¿Qué hace falta para ser la mejor empresa del mundo para trabajar? Quizá permitir que el personal eche una siesta durante la jornada laboral, como hace Google en su oficina de Londres.
Alphabet, la empresa matriz de Google, es la mejor empresa del mundo para trabajar, según datos recopilados por Statista y Forbes sobre las mejores empresas cotizadas para trabajar.
Entre las ventajas de trabajar en Google están sus oficinas con toboganes y la posibilidad de consumir tanta comida gourmet, batidos y café como se quiera.
Sin embargo, aunque estas ventajas adicionales acaparan los titulares, los estudios muestran que lo que más valoran realmente los empleados es el salario, las perspectivas, sentirse respetados, la confianza y mantener relaciones sólidas con sus compañeros.

Statista analizó más de 360.000 recomendaciones de empresas cotizadas como empleadores. Para evaluar cuáles eran las mejores empresas para trabajar, se pidió a los empleados que valoraran internamente a su propio empleador y que indicaran qué probabilidad había de que recomendaran a otros empleadores de sectores que conocían.
Alphabet quedó en primer lugar con una puntuación perfecta de 100; los empleados señalaron la imagen de la empresa, las condiciones laborales y la diversidad como motivos de su máxima valoración.
Le sigue de cerca su rival de Silicon Valley, Microsoft, con una puntuación de 98,85. En total, cuatro de los diez mejores empleadores eran empresas tecnológicas estadounidenses: Apple ocupó el cuarto puesto e IBM, el octavo.
Las mejores empresas para trabajar
Seis de las diez mejores empresas para trabajar son de Estados Unidos, dos de Asia y dos de Europa.
Japan Exchange Group, en tercer lugar, recibe una valoración alta de sus empleados gracias a su firme compromiso con la formación y la flexibilidad laboral: además de ofrecer formación interna, paga las matrículas anuales de cada empleado, hasta un máximo de 2.700 dólares, para que obtenga una titulación; además, el 100 % de sus empleadas vuelve al trabajo después de la baja por maternidad, gracias a que Japan Exchange Group paga el cuidado infantil y ofrece horarios escalonados.
Japan Exchange Group es una de las 22 empresas de servicios financieros incluidas entre los 500 mejores empleadores de Statista y Forbes, y una de solo dos que figuran entre los diez primeros. La otra es la sueca Investor AB, que ocupó el noveno puesto con una puntuación de 87,74.
El poder de la marca
Además de encuestar a los empleados, Forbes y Statista también analizaron cómo percibían las empresas las personas ajenas a la organización.
Sus empresas mejor valoradas arrojaron resultados sorprendentemente distintos de los de la encuesta a empleados: solo dos de las diez empresas de la lista de mejores empleadores —Alphabet y Apple— lograron figurar en ambas.
Statista pidió a 15.000 encuestados de 60 países que dieran su opinión sobre las empresas incluidas en la clasificación Global 2000 de Forbes, que recoge las mayores empresas cotizadas del mundo.
Las empresas se evaluaron según su fiabilidad y honestidad, su conducta social, su calidad como empleadoras y el rendimiento de sus productos o servicios.

El gigante alemán de la ingeniería Siemens ocupa el primer puesto, gracias a que es considerada muy fiable por personas ajenas a la empresa.
Es una de las cuatro empresas europeas que figuran entre las diez primeras, el doble que en la lista de las mejores empresas para trabajar.
Las cuatro empresas europeas entre las diez primeras —Siemens, Michelin Group (2.ª), Carlsberg (6.ª) y Ferrari (8.ª)— son marcas reconocidas en todo el mundo.
El poder de la marca para generar una imagen favorable de una empresa queda claro al avanzar en la lista completa de las 250 empresas mejor valoradas.
La lista está dominada por marcas sólidas. No es hasta SAP, la empresa alemana de software que ocupa el puesto 17, y Geberit, el fabricante suizo de sanitarios que ocupa el 18, cuando se llega, podría decirse, a empresas cuyos nombres no son reconocibles al instante en cualquier hogar.
Al quedar tercera en la clasificación de empresas mejor valoradas, Alphabet es una de las pocas compañías que gozan de una imagen positiva tanto entre sus empleados como entre quienes no trabajan en ella.
Con Google, ha creado una marca tan poderosa que, como Hoover antes, ha entrado en el Oxford English Dictionary como verbo para designar la función que desempeña.
Tener una oficina donde se puede echar una siesta es una ventaja atractiva, pero probablemente no sea la razón por la que más de 2 millones de personas solicitan cada año trabajar en Google.
