¿En qué lugares del mundo trabaja más la gente? Y, quizá más importante, ¿dónde trabaja menos? Estos son los datos sobre el promedio de horas de trabajo semanales en distintos países del mundo.
México, Costa Rica y Corea del Sur encabezan la lista de países con jornadas laborales más largas, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mientras que los trabajadores registran las cifras más bajas en Alemania, Dinamarca y Noruega.
El análisis toma el total de horas trabajadas al año y lo divide entre el número promedio de personas empleadas. Incluye las horas de trabajo habituales de quienes trabajan a tiempo completo, a tiempo parcial y solo parte del año, las horas extraordinarias remuneradas y no remuneradas, y las horas trabajadas en empleos adicionales.
Los empleados en Alemania trabajan un promedio de 1.356 horas al año, unas 900 menos que sus homólogos en México. La cifra se compara con un promedio de la OCDE de 1.744 horas, 1.780 en Estados Unidos y 1.710 en Japón.
En Alemania, alrededor del 5 % de los empleados afirma trabajar «muchísimas horas», frente a un promedio de la OCDE del 13 %, según muestra otro informe de la OCDE.
Aunque la diferencia puede explicarse en gran medida por las actitudes culturales y otros factores sociales, también puede estar influida por las políticas. Corea del Sur, donde los trabajadores acumulan más de 2.000 horas al año, fue noticia en los titulares el año pasado, después de que su Asamblea Nacional votara reducir la semana laboral máxima de 68 a 52 horas.
La calidad por encima de la cantidad
Aunque los datos ofrecen una perspectiva de las distintas prácticas culturales y laborales, también tienen sus limitaciones frente a estadísticas como la producción por hora trabajada y otras medidas de productividad.
El informe de la OCDE mostró que los países donde más se trabaja no suelen ser los más productivos. También se prevé que los avances tecnológicos y la Cuarta Revolución Industrial transformen las fuerzas en juego.
«Los interlocutores sociales pueden y deben desempeñar un papel importante para garantizar que la oferta de formación se ajuste a la demanda actual y futura de competencias», afirmó la OCDE. Esto incluye «lograr una distribución equitativa de las ganancias de productividad y apoyar a las personas que pierden su empleo como consecuencia del cambio tecnológico o del comercio».
Calidad y creatividad
El debate sobre si la producción cuenta más que las horas está cobrando fuerza en todo el mundo. Varios estudios muestran que trabajar menos horas a la semana hace que las personas sean más felices y productivas, y expertos en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial respaldaron la idea de una semana laboral más corta.
«Contamos con buenos experimentos que muestran que, si se reducen las horas de trabajo, las personas pueden concentrar su atención de manera más eficaz», dijo a los delegados en Davos Adam Grant, psicólogo de la Escuela Wharton de Pensilvania. «Al final producen tanto como antes, a menudo con mayor calidad y creatividad, y también son más leales a las organizaciones que están dispuestas a darles la flexibilidad necesaria para atender su vida fuera del trabajo».


