Desagradables, deshonestos y descuidados jefes pueden tener consecuencias negativas para las organizaciones y los grupos de trabajo. Sin embargo, nuevas investigaciones destacan que los empleados con quienes trabajan también desempeñan un papel importante. La ansiedad y la autoestima de los empleados, así como la forma en que se percibe el comportamiento de liderazgo, pueden influir en el efecto del líder sobre los resultados; tanto los seguidores como los líderes pueden amortiguar los efectos de ciertos rasgos indeseables. Publicada en Frontiers in Psychology como una colección especial de artículos sobre el «lado oscuro» del liderazgo, la investigación puede ayudar a las organizaciones a identificar a líderes o seguidores potencialmente problemáticos y reducir sus efectos negativos.
«Sorprendentemente, tanto el lado oscuro de los líderes como el de los seguidores han surgido como factores que obstaculizan el funcionamiento de las organizaciones. Nos estamos alejando de la visión algo unidimensional de que los líderes son omnipotentes y los únicos responsables de los resultados negativos en las organizaciones», afirma la profesora Susanne Braun de la Universidad de Durham (Reino Unido), quien codirigió la colección de investigaciones junto con la profesora Ronit Kark, de la Universidad Bar-Ilan (Israel), y la profesora Barbara Wisse, de la Universidad de Groningen (Países Bajos) y la Universidad de Durham (Reino Unido).
El liderazgo y el seguimiento son aspectos cruciales del funcionamiento de las organizaciones y pueden afectar a nuestra sociedad en todos los niveles. Son escasos los estudios que integran los rasgos y estilos de personalidad de los líderes, los rasgos de personalidad y los comportamientos de los seguidores, así como sus contextos; la mayoría se centra en los rasgos positivos, en lugar del liderazgo o el seguimiento «oscuros».
«A raíz de diversos escándalos relacionados con conductas indebidas de líderes y empleados de base, se ha prestado más atención a los aspectos oscuros del liderazgo», explica Wisse. «Crece la conciencia de que el lado positivo del liderazgo y el seguimiento debe complementarse con un enfoque en el lado más oscuro. También abundan las “zonas grises” intermedias, sobre las que hacen falta más conocimientos».
La investigación destaca los «tres rasgos de pesadilla» que están en el núcleo del liderazgo oscuro: deshonestidad, carácter desagradable y descuido. Si se combinan con un líder muy extrovertido y con poca emocionalidad, pueden producirse consecuencias negativas graves para los empleados y las organizaciones, como absentismo, rotación de personal, estrés y bajo rendimiento.
Otros estudios se centran en cómo interactúan los rasgos de líderes y seguidores para mediar en estos malos resultados, un aspecto que antes se pasaba por alto. Mediante diversas técnicas, desde pruebas experimentales hasta observaciones de la vida real, esta investigación revela que ciertas características se combinan y producen distintos resultados.
Por ejemplo, los seguidores con un alto nivel de maquiavelismo utilizan todos los medios posibles para alcanzar los fines deseados, como ocultar información o recurrir a la manipulación emocional. Sin embargo, el liderazgo ético puede reducir eficazmente este comportamiento negativo: se trata de líderes que demuestran una conducta apropiada mediante sus acciones y relaciones interpersonales.
«Otro estudio presentó a los seguidores como amortiguadores del liderazgo negativo», afirma Wisse. «Descubrió que, cuando los seguidores tenían una autoestima más alta, los líderes con rasgos psicopáticos se comportaban de forma menos egoísta».
La autoestima de los empleados también se relaciona con la forma en que se percibe el comportamiento de un líder y con las consecuencias que se derivan de ello. Los líderes narcisistas fueron considerados más abusivos por los seguidores con baja autoestima, lo que, a su vez, se relacionó con un menor rendimiento de los empleados y con síntomas de agotamiento.
También se evaluó el impacto matizado del liderazgo destructivo. Por ejemplo, un estudio descubrió que los empleados que se sienten maltratados por sus líderes sienten una mayor urgencia por abandonar la organización que quienes sufren malversación de fondos y conductas explotadoras por parte de sus líderes. Otro estudio reveló que el liderazgo tiránico y estricto puede provocar conflictos entre el trabajo y la familia, relacionados a su vez con el agotamiento emocional de los empleados. Además, la ansiedad del empleado puede agravar la situación.
Los resultados de esta colección de investigaciones serán útiles para asesorar a empresas y profesionales sobre qué impulsa a líderes y seguidores a adoptar comportamientos oscuros, y también para señalar posibles soluciones al problema.
«Un buen punto de partida podría ser una cultura organizacional positiva que amortigüe los efectos del liderazgo negativo. La rendición de cuentas percibida, la transparencia organizacional y valores como la confianza, el respeto y el apoyo pueden contrarrestar algunos de los efectos negativos que unas pocas personas podrían tener en toda la organización», explica Kark.
Otra estrategia podría consistir en identificar a las personas con rasgos oscuros y evitar que se incorporen a una organización. Por ejemplo, los tres rasgos de pesadilla pueden asociarse con perfiles de personalidad específicos. Esto permite a las organizaciones poner en marcha medidas concretas para detectar a líderes y empleados problemáticos en distintas etapas de su carrera.
«Es necesario actuar con diligencia en las primeras etapas de contratación y selección, cuando los candidatos con rasgos oscuros pueden intentar tomar el control del proceso», añade. «Las entrevistas estructuradas, las muestras de trabajo y la atención a las acciones y los sentimientos pueden ayudar a detectar incoherencias. Es imprescindible comprobar los hechos mediante información de empleadores anteriores».
Los lados oscuros del liderazgo y el seguimiento siempre formarán parte de la realidad organizacional a la que muchos empleados se enfrentan día tras día. Se espera que esta colección de investigaciones fomente una visión integradora del liderazgo y el seguimiento, que conduzca a mejores resultados tanto para las organizaciones como para los empleados.



