Los responsables de contratación reciben decenas —a veces cientos— de CV para cada puesto vacante.
No tienen tiempo ni recursos para revisar cada uno detenidamente, así que dedican aproximadamente seis segundos a su decisión inicial de «encaja/no encaja».
Puede que seas perfecto para el puesto, pero si tu currículum tiene siquiera una errata, está mal organizado o usas una fuente inadecuada, podría acabar fácilmente en la pila de los descartados.
Vivian Giang contribuyó a una versión anterior de este artículo.
1. Un objetivo.
Si has presentado tu candidatura, ya es evidente que quieres el puesto.
La excepción: si estás en una situación particular, como cambiar por completo de sector, puede ser útil incluir un breve resumen.
2. Experiencias laborales irrelevantes.
Sí, quizá fueras el «rey de los batidos» en el restaurante donde trabajabas en el instituto. Pero, a menos que pienses hacer valer ese título, es hora de eliminar todo ese relleno.
3. Información personal.
No incluyas tu estado civil, tus preferencias religiosas ni tu número de la seguridad social.
Puede que antes fuera lo habitual, pero ahora es ilegal que tu empleador te pida toda esta información, así que no hace falta incluirla.
4. Tus aficiones.
A nadie le importan.
Si no son pertinentes para el puesto al que optas, ocupan espacio y hacen perder el tiempo a la empresa.
5. Tu edad.
Si no quieres que te discriminen para un puesto por tu edad, es hora de quitar la fecha de graduación, dice Catherine Jewell, autora de «Nuevo currículum, nueva carrera profesional.»
Otra forma sorprendente de revelar tu edad en el currículum: dejar dos espacios después de un punto.
6. Referencias.
Si tus empleadores quieren hablar con tus referencias, te lo pedirán. Además, es mejor que puedas avisarles de antemano de que quizá los llame un futuro empleador.
Si escribes «referencias disponibles a petición» al final del currículum, solo estás desperdiciando una línea valiosa, dice el asesor profesional Eli Amdur.
7. Pronombres personales.
Tu currículum no debería incluir las palabras «yo», «me», «ella» ni «mi», dice Tina Nicolai, asesora ejecutiva de carrera y fundadora de Resume Writers’ Ink.
«No redactes tu currículum en tercera ni en primera persona. Se entiende que todo lo que aparece en él se refiere a ti y a tus experiencias.»
8. Una cuenta de correo electrónico poco profesional.
Si todavía usas una dirección de correo antigua, como BeerLover123@gmail.com o CuteChick4life@yahoo.com, es hora de elegir una nueva.
Solo lleva uno o dos minutos y es gratis.
9. Palabras innecesarias y obvias, como «Teléfono».
Amdur dice que no hay razón para poner la palabra «teléfono» delante del número.
«Es bastante absurdo. Saben que es tu número de teléfono». La misma regla se aplica al correo electrónico.
10. Tus datos de contacto laborales actuales.
Amdur escribe en Northjersey.com:
Esto no solo es peligroso, sino también estúpido. ¿De verdad quieres que los empleadores te llamen al trabajo? ¿Cómo vas a manejar eso? Ah, y por cierto, tu empleador actual puede vigilar tus correos electrónicos y llamadas telefónicas. Así que, si no quieres que te despidan o que posiblemente te acusen de usar servicios sin pagarlos (en serio), omite los datos laborales.
11. URL de redes sociales que no estén relacionadas con el puesto al que optas.
Los enlaces a tus blogs de opinión, página de Pinterest o cuenta de Instagram no deberían ocupar un espacio privilegiado en tu currículum. «Los candidatos que creen que sus redes sociales personales son valiosas se arriesgan a acabar en la pila de los descartados», dice Nicolai.
«Pero deberías incluir URL pertinentes, como tu página de LinkedIn o cualquier otra que sea profesional y esté directamente relacionada con el puesto que intentas conseguir», dice.
12. Información salarial.
«Algunas personas incluyen las tarifas por hora de trabajos que tuvieron en la universidad», dice Nicolai. Esta información es totalmente innecesaria y puede transmitir un mensaje equivocado.
Amy Hoover, presidenta de Talent Zoo, dice que tampoco deberías indicar en el currículum el salario que deseas. «Este documento tiene por objeto mostrar tu experiencia y tus habilidades profesionales. El salario se aborda más adelante, durante el proceso de entrevistas.»
13. Fuentes anticuadas.
«No uses Times New Roman ni fuentes con serifa, porque están anticuadas y pasadas de moda», dice Hoover. «Usa una fuente estándar sin serifa, como Arial.»
También debes prestar atención al tamaño de la fuente, dice. Tu objetivo debería ser que el currículum se vea bien y elegante, pero que también sea fácil de leer.
14. Palabras de moda irritantes.
CareerBuilder preguntó a 2.201 responsables de contratación de Estados Unidos: «¿Qué términos en un currículum les resultan más desagradables?» Mencionaron palabras y expresiones como «el mejor de su clase», «emprendedor», «pensar fuera de lo establecido», «sinergia» y «complacer a los demás».
Entre los términos que a los empleadores sí les gusta ver en los currículums están «logré», «gestioné», «resolví» y «puse en marcha», pero solo si se usan con moderación.
15. Los motivos por los que dejaste una empresa o un puesto.
A menudo, los candidatos piensan: «Si explico en mi currículum por qué dejé el puesto, quizá mejoren mis posibilidades».
«No», dice Nicolai. «Indicar por qué te fuiste no viene al caso en el currículum. No es el momento ni el lugar para hablar de los cambios de una empresa a otra.»
Aborda este tema en la entrevista.
16. Tu promedio de notas.
Una vez que terminas los estudios, tus notas dejan de ser tan pertinentes.
Si acabas de graduarte de la universidad y tu promedio fue de 3,8 o más, puedes dejarlo. Pero, si hace más de tres años que terminaste los estudios o tu promedio fue inferior a 3,8, elimínalo.
17. Una foto tuya.
Puede que esto se convierta en la norma en algún momento, pero por ahora resulta raro (y de mal gusto y distrae).
Este artículo se publica en colaboración con Business Insider. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autora: Jacquelyn Smith se incorporó a Business Insider como editora de Carreras Profesionales en febrero de 2014.
Imagen: Maniquíes motorizados sostienen carteles que dicen «Contrátame» en Toronto, el 23 de mayo de 2014. REUTERS/Mark Blinch.
