El agotamiento y el estrés llevan a más empresas a probar la semana laboral de cuatro días

A company employee prepares to leave the office after working hours on the company's "no-overtime day" in Tokyo, Japan February 15, 2017. Picture taken February 15, 2017. REUTERS/Issei Kato - RC18596C87A0
Many companies across the world have already started to adopt a four day working week.Image: REUTERS/Issei Kato
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¿Trabajar cuatro días a la semana y cobrar por cinco?

Parece demasiado bueno para ser verdad, pero las empresas de todo el mundo que han reducido su semana laboral han descubierto que esto aumenta la productividad, motiva más al personal y reduce el agotamiento.

«Es mucho más saludable y hacemos mejor nuestro trabajo si no trabajamos jornadas demenciales», afirmó Jan Schulz-Hofen, fundador de Planio, una empresa de software de gestión de proyectos con sede en Berlín, que implantó la semana laboral de cuatro días para sus 10 empleados a principios de este año.

En Nueva Zelanda, la aseguradora Perpetual Guardian informó de una reducción del estrés y un aumento de la participación del personal después de probar una semana laboral de 32 horas a principios de este año.

Incluso en Japón, el Gobierno anima a las empresas a conceder las mañanas de los lunes libres, aunque otros planes en ese país adicto al trabajo para persuadir a los empleados de que se lo tomen con calma han tenido poco efecto.

El Congreso de Sindicatos del Reino Unido (TUC) promueve que todo el país adopte una semana laboral de cuatro días antes de fin de siglo, una iniciativa respaldada por el opositor Partido Laborista.

El TUC sostiene que una semana laboral más corta es una forma de que los trabajadores participen de la riqueza generada por las nuevas tecnologías, como el aprendizaje automático y la robótica, del mismo modo que conquistaron el derecho a disfrutar del fin de semana durante la Revolución Industrial.

Image: Congreso de Sindicatos del Reino Unido (TUC)

«Reduciría el estrés de compaginar el trabajo y la vida familiar y podría mejorar la igualdad de género. Las empresas que ya lo han probado dicen que mejora la productividad y el bienestar del personal», afirmó Kate Bell, responsable de economía del TUC.

Sobrecargados de trabajo

Lucie Greene, experta en tendencias de la consultora J. Walter Thompson, afirmó que crecía la reacción contra el exceso de trabajo, como puso de manifiesto una oleada de críticas después de que Elon Musk, director de Tesla, tuiteara que «nadie ha cambiado el mundo trabajando 40 horas a la semana».

«La gente está empezando a tomar distancia de la vida digital ininterrumpida que llevamos ahora y a reconocer los problemas de salud mental que provoca estar constantemente conectado al trabajo», dijo Greene.

Una encuesta reciente a 3.000 empleados de ocho países, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, reveló que casi la mitad creía que podría terminar fácilmente sus tareas en cinco horas al día si no tuviera interrupciones. Sin embargo, muchos superan de todos modos las 40 horas semanales; Estados Unidos encabeza la lista: el 49 por ciento afirmó que trabajaba horas extra.

«El trabajo se ha ido extendiendo. Como siempre tienes la tecnología a mano, siempre estás trabajando, así que la gente acaba agotada», dijo Dan Schawbel, director de la empresa de desarrollo directivo Future Workplace, que realizó la encuesta junto con Kronos.

Schulz-Hofen, ingeniero de software de 36 años, probó en sí mismo la semana laboral de cuatro días después de darse cuenta de que necesitaba bajar el ritmo tras una década de intenso trabajo para poner en marcha Planio, cuyas herramientas le permitían registrar su tiempo con detalle.

«No hice menos trabajo en cuatro días que en cinco porque, cuando tienes cinco días, crees que tienes más tiempo, te demoras más, te permites más interrupciones, alargas un poco el café o conversas con tus colegas», dijo Schulz-Hofen.

«Me di cuenta de que, con cuatro días, tengo que ser rápido y concentrarme si quiero tener libre el viernes».

Schulz-Hofen y su equipo analizaron varias opciones antes de decidir que todos trabajarían de lunes a jueves. Descartaron la idea de ofrecer horarios flexibles porque añade complejidad administrativa y se opusieron a una semana laboral de cinco días con jornadas más cortas, ya que es demasiado fácil que vuelva a colarse el exceso de trabajo.

Los clientes que llaman un viernes escuchan un mensaje grabado que explica por qué no hay nadie en la oficina.

«Recibimos una reacción inesperada de los clientes. La mayoría no se quejó; simplemente nos tenían envidia», dijo Schulz-Hofen.

Empleados de oficina almuerzan en un patio de comidas en Sídney, Australia, el 4 de mayo de 2018. Image: REUTERS/Edgar Su/Foto de archivo

Grey New York, una agencia de publicidad propiedad de WPP, lanzó en abril un programa que permite al personal trabajar cuatro días a la semana por el 85 por ciento de su salario a tiempo completo.

Schawbel espera que la idea se extienda a más empresas y países, aunque probablemente no al suyo: «Creo que Estados Unidos será el último país en concedernos libres las mañanas de los lunes porque estamos muy acostumbrados a esta forma de trabajar».

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