15 señales de que tu entrevista de trabajo va mal

15 señales de que tu entrevista de trabajo va mal
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La mayoría de las personas piensa que es difícil —o incluso imposible— determinar qué tal les está yendo durante una entrevista de trabajo. Pero, si observas con atención, el lenguaje corporal y las señales sutiles del responsable de selección probablemente te dirán exactamente qué piensa de ti como candidato.

«Te conviene leer entre líneas y evaluar las acciones y respuestas del entrevistador para poder ajustar tu enfoque, tu forma de presentarte o aclarar mejor tus respuestas», afirma Lynn Taylor, experta nacional en el ámbito laboral y autora de «Domina a tu terrible tirano de oficina: cómo gestionar el comportamiento infantil de tu jefe y prosperar en tu trabajo».

Por ejemplo, puedes fijarte en qué aspectos de tu experiencia le interesan más al responsable de selección y qué le provoca un bostezo, como las respuestas demasiado largas, y cambiar de rumbo. «Otras veces, simplemente no hay compatibilidad o tuviste un mal día. En el peor de los casos, si buscas señales sutiles, estarás mejor preparado para la próxima entrevista de trabajo», afirma.

Si detectas señales de que la entrevista está yendo fatal, es importante mantener la confianza y una actitud positiva, por muy desanimado que puedas sentirte.

«Puede que el responsable de selección esté distraído por otros motivos o que esté teniendo un mal día», afirma Taylor. «Así que no te rindas ni te cierres».

Estas son 15 señales reveladoras de que la entrevista quizá no termine con una oferta de trabajo:

1. El responsable de selección no mantiene el contacto visual.

Si te dan ganas de decir: «¡Eh… estoy aquí!», porque parece que el entrevistador mira a todas partes menos a ti, no siempre es buena señal. «Evalúa lo que está pasando y si puedes mejorar la situación, y cómo hacerlo», afirma Taylor. «Quizá tengas que subir un poco el nivel de energía o encontrar la manera de conectar con el entrevistador a un nivel más personal».

2. Muestra un lenguaje corporal negativo.

Si el entrevistador cruza los brazos, se aleja de ti o mira hacia la puerta, podría significar que no está impresionado ni interesado.

«Es un buen momento para inclinarte hacia delante y hablar con entusiasmo; probablemente captarás su atención y transmitirás confianza», afirma Taylor.

3. Parece distraído.

Si el responsable de selección escribe mensajes o consulta el correo electrónico, navega por internet en su ordenador o camina por la sala mientras hablas, nunca es buena señal.

«Intenta que tu presentación y tu diálogo sean más atractivos», aconseja Taylor. Luego pregúntate: «¿De verdad querría trabajar para alguien tan distraído?».

4. Da por terminada la entrevista antes de tiempo.

Si la entrevista termina abruptamente, apenas unos minutos después de que entres en la sala, probablemente no conseguirás el trabajo. Por supuesto, puede haber una circunstancia especial, como una emergencia; pero si el responsable de selección termina rápidamente y no da explicaciones ni se disculpa, no es buena señal.

No puedes pedir más tiempo, pero deberías agradecerle al entrevistador su tiempo y mantener la compostura», afirma Taylor.

5. No sonríe nunca.

«Quizá esa sea simplemente su personalidad, pero si viste al responsable de selección reírse y sonreír antes de entrar en la sala de entrevistas y, de repente, parece que se le acaba de morir el gato, podría significar que, sencillamente, no le entusiasmas como candidato», explica Taylor.

«Si te atreves, prueba con algunos comentarios desenfadados. Y si no funciona, plantéate si esto es solo la punta de un iceberg muy frío. De todos modos, quizá quieras salir corriendo mientras puedas», afirma.

6. Se pone a la defensiva y te ataca.

Si sientes que estás en un duelo de ingenio porque el responsable de selección intenta repetidamente ponerte en un aprieto, no es buena señal. «No sigas el juego ni respondas con un desafío. Mantén la calma y determina si esto es una anomalía en la conversación o la señal de un tirano despiadado», afirma Taylor.

7. Hace pausas frecuentes mientras intenta pensar en la siguiente pregunta.

«A veces, en una mala entrevista, parece que el responsable de selección tarda cinco minutos en encontrar la siguiente pregunta», afirma. «Esto ocurre porque los responsables de selección no siempre saben cómo manejar su falta de interés». Sin embargo, no tienes que reaccionar a la defensiva. Esta es tu oportunidad para tomar la palabra y hacer preguntas.

8. No escucha atentamente tus respuestas ni hace preguntas de seguimiento pertinentes.

Si sientes que le hablas a una pared, prueba otro enfoque, por ejemplo, pide su opinión sobre el tema: «¿Cómo organizas a tu equipo para ese tipo de proyectos?». Cuando consigas que el entrevistador hable, es más probable que se anime, afirma Taylor.

9. El entrevistador menciona que hay otros candidatos cualificados que compiten por el puesto.

«Es una especie de advertencia para que luego no te decepciones demasiado», explica. No te dejes desanimar: mientras estés en la entrevista, todavía tienes posibilidades.

10. Parece que está leyendo tu currículum por primera vez.

Es posible que la culpa sea de un día ajetreado y que el entrevistador quiera reflexionar bien sobre sus preguntas; pero si parece bastante desorientado respecto a tu experiencia, o distante, puedes suponer que su interés está disminuyendo.

11. Habla poco y sin entusiasmo sobre tus habilidades, logros u objetivos.

Puede parecer obvio, pero vale la pena mencionarlo, afirma Taylor. «Cuando ocurra, pregunta qué definiría para esa persona el éxito en el puesto y en la empresa».

12. La conversación no fluye y hay muchas pausas o interrupciones cuando intentas responder.

«La química se puede medir… por intuición», afirma Taylor. «Sabes cuándo la conversación fluye y sientes camaradería, y cuándo no. No subestimes tu propia inteligencia emocional ni cómo te sientes físicamente durante la entrevista».

13. No menciona los «siguientes pasos» ni pregunta por tu disponibilidad.

«Si no te presentan a otros responsables o el entrevistador no muestra interés en seguir adelante, puedes tomar la iniciativa», afirma. Por ejemplo, si crees que aún tienes posibilidades de conseguir el trabajo, siempre puedes decir: «Me interesa mucho el puesto; ¿cuál sería el siguiente paso?». Al menos así obtendrás otro dato sobre tu situación.

14. Te da un apretón de manos flojo.

Si al llegar el entrevistador te dio un apretón de manos firme y agradable, pero al despedirte te da un «apretón de manos de pez frío», que parece como mucho un mero trámite, probablemente no recibirás una oferta.

Aun así, afirma Taylor, dale un apretón firme y sonríe, de todos modos.

15. Te piden que hagas el seguimiento con un asistente.

«Esto puede ser una señal de que el responsable de selección no quiere dedicar más tiempo a evaluarte para el puesto, a menos que el seguimiento sea para una segunda entrevista», afirma.

«Si prestas mucha atención a las señales del entrevistador, puedes ajustar tu enfoque y actuar en el momento, cuando más importa», añade Taylor. «Recuerda también que el hecho de que no te parezca que lo hiciste bien no significa que hayas perdido la oportunidad. La entrevista de trabajo también es tu oportunidad para evaluar al posible jefe y a la empresa, así que mantén la objetividad».

Este artículo se publica en colaboración con Business Insider UK. Su publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autora: Jacquelyn Smith se incorporó a Business Insider como editora de la sección de Carreras en febrero de 2014.

Imagen: Ignacio Ramos (izquierda), jefe de sección de Hays Recruitment Consultancy, entrevista a Vicente Balmaseda. REUTERS/Susana Vera.

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