LinkedIn ya cuenta con más de 450 millones de miembros y algo más de 100 millones de usuarios únicos mensuales. El 98 % de los reclutadores lo utiliza, así que no cabe duda de la importancia de tener presencia en esta plataforma. Hace no mucho, dediqué un tiempo a asesorar a jóvenes profesionales sobre su presencia en línea a través de la organización Step Up. Hablamos de la diferencia entre las redes de contactos profesionales y personales, y de cómo mantener un perfil cuidado y atractivo.
1. Tu foto
En primer lugar, deberías tener una. Nicole Williams, experta en carreras profesionales de LinkedIn, afirma: «Es siete veces más probable que visiten tu perfil si tienes una foto». Asegúrate de que sea nítida, sencilla y que parezca que llevas ropa. Este no es el lugar para fotos de bodas, de bebés ni de ti con un disfraz de Papá Noel. Debes aparecer a solas en la foto, que además debe ser reciente. Usar una foto de hace 30 años para parecer más joven podría hacerte parecer poco sincero si conoces a alguien en persona. Una foto fiel a tu aspecto también ayuda a que la gente te encuentre en LinkedIn después de haberte conocido en un evento para establecer contactos.
2. Tu resumen
El resumen es la única oportunidad que tienes en tu perfil para mostrar un poco de tu personalidad y tu voz. Debe estar escrito en primera persona y ofrecer una breve descripción de quién eres y cuál es tu experiencia. Si tu experiencia laboral parece bastante dispar, este es un buen lugar para ponerlo todo en contexto y contar qué haces ahora y qué te gustaría hacer después.
3. Tus datos de contacto
Asegúrate de que tus datos de contacto y los enlaces que incluyas estén actualizados. Con demasiada frecuencia, seguimos un enlace a un sitio web que ya no existe, recibimos un correo electrónico devuelto o encontramos un blog que lleva más de un año sin actualizarse. Mantén al día las plataformas que quieres que te representen.
4. Tu experiencia
Aunque está bien llenar el resumen de palabras clave (por ejemplo, comunicación de crisis, estratega de contenidos, relaciones públicas en servicios financieros), asegúrate de incluirlas también en tu experiencia laboral anterior. Los reclutadores y otras personas que buscan candidatos con determinados tipos de experiencia suelen hacer búsquedas por palabras clave, pero estas solo abarcan la sección de experiencia laboral de tu perfil, no el resumen. Por eso, y para aclarar tus funciones en puestos anteriores, escribe breves descripciones de los cargos que has ocupado. Ser vicepresidente de Morgan Stanley no nos da suficiente información. Asegúrate de que el contenido de tu perfil de LinkedIn coincida con tu currículum. Las discrepancias en las fechas y los empleos de corta duración que aparecen en uno, pero no en el otro, son señales de alarma inmediatas.
5. Tus contactos
Procura sumar nuevos contactos de forma intencionada. Personaliza tus mensajes siempre que puedas para recordarle a la otra persona cómo se conocieron o qué tienen en común. A los posibles empleadores les impresionará que tengas una amplia red de contactos en tu sector. Aunque es bueno tener una influencia diversa y no deberías temer conectar con otros profesionales, por ejemplo, desconfiaría de alguien cuyo perfil no contiene información. Tus contactos deberían parecer pertinentes.
6. Tus aptitudes
Como cualquiera puede validar las aptitudes de cualquier otra persona, cabe cuestionar la legitimidad de esta sección. Sin embargo, cuantas más validaciones tengas para una aptitud determinada, más arriba aparecerás en los resultados de búsqueda de ese término. Validar las aptitudes de otras personas de forma deliberada de vez en cuando también es una manera sencilla de mantener el contacto.
7. Tu ortografía y gramática
Jenn Saldarelli, reclutadora de Chaloner, recuerda que hay que revisar la ortografía y la gramática. «Es una señal de alarma muy seria y a menudo descarto de inmediato a cualquiera que tenga este tipo de errores en su perfil», afirma. «Te sorprendería saber con qué frecuencia me encuentro con personas que han escrito mal su nombre o el de su empleador».
En general, participa activamente en LinkedIn: únete a grupos, mantente al día sobre las nuevas funciones, presta atención a quién llega y quién se va, y participa en las conversaciones. Como ocurre con cualquier cosa, cuanto más te esfuerces por usar esta plataforma de forma estratégica, más provecho le sacarás.


