Las mujeres están infrarrepresentadas en los puestos potenciados por la IA y sobrerrepresentadas en los empleos con mayor riesgo de disrupción, lo que profundiza las brechas de género existentes.
La IA generativa puede ayudar a reducir los sesgos en la contratación y promover la equidad si se aplica con criterio.
Este artículo se publicó originalmente en Fast Company, léelo aquí.
La inteligencia artificial generativa (IA) está transformando radicalmente el mercado laboral: crea nuevos puestos, modifica algunos y elimina otros por completo. Pero hay un efecto de esta tecnología transformadora del que no se habla tanto: está profundizando las brechas de género de larga data en el ámbito laboral.
Una doble desventaja
Según un informe reciente del Foro Económico Mundial y LinkedIn, las mujeres se enfrentan sistemáticamente a un problema de dos partes en la actual transformación impulsada por la IA. Actualmente, hay relativamente menos mujeres en empleos potenciados por la IA generativa y relativamente más en puestos que están siendo afectados por la disrupción.
Según datos de LinkedIn para Estados Unidos, el 24,1 % de los hombres trabaja en ocupaciones potenciadas por la IA, frente al 20,5 % de las mujeres. Al mismo tiempo, el 33,7 % de las mujeres trabaja en ocupaciones afectadas por la disrupción, frente al 25,5 % de los hombres.
Investigaciones relacionadas de LinkedIn muestran que el patrón de una mayor representación masculina en los puestos potenciados por la IA se mantiene en el 95 % de los 74 países de los que se dispone de datos.
Entre las ocupaciones que probablemente se vean afectadas por la disrupción en Estados Unidos figuran la de asistente administrativo médico (91 % de mujeres) y la de gerente de oficina (88 % de mujeres). En cambio, entre los campos potenciados por la IA se encuentran la ingeniería eléctrica (94 % de hombres) y la ingeniería mecánica (89 % de hombres).
La brecha en STEM
Los datos concuerdan con disparidades más amplias relacionadas con la IA en la educación y el empleo en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Ya son demasiadas las mujeres que se pierden en la transición de los títulos STEM a su primer empleo en el sector.
Las mujeres que se graduaron en 2021 representaron el 38,5 % de quienes obtuvieron títulos STEM, pero solo el 31,6 % de quienes empezaron a trabajar en empleos STEM en 2022.
Este descenso en la representación continúa a lo largo de la jerarquía una vez que las mujeres se incorporan al mercado laboral: en 2024, ocupaban el 29 % de los puestos STEM de nivel inicial y el 24,4 % de los puestos directivos en STEM, pero solo el 12,2 % de los cargos STEM de alta dirección. Las mujeres también están infrarrepresentadas en los puestos académicos y de liderazgo relacionados con la IA.
Para garantizar que quienes tienen las competencias adecuadas cuenten con una oportunidad justa de prosperar y avanzar en el trabajo, sin importar su género, los líderes empresariales deben revisar y replantear sus prácticas de contratación, métodos de evaluación del desempeño y procesos de promoción.
La propia IA generativa puede ayudar a crear condiciones más equitativas, pero también obstaculizar esos esfuerzos. Basarse en patrones históricos de empleo para predecir el desempeño futuro ha hecho que, con demasiada frecuencia, se pase por alto el potencial de las mujeres para triunfar en empleos en los que tradicionalmente no han estado representadas.
Por otro lado, utilizar la IA generativa para predecir el éxito futuro a partir de las competencias actuales es una forma poderosa de aprovechar la tecnología más reciente para reducir los sesgos en los procesos de contratación y crear condiciones más equitativas.
Algunas noticias positivas
En cuanto a las competencias en IA, hay señales alentadoras de que las mujeres están acortando distancias tanto en alfabetización en IA como en competencias de ingeniería de IA. En 2018, las mujeres representaban el 23,5 % de las personas que indicaban tener competencias de ingeniería de IA en LinkedIn; a principios de 2025, la cifra había aumentado al 29,4 %.
En los últimos cinco años, la brecha se redujo en 74 de las 75 economías de las que se dispone de datos. Al mismo tiempo, una investigación de LinkedIn sugiere que es más probable que las mujeres no declaren todas sus competencias en IA en sus perfiles profesionales.
Al invertir en competencias, utilizar la IA de manera que haga más equitativas la contratación y las promociones, y garantizar que la tecnología sea creada por y para una gama más amplia de personas, podemos construir un futuro más competitivo que amplíe las oportunidades económicas y promueva la equidad.
Desigualdad entre las personas inventoras
Actualmente, ninguna economía aprovecha plenamente todo el talento disponible para impulsar la innovación, aunque algunas lo hacen mejor que otras. En una carrera en la que cada ventaja competitiva cuenta, esto es significativo.
Datos de alto nivel sobre la distribución por género entre las personas inventoras, identificadas como tales en las solicitudes de patentes, revelan que las economías de Asia Oriental recurren a una reserva de talento más amplia: más del 25 % de las personas inventoras son mujeres en China (26,8 % en 2019) y Corea del Sur (28,3 % en 2019), alrededor de 10 puntos porcentuales más que en la Unión Europea (UE) y Estados Unidos.
En todo el mundo, el auge de la IA generativa está tomando forma de maneras que no reflejan plenamente la diversidad de la sociedad, lo que deja a las mujeres infrarrepresentadas en los empleos y puestos de liderazgo del futuro. Sin embargo, este momento ofrece una oportunidad excepcional para corregir el rumbo.
Al invertir en competencias, utilizar la IA de manera que haga más equitativas la contratación y las promociones, y garantizar que la tecnología sea creada por y para una gama más amplia de personas, podemos construir un futuro más competitivo que amplíe las oportunidades económicas y promueva la equidad.
Sin estas medidas, la IA generativa reforzará la desigualdad en lugar de impulsar avances significativos.


