El futuro del trabajo suele abordarse en términos teóricos. Los informes y artículos de opinión cubren todo el espectro de posturas, desde el panorama distópico que deja a millones de personas sin empleo hasta las nuevas oportunidades de movilidad social y económica que podrían transformar la sociedad para mejor.
El informe del Foro Económico Mundial, El futuro del empleo 2018 busca basar este debate en hechos y no en especulaciones. Al seguir la aceleración del cambio tecnológico a medida que da lugar a nuevos puestos, ocupaciones e industrias, el informe evalúa los contornos cambiantes del trabajo en la Cuarta Revolución Industrial.
Uno de los principales motores del cambio identificados es el papel de las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial (IA) y la automatización. El informe busca arrojar más luz sobre el papel de las nuevas tecnologías en el mercado laboral y aportar mayor claridad al debate sobre cómo la IA podría crear y limitar las oportunidades económicas. Con 575 millones de miembros en todo el mundo, la plataforma de LinkedIn ofrece una perspectiva única sobre la evolución del mercado laboral mundial y nos permite contribuir al análisis del Foro sobre las tendencias que darán forma al futuro del trabajo.
Nuestro análisis reveló dos tendencias simultáneas: el continuo auge de los empleos y las competencias tecnológicas y, en paralelo, el crecimiento de los empleos y las competencias que denominamos «centrados en las personas», es decir, los que dependen de cualidades intrínsecamente humanas.

Los empleos tecnológicos, como los de ingenieros de software y analistas de datos, y las competencias técnicas, como la computación en la nube, el desarrollo de aplicaciones móviles, las pruebas de software y la IA, están en auge en la mayoría de las industrias y en todas las regiones. Sin embargo, varios empleos altamente «automatizables» figuran entre las 10 ocupaciones con mayor declive; es decir, aquellas que han registrado las mayores disminuciones en la proporción de contrataciones durante los últimos cinco años. Entre ellas se encuentran asistentes administrativos, representantes de atención al cliente, contables y técnicos eléctricos y mecánicos, muchos de cuyos puestos dependen de tareas más repetitivas.
Tres tendencias en auge
El impacto de la IA ya no es solo teórico; forma parte plenamente de nuestro presente. Por eso examinamos más de cerca cómo la creciente presencia de competencias en IA en la fuerza laboral repercute en distintas industrias y funciones profesionales de todo el mundo. Nuestra investigación sobre las competencias emergentes en el mundo reveló varias tendencias en auge:
● Las competencias en IA se cuentan entre las que más rápido crecen en LinkedIn: aumentaron un 190% entre 2015 y 2017. Cuando hablamos de «competencias en IA», nos referimos a las necesarias para crear tecnologías de inteligencia artificial, que incluyen conocimientos especializados en áreas como las redes neuronales, el aprendizaje profundo y el aprendizaje automático, así como «herramientas» propiamente dichas, como Weka y Scikit-Learn. Los datos de LinkedIn muestran que todo tipo de competencias técnicas en IA crecen rápidamente en todo el mundo.

● Aunque observamos un crecimiento de las competencias en IA en todas las industrias, nuestros datos también muestran que aquellas con una mayor presencia de estas competencias entre su fuerza laboral son también las que cambian más rápido. Si consideramos el «cambio» como indicador indirecto de la innovación, esto señala que la presencia de competencias en IA guarda una estrecha correlación con la innovación dentro de una industria. También significa que muchas industrias tienen la oportunidad de invertir más en sus capacidades de IA.

● Las competencias en IA tienen alcance mundial, y los países donde están más extendidas son Estados Unidos, China, India, Israel y Alemania.

Como deja claro el informe reciente, el impacto previsto de la IA en el mercado laboral no encaja con ninguna de las narrativas polarizadas que suelen acaparar los titulares. Se calcula que para 2025 la proporción del trabajo realizado por máquinas pasará del 29% a más del 50%, pero este rápido cambio vendrá acompañado de nuevas demandas en el mercado laboral que podrían traducirse en más empleos, y no menos. Como señala el informe, estas predicciones «[ofrecen] motivos tanto para el optimismo como para la cautela».
Es poco probable que la IA sustituya a los trabajadores humanos, pero persiste la incertidumbre sobre qué tipos de empleos se crearán, cuánto durarán y qué tipo de formación podrían requerir. Preparar a la fuerza laboral para estos cambios dependerá de un enfoque basado en datos para comprender las tendencias que están dando forma al futuro del mercado laboral, así como del compromiso de invertir en oportunidades de aprendizaje permanente que ayuden a los trabajadores a adaptarse a los rápidos cambios económicos.
Mientras el mundo siga invirtiendo en tecnologías de IA, seguiremos evaluando sus externalidades y su impacto en la fuerza laboral, en especial en relación con las oportunidades de mejorar las iniciativas de reciclaje profesional y educación. A medida que surjan nuevas competencias, los gobiernos, las instituciones educativas y los empleadores deberían considerar cómo desarrollar programas de aprendizaje de la manera más eficaz para dotar a las personas de las competencias que necesitarán para seguir el ritmo de la economía moderna.


