Se puede diseñar una cultura de oficina ética, abierta y transparente. Le explicamos cómo

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  • Los grupos de interés de las empresas consideran cada vez más prioritarios el comportamiento ético y la transparencia, y las investigaciones demuestran que pueden hacer que las empresas tengan más éxito.

  • Fomentar la apertura y la transparencia entre los empleados es una forma de promover una cultura ética en la empresa.

  • Las empresas pueden lograrlo modificando la distribución de sus oficinas, creando experiencias sociales estructuradas y animando a los empleados a comentar sus inquietudes.

En los últimos años, un número creciente de consumidores y empleados llevan tiempo pidiendo a las empresas que lideren de formas nuevas y más éticas, pero las organizaciones todavía tienen mucho trabajo por delante en este ámbito.

En Estados Unidos, el 21 % de los trabajadores afirma que su empresa tiene una cultura ética sólida, según la Encuesta global sobre ética empresarial de 2021. De los empleados que han presenciado una conducta indebida, el 86 % la ha denunciado, frente al 69 % en 2017. Sin embargo, el número de quienes se sintieron presionados para no denunciar infracciones éticas se duplicó con creces, hasta el 30 %, en este mismo periodo, y el de quienes afirmaron haber sufrido represalias por denunciar casi se duplicó, hasta el 79 %.

Las cifras globales son similares. Aunque aumenta la probabilidad de denunciar infracciones (81 %), más empleados también afirman haberse sentido presionados para comprometer sus estándares (29 %). Entre quienes denuncian infracciones, el 61 % afirma haber sufrido represalias, los niveles más altos desde 2015.

Las prácticas éticas no son solo una buena idea; pueden hacer que las empresas tengan más éxito. Al facultar a los trabajadores para que hablen cuando ven problemas, las empresas garantizan que cumplen con todos los grupos de interés, entre ellos clientes, accionistas, empleados y comunidades. Como señala el Consejo Global del Futuro sobre Transparencia y Anticorrupción del Foro Económico Mundial, existen sólidos argumentos empresariales y morales a favor de la ética y la integridad más allá del cumplimiento normativo.

Al facultar a los trabajadores para que hablen cuando ven problemas, las empresas garantizan que cumplen con todos los grupos de interés.

Benny Buller, Velo3D

He comprobado que, cuando surgen problemas éticos, normalmente se debe a que las personas intentan alcanzar objetivos importantes, pero se desvían del camino. Por eso es tan importante que las culturas laborales funcionen con una transparencia radical. Cuanto más saben los empleados sobre lo que sucede y cuanto más saben que son libres de plantear cualquier cuestión que les preocupe, más se evitan los escollos éticos.

Existen medidas concretas que las empresas pueden adoptar para ayudar a instaurar este tipo de transparencia. Los resultados pueden ser muy positivos.

El nuevo diseño de oficina transparente y equitativo

En Velo3D, nuestros 150 empleados no se sientan con sus equipos. Están repartidos. Esto ayuda a evitar los compartimentos estancos y permite que las personas conozcan mucho mejor lo que ocurre en otros departamentos. Cuando dos personas de la misma unidad quieren debatir algo, normalmente lo hacen al alcance del oído de personas de otras unidades, a quienes se anima a intervenir si oyen algo que pueda suponer un problema.

Todos también tienen el mismo tipo de puesto de trabajo. No tenemos despachos de lujo para los directivos. Todos son igual de accesibles. El calendario de todos también está abierto, de modo que todos los empleados pueden ver qué reuniones se celebran, quién asistirá, cuál es el orden del día y cualquier documentación enviada para ellas.

Experiencias sociales estructuradas

Nuestros empleados tampoco pueden comer en sus escritorios. Ofrecemos almuerzo, y solo pueden tomarlo en espacios sociales, entre ellos lo que llamamos nuestro "jardín de la cerveza". Los viernes, después del trabajo, ofrecemos cerveza allí. Durante las comidas y la hora feliz semanal, los empleados entablan conversaciones de forma natural, comparten en qué están trabajando y se dan mutuamente sus opiniones.

Las inquietudes no solo son bienvenidas, sino que se esperan

Desde que comenzó la pandemia, empecé a celebrar reuniones grupales por videoconferencia cada pocos días con entre cinco y siete empleados. Conversan conmigo y entre ellos, forjando relaciones más profundas y conociendo en qué está trabajando cada uno.

Los líderes empresariales suelen decir que tienen una "política de puertas abiertas", pero las investigaciones demuestran que depende de los líderes animar activamente a las personas a plantear problemas. En un estudio de caso de una empresa de servicios públicos de Estados Unidos realizado por la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos, la organización descubrió que sus empleados "percibían que los directivos desalentaban la comunicación abierta y castigaban la disconformidad". Para abordar este problema, la compañía de energía emprendió múltiples iniciativas, entre ellas una formación impartida por los mandos intermedios, para instaurar nuevas prácticas.

Adopto un enfoque proactivo. En las reuniones conmigo, los empleados pueden hablar de lo que va bien, pero deben venir preparados para tratar cualquier inquietud que tengan. Tomo en serio todas las inquietudes y actúo en consecuencia. También insisto en que nunca se preocupen por "pisar el terreno de otro". Los empleados pueden y deben mencionar cualquier asunto, incluso si no afecta a su departamento. Cuando hablo con los directivos, también les pregunto por las inquietudes y los problemas que sus empleados les han planteado y por las medidas que han tomado al respecto.

Los líderes empresariales suelen decir que tienen una "política de puertas abiertas", pero las investigaciones demuestran que depende de los líderes animar activamente a las personas a plantear problemas.

Benny Buller, Velo3D

Impulsar la supervisión ética por parte del consejo

Esta misma filosofía se refleja en mis informes al consejo. No hay presentaciones idílicas: hablo tanto de los éxitos como de los reveses.

Mi personal también tiene acceso directo al consejo. De hecho, me aseguro de que cada miembro del consejo mantenga reuniones periódicas individuales con los directivos cuyos retos pueda comprender mejor. Uno de los miembros de mi equipo directivo me preguntó en una ocasión: "¿Qué no deberíamos contarle al consejo?". Mi respuesta fue: "¿No contarle? ¡Contádselo todo! Sobre todo, cualquier cosa que os preocupe."

Un estudio reciente de LRN, una empresa estadounidense que asesora en materia de ética, cumplimiento normativo y cultura corporativa, muestra que, cuando los consejos impulsan activamente el liderazgo ético, "esas expectativas se propagan por toda la organización y se traducen en acciones". Por ejemplo, analizó cómo el consejo de WeWork fue "ampliamente desacreditado por no cuestionar de forma proactiva ni adecuada su modelo de negocio o su visión corporativa desmedida".

Por el contrario, según LRN, el consejo de Uber "adoptó medidas rápidas y exhaustivas al impulsar investigaciones independientes sobre las denuncias de acoso sexual que finalmente llevaron a la destitución del fundador Travis Kalanick e inauguraron una nueva era de liderazgo y transformación cultural en la empresa".

¿Qué hace el Foro para cuidar del bienestar de los trabajadores?

El mundo ha visto las catástrofes que pueden producirse cuando una "cultura del secretismo" afecta a las organizaciones. Evitarlo requiere algo más que declaraciones de apoyo a la transparencia: exige un trabajo concreto. Cuando las empresas hacen este trabajo, construyen el tipo de organizaciones a las que la gente de todo el mundo quiere unirse.

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