Por qué los consejos de administración necesitan miembros más jóvenes

Diverse perspectives are needed in the boardroom to create value.Image: Headway/Unsplash
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Para 2020, la mitad de la fuerza laboral mundial estará formada por millennials. Los millennials nacieron entre 1981 y 2000; una gran mayoría son nativos digitales y tienen un fuerte sentido de propósito. Quieren formar parte de empresas que tengan en cuenta objetivos éticos, medioambientales y sociales.

Pese a que los millennials representan una de las generaciones más numerosas de la historia, actualmente son pocos los que forman parte de los consejos de administración de empresas y organizaciones.

Un consejo de administración es responsable de impulsar el negocio y, al mismo tiempo, mantenerlo bajo un control prudente. Debe encontrar el equilibrio adecuado entre los distintos desafíos contrapuestos y actuar de manera responsable con sus empleados, socios comerciales y la sociedad en su conjunto. Se necesitan perspectivas diversas en la sala de reuniones para cumplir su propósito principal: crear valor.

Cómo lograr un equilibrio de perspectivas alrededor de la mesa

Históricamente, los consejos han dado por sentado que la experiencia valiosa solo se adquiere con la edad. Ya no es válida esa premisa. La digitalización está transformando muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, así como la forma en que organizamos nuestra economía y nuestra sociedad, y el funcionamiento de ambas.

Las cuestiones sociales están pasando a formar parte de los debates estratégicos en las organizaciones. El mundo que nos rodea sigue cambiando rápidamente, a menudo de maneras difíciles de prever. La transformación digital y la creciente complejidad exigen nuevas competencias y modifican la naturaleza de la toma de decisiones, transformando la manera en que operan las empresas.

Investigaciones recientes muestran que la composición de los consejos, la diversidad y la calidad de sus deliberaciones son áreas prioritarias. En el Índice de consejos de administración de Spencer Stuart de EE. UU. de 2018 —un análisis anual de los consejos de administración—, el 74 % de los miembros de los comités de nominación y gobernanza afirmó que un consejo diverso es crucial en un mercado global.

Solo el 35 % de los nuevos directores del S&P 500 son directores ejecutivos, presidentes, vicepresidentes o presidentes de consejo en activo o jubilados, frente a casi la mitad (47 %) hace 10 años. El diecisiete por ciento de los nuevos miembros de los consejos tiene 50 años o menos. Esta representación cada vez más «joven» responde a la necesidad de contar con más miembros con conocimientos tecnológicos para gestionar las disrupciones del mercado.

Image: Spencer Stuart

Las empresas empiezan a reconocer la necesidad de incorporar a miembros más jóvenes a sus consejos, capaces de identificarse con sus pares. Los países emergentes y en desarrollo albergan nada menos que al 89,6 % de la población mundial menor de 30 años. Este grupo representa un mercado para algunas de las empresas de más rápido crecimiento del mundo, sus proveedores y un amplio conjunto de clientes.

Los directivos aceptan cada vez más los argumentos empresariales a favor de la diversidad en los consejos. Las empresas están más activas en la promoción del equilibrio de género, pero la diversidad de edades no ha recibido la misma atención, aunque sabemos que más de la mitad de la población mundial tiene 30 años o menos.

Para mejorar la diversidad en los consejos, es crucial asegurarse de que el grupo de candidatos también sea diverso. Quizá haya llegado el momento de que los comités de nombramientos y elecciones vayan más allá de la práctica habitual de exigir experiencia en consejos como requisito previo. Hay que explorar distintas vías para encontrar talento.

Tuve el privilegio de ser elegida miembro del consejo del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) a los 30 años. El NRC es una de las principales organizaciones humanitarias del mundo dedicada a las personas obligadas a huir de sus hogares. Formo parte de un consejo sumamente comprometido, en el que probablemente tengo más que aprender que aportar, pero sí tengo ideas que compartir. Soy millennial, como una gran cantidad de los refugiados de hoy; soy abogada y soy noruego-pakistaní. Aporto una perspectiva diferente a la conversación.

Como en cualquier otra actividad, el recorrido como miembro de un consejo es un proceso de mejora continua. Con cada nuevo cargo en un consejo, estaré un poco mejor preparada para las responsabilidades que me esperan y, algún día, podré optar al cargo de presidenta.

Formar parte de un consejo es uno de los cargos de mayor influencia que pueden asumir los millennials para generar impacto. Es un cargo que amplía el pensamiento estratégico y desarrolla aptitudes de liderazgo. También es fundamental recordar que un consejo actúa de forma colectiva para tomar decisiones. Los jóvenes no deberían esperar a acumular una variedad de experiencias, sino empezar pronto a aspirar a cargos en consejos.

La pregunta es: ¿qué organizaciones tomarán la iniciativa, buscarán en nuevos ámbitos a jóvenes con una mentalidad curiosa para integrar sus consejos y encontrarán nuevas formas de incorporarlos?

No basta con creer que tarde o temprano lo lograremos, sin fijar objetivos. Las empresas deben esforzarse sinceramente por conocer a los posibles candidatos. El interés existe; ahora necesitamos oportunidades concretas.

Algunas empresas avanzan en la dirección correcta. Clara Shih, directora ejecutiva de Hearsay Social y reconocida por su excelencia como líder tecnológica, fue elegida para formar parte del consejo de Starbucks a los 29 años y aún sigue en él.

Las organizaciones sin ánimo de lucro, como Pathfinder International y Women Deliver, también han reconocido la importancia de que los millennials estén representados en los consejos. Pero la lista de empresas que convierten esos compromisos en avances significativos debe ser mucho más larga.

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