La colaboración entre los líderes sindicales y de la industria es fundamental para una economía saludable.
El Foro Económico Mundial organizó un diálogo en el que se exploraron formas de acelerar la cooperación entre el sector privado, los responsables de formular políticas y los sindicatos en Estados Unidos.
Estas son algunas conclusiones clave del diálogo.
Las huelgas, la escasez de talento y las disrupciones han dominado las noticias sobre asuntos laborales en Estados Unidos. Además, la transición crucial hacia la energía limpia, la aceleración de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial (IA) y los cambios políticos presionan a los trabajadores mientras se enfrentan a un complejo panorama económico.
En Estados Unidos, las relaciones entre el sector privado y los sindicatos suelen ser conflictivas, lo que crea importantes obstáculos para la cooperación y el progreso mutuo. Sin embargo, la necesidad de soluciones colaborativas es apremiante y hay mucho en juego.
Por ejemplo, las huelgas de 2023 en la industria del entretenimiento provocaron pérdidas de 6.000 millones de dólares al detenerse las producciones, lo que dejó en dificultades tanto a los estudios como a los trabajadores. De manera similar, los conflictos laborales en la industria de fabricación de automóviles causaron unas perturbaciones económicas estimadas en 9.000 millones de dólares ese mismo año. Las huelgas portuarias de 2024 de la Asociación Internacional de Estibadores (ILA) podrían haber restado hasta 7.500 millones de dólares por semana a la economía estadounidense, lo que pone de relieve la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas ante los conflictos laborales.
Como parte de su Perspectiva de Inteligencia Estratégica, el Foro Económico Mundial organizó un diálogo en el que se exploraron formas de acelerar la cooperación entre el sector privado, los responsables de formular políticas y los sindicatos, y de fortalecer la fuerza laboral y la economía de Estados Unidos.
Entre los ponentes se encontraban Liz Shuler, presidenta de AFL-CIO; Felix Ejeckam, director ejecutivo de Akash Systems; Kevin Delaney, redactor jefe y director ejecutivo de Charter; Sharon Block, directora ejecutiva del Centro para el Trabajo y una Economía Justa de la Facultad de Derecho de Harvard; y Heather Landy, editora sénior de Bloomberg News.
Estas son cuatro reflexiones:
Colaborar con los trabajadores
A pesar de los desafíos actuales, las empresas y los sindicatos tienen importantes oportunidades para colaborar de forma proactiva en la gestión de las transiciones presentes y futuras.
La alianza entre Microsoft y AFL-CIO ejemplifica estos esfuerzos y sirve de modelo para abordar colaborativamente estos cambios, señalaron los ponentes. La alianza se centra en proporcionar a los trabajadores información y conocimientos fundamentales sobre la IA, al tiempo que los incorpora activamente al desarrollo y la implementación de esta tecnología. Su objetivo es formar una fuerza laboral con mayores competencias tecnológicas y aprovechar los conocimientos de los trabajadores para garantizar una implementación eficaz y eficiente de las soluciones de IA. En materia de políticas, Microsoft y AFL-CIO promoverán legislación sobre la fuerza laboral en IA, la ampliación de los programas de aprendizaje y la financiación de la formación profesional y técnica.
«Hay oportunidades reales de colaboración en el ámbito de la IA», señaló Shuler durante el diálogo. Delaney añadió que, cuando los trabajadores no participan desde las primeras etapas en las decisiones sobre el uso de la tecnología, disminuye el éxito empresarial en su implementación.
De manera similar, en 2023, Akash Systems, un fabricante pionero de semiconductores en rápido crecimiento, anunció una alianza con los Trabajadores de la Comunicación de Estados Unidos (CWA) para apoyar la construcción y operación de una nueva planta de fabricación de semiconductores en West Oakland, California. Mediante campañas de contratación, programas de aprendizaje con centros universitarios locales e iniciativas de formación amplias, esta colaboración busca garantizar una fuerza laboral cualificada y adaptable.
«Los sindicatos pueden desempeñar un papel en el apoyo a nuestra empresa, especialmente cuando se trata de crecer», añadió Ejeckam. «Pueden ayudarnos a encontrar a los trabajadores adecuados, como técnicos u operadores de maquinaria, y también a formar a las personas rápidamente».
Impulsar una legislación innovadora
Las políticas federales y estatales desempeñan un papel fundamental en la creación de un entorno propicio para la colaboración y la innovación, señalaron los ponentes.
Por ejemplo, la Ley CHIPS de Estados Unidos y la Ley de Reducción de la Inflación muestran cómo una legislación específica puede impulsar la innovación y la creación equitativa de empleo, y ofrecer un modelo para la colaboración público-privada. Estas políticas catalizan inversiones en industrias esenciales, como los semiconductores y las energías renovables, y garantizan la creación de empleos de calidad mientras se cumplen las prioridades estratégicas e industriales nacionales.
«La regulación tiene un papel que desempeñar», afirmó Block. «Y eso no significa que deba ser contraria a la tecnología; los trabajadores no deberían tener que negociar para protegerse».
Las iniciativas estatales también desempeñan un papel cada vez más importante en la respuesta a los desafíos del lugar de trabajo. Por ejemplo, las normas de seguridad frente al calor propuestas en California buscan proteger a los trabajadores de sectores de alto riesgo, como la construcción y la agricultura. Estas medidas incluyen límites a las horas de trabajo durante el calor extremo, pausas obligatorias para refrescarse y acceso garantizado a una hidratación adecuada.
Los ponentes añadieron que, al servir como campo de pruebas para políticas federales más amplias, las iniciativas estatales permiten que las protecciones laborales evolucionen al ritmo de las necesidades reales y promueven condiciones más seguras para los trabajadores de todo el país.

Fortalecer la resiliencia de los trabajadores
A medida que las industrias atraviesan transformaciones importantes, la resiliencia de la fuerza laboral se vuelve primordial. La colaboración entre empresas y sindicatos puede aumentar el atractivo de la industria, garantizar fuerzas laborales cualificadas y adaptables, y crear oportunidades económicas.
Tomemos como ejemplo la colaboración de Micron con la Federación Estadounidense de Docentes (AFT). Al desarrollar iniciativas educativas centradas en STEM, Micron y AFT están creando una vía directa para que los estudiantes accedan a la industria de los semiconductores, dotándolos de las competencias necesarias para carreras de alta tecnología mediante planes de estudios inmersivos y centrados en la industria, y aprendizaje práctico. En septiembre de 2024, la alianza anunció que se ampliaría a nuevos estados, como Michigan y Minnesota.
En el sector de las energías renovables, la alianza de Ørsted con los Sindicatos de Oficios de la Construcción de América del Norte (NABTU) se centra en el desarrollo de la fuerza laboral mediante programas de aprendizaje y formación en seguridad. De este modo, aumenta la capacidad de los trabajadores de la construcción para edificar infraestructuras complejas de energía eólica marina y los dota de competencias ecológicas.
Estas iniciativas ayudan a los trabajadores a adaptarse a los cambios emergentes en la industria y los preparan para el futuro, al tiempo que garantizan que las empresas tengan acceso a una fuerza laboral bien preparada.
Promover oportunidades de diálogo
La participación proactiva y el diálogo continuo entre los líderes de la industria y del ámbito laboral son fundamentales para afrontar los cambios actuales y futuros del mercado. Los ponentes destacaron que esta participación es crucial para generar confianza, permitir que el sector privado y los sindicatos identifiquen objetivos comunes y abordar eficazmente los desafíos del complejo panorama económico al que se enfrentan Estados Unidos y otros países.
A partir de iniciativas existentes, como las mesas redondas empresariales y los debates sobre el sindicalismo organizados por el Instituto Aspen y el Instituto Milken así como de otros esfuerzos en curso para reducir las brechas de comunicación y confianza entre el sector privado y los sindicatos, el Foro Económico Mundial organizará una serie de diálogos virtuales y presenciales en 2025. Estos reunirán a líderes empresariales, sindicales y gubernamentales para identificar y abordar las necesidades de la industria y de la fuerza laboral en ámbitos e industrias clave, como la fabricación avanzada, la IA y la transformación digital, la transición energética, el comercio y las cadenas de suministro, y la tecnología fiable.
Los diálogos examinarán las necesidades de la industria y de los trabajadores, facilitarán el debate sobre prioridades comunes y explorarán cuestiones emergentes en torno a la cooperación laboral y empresarial en Estados Unidos y otras regiones.


