio de California advirtió que la semana de cuatro días encarecería la contratación. El proyecto de ley ahora aparece en la lista anual de la organización de posibles «destructores de empleo».
¿Cuáles son las ventajas de la semana laboral de cuatro días?
Aun así, quizá no sea tan fácil descartar la idea.
A diferencia de lo que ocurría en 1964 (y durante otros intentos anteriores de implantar una semana de cuatro días en Estados Unidos), los legisladores de California disponen ahora de muchos precedentes y datos para sopesar las ventajas del proyecto de ley. Numerosas empresas privadas y líderes políticos de todo el mundo han adoptado distintas modalidades de semana laboral de cuatro días y han informado de resultados mayoritariamente positivos. En particular, un amplio ensayo de varios años en Islandia concluyó que los empleados a quienes se concedió un día libre adicional sentían que podían cuidar mejor su salud y atender a sus hijos. (Otros han sostenido que no tuvo tanto éxito como sugirieron muchos medios de comunicación).
Aunque los directivos de empresas que participaron en el estudio islandés expresaron preocupación por la presión de tiempo sobre los empleados y por el aumento de la carga de trabajo, también dijeron que la mayoría de los trabajadores tenía mucha más energía y estaba más comprometida tras pasar a una semana de cuatro días.
Desde que comenzó ese experimento, la pandemia de COVID-19 ha convertido el bienestar y la salud mental de los empleados en una prioridad para las empresas. En medio de niveles récord de cambios de empleo y renuncias, los empleadores han introducido horarios flexibles y otras prestaciones de apoyo. Ahora, quienes respaldan el proyecto de ley de California dicen que quieren que la legislación estatal reconozca y formalice estos cambios.
Garcia también sostiene que una semana laboral de 32 horas ayudaría a las empresas a atraer y retener empleados, y animaría a regresar a las mujeres que dejaron la población activa durante la pandemia, especialmente a las madres trabajadoras.
«Estamos viendo una escasez de mano de obra en todo tipo de empresas, desde las pequeñas hasta las grandes», declaró a Fortune. Según dijo, los empleados «no quieren volver a la normalidad ni a la antigua forma de hacer las cosas».


