Buena comida: por qué podríamos comer insectos pronto

Larvae and food made of insect protein are pictured at the headquarters of German retailer Metro AG in Duesseldorf, Germany March 02, 2018. REUTERS/Thilo Schmuelgen
Pound for pound insects produce much less greenhouse gas than livestock animals.Image: REUTERS/Thilo Schmuelgen
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Encontrar un insecto en la comida puede ser un momento de horror que arruina el apetito de golpe. Pero eso podría estar a punto de cambiar, según Meticulous Research, que ha analizado las cifras de por qué pronto consumiremos insectos de forma voluntaria.

La firma de investigación de mercados prevé que el mercado mundial de insectos comestibles podría crecer hasta 1180 millones de dólares en 2023. Es casi el triple de su nivel actual.

Entonces, ¿qué hay detrás de este aumento previsto del interés por los bichos? Influyen varios factores, y la respuesta está ligada a comprender cómo se comparan los insectos con la producción y la cría de otros tipos de alimentos.

Por kilo de peso vivo, los insectos emiten menos gases nocivos que los animales de granja más convencionales. Una vaca, por ejemplo, produce 2,8 kg de gases de efecto invernadero por kilo de peso corporal vivo. Los insectos, en cambio, producen solo 2 gramos.

También consumen menos recursos que el ganado tradicional. Por cada kilo que pesa, una vaca necesita 10 kg de pienso. En cambio, los insectos solo necesitan 1,7 kg.

El agua, que se está volviendo un recurso cada vez más escaso en algunas partes del mundo y que se utiliza de forma abundante en la agricultura intensiva, ofrece otra comparación interesante. Para producir un solo gramo de proteína de insecto, se necesitan 23 litros de agua. Puede parecer mucho. Pero para obtener ese mismo gramo de proteína del ganado vacuno, se necesitan 112 litros de agua.

Image: Bloomberg

Desde el punto de vista del agricultor, la cría de insectos será radicalmente distinta a la de ovejas, cerdos o vacas. Se acabarán los problemas con el barro, la suciedad y la inmundicia. Se terminará el traslado de pesados sacos de pienso. Y olvídese de salir al exterior con cualquier clima para manejar al ganado. Los requisitos de inversión en equipamiento también serán diferentes. Será una actividad agrícola a una escala mucho menor, que reduce la necesidad de maquinaria grande y costosa.

Puede que no pase mucho tiempo antes de que todos podamos comprar una bolsa de insectos comestibles en nuestro supermercado local. A pesar de que los consumen 2000 millones de personas en todo el mundo, las leyes de la UE han impedido la venta de insectos para el consumo humano.

Sin embargo, el nuevo Reglamento sobre nuevos alimentos de la UE, que entró en vigor en enero, podría implicar que los insectos se vean con más frecuencia en los platos europeos.

En 2017, Suiza modificó sus leyes de seguridad alimentaria y se convirtió en el primer país europeo en permitir la venta de alimentos a base de insectos para consumo humano. Ese mismo año, Coop presentó una gama de hamburguesas y albóndigas de gusano de la harina en algunos de sus supermercados suizos.

En marzo, el laboratorio de innovación externo de IKEA, SPACE10, reveló que está «reimaginando» platos populares en los restaurantes de la cadena. En una entrada de blog, los investigadores explican que trabajan en hamburguesas de insectos y albóndigas de gusano de la harina, pero añaden que los nuevos ingredientes se están probando para que los clientes no los encuentren en los menús de IKEA.

Dado que la escasez de recursos y la sostenibilidad se vuelven cuestiones cada vez más importantes para la producción y distribución de alimentos, ¿cuánto falta para que pidamos insectos en nuestra comida, en lugar de quejarnos si encontramos uno?

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