5 formas en que la edición genética con CRISPR está dando forma al futuro de la alimentación y la salud

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Este artículo se publicó originalmente en febrero de 2023 y se actualizó el 3 de abril de 2024.

  • CRISPR es una técnica de edición genética que puede ayudar a prevenir enfermedades como el VIH y el cáncer, hacer que los cultivos sean más resistentes y combatir la crisis climática.

  • Sin embargo, persisten las preocupaciones en torno a la modificación genética, y el uso de la edición genética en cultivos está regulado en muchos países.

  • El informe anual del Foro Económico Mundial sobre las Top 10 Emerging Technologies (Las diez tecnologías emergentes principales) identificó los posibles beneficios de la tecnología CRISPR ya en 2015.

Imagine que los científicos pudieran manipular células a nivel molecular, eliminar moléculas, añadirlas o fusionarlas. ¿Cómo cambiarían el mundo?

Lo que parece ciencia ficción se ha convertido en un hecho científico. En 2020, una tecnología molecular de edición genética denominada CRISPR/Cas9, conocida como «tijeras genéticas», recibió ese año el Premio Nobel de Química.

Antes de este descubrimiento, modificar los genes de una célula, planta u organismo era un proceso lento y, en ocasiones, imposible.

El descubrimiento de CRISPR ha abierto un nuevo mundo de manipulación genética, con aplicaciones que van desde la eliminación de enfermedades hasta el desarrollo de cultivos resistentes a la sequía y a los insectos, capaces de crecer en entornos hostiles.

Preocupaciones sobre CRISPR

Aunque CRISPR ha sido aclamada como un avance, también ha intensificado las preocupaciones en torno a la modificación genética. En 2015, un grupo de científicos, entre ellos la profesora Jennifer Doudna, premio Nobel, una de las pioneras de CRISPR, pidió una moratoria temporal sobre su uso en seres humanos.

El uso de la edición genética en cultivos está ya regulado en muchos países, y la Unión Europea impone restricciones a casi toda la modificación genética de plantas. Los Estados Unidos y la mayoría de los demás países solo regulan los cultivos en los que se ha añadido nuevo material genético.

Cómo CRISPR está teniendo un impacto positivo en nuestra alimentación y salud

Mientras continúa el debate sobre la edición genética, estas son cinco formas en que CRISPR ya está teniendo un impacto, desde el estado de nuestra salud hasta los alimentos que consumimos.

1. Diagnóstico y prevención de enfermedades

En un hito sin precedentes, investigadores de la Universidad de Ámsterdam lograron extraer con éxito el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) de células infectadas mediante CRISPR. El VIH ataca el sistema inmunitario humano y, si no se trata, puede derivar en sida.

Es importante señalar que esta investigación se encuentra actualmente en la fase de prueba de concepto y que todavía queda un largo camino por recorrer antes de que la técnica pueda utilizarse para erradicar por completo enfermedades como el VIH del cuerpo humano.

También se están llevando a cabo ensayos clínicos para utilizar la edición genética con CRISPR en el tratamiento de afecciones como la ceguera y enfermedades como el cáncer.

En enero de 2022, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos autorizó una nueva prueba rápida de alto rendimiento para la COVID-19 desarrollada con CRISPR, que puede procesar miles de muestras en un solo día.

También se han realizado ensayos de tratamientos desarrollados con CRISPR que impiden que el virus de la COVID-19 ataque las células pulmonares. Científicos de la Universidad de Duke en los Estados Unidos descubrieron que el tratamiento con CRISPR también inhibió la reacción inmunitaria que causa las muertes por COVID.

2. Alimentos más resistentes y sabrosos

La edición genética con CRISPR puede hacer que las verduras sean menos amargas.Image: Pairwise

Cualquier padre sabe lo difícil que puede ser convencer a los niños de que coman verduras verdes y ensaladas. Pero CRISPR acude al rescate, haciendo que los alimentos saludables tengan mejor sabor al reducir el amargor de muchas verduras y realzar el sabor de la fruta.

La edición genética también se utiliza para crear cultivos capaces de crecer en condiciones adversas, resistir los efectos de la crisis climática y ser resistentes a enfermedades, insectos y sequías.

Científicos de la Universidad de Berkeley y del Innovative Genomics Institute han creado plantas de cacao resistentes a enfermedades, por ejemplo.

3. Mejora de la salud animal

Investigadores del Instituto Pasteur de Montevideo (Uruguay) han utilizado técnicas CRISPR para modificar los genes de los animales de granja y hacerlos más resistentes a enfermedades. En un experimento, se logró que los cerdos fueran inmunes a enfermedades respiratorias como la gripe porcina.

También se centraron en evitar procedimientos dolorosos, como la extirpación de los cuernos de las vacas, que se realiza para evitar que se hagan daño entre ellas. Los científicos introdujeron una mutación genética presente en el ganado Angus sin cuernos para crear una raza de vacas Holstein sin cuernos.

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Mediante un diálogo de confianza y la colaboración público-privada, el Centro permite a los socios alinearse en torno a prioridades compartidas y promover la acción colectiva para mejorar los resultados en salud.

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4. Ayudar a los cultivos a combatir la crisis climática

Los científicos ya han utilizado CRISPR para producir cultivos resistentes a virus, bacterias y hongos que pueden soportar temperaturas extremas de calor y frío. También han aumentado el tamaño de los granos de arroz, trigo y maíz, y han producido soja y brasicáceas más grandes y de mejor calidad.

El profesor David Savage, de la Universidad de California, considera que su equipo está cerca de desarrollar variedades de arroz y sorgo que no solo sobrevivirán a la crisis climática, sino que también contribuirán activamente a combatirla al capturar más carbono de la atmósfera y almacenarlo en sus raíces.

5. Un nuevo tratamiento para el cáncer

Los tratamientos personalizados contra el cáncer están cada vez más cerca gracias a CRISPR. Un ensayo clínico, publicado en Nature en noviembre de 2022, consistió en utilizar la técnica de edición genética para entrenar los linfocitos T del sistema inmunitario de un paciente para reconocer y atacar sus células cancerosas específicas.

Al aislar mutaciones genéticas exclusivas del cáncer, los científicos lograron programar los linfocitos T para localizarlo. También utilizaron la edición genética con CRISPR para «fortalecer» los linfocitos T, que, según afirman, suelen verse superados por los cánceres.

CRISPR figuró en la edición de 2015 del informe Top 10 Emerging Technologies del Foro Económico Mundial y, cinco años después, se convirtió en una ciencia galardonada con el Premio Nobel.

El informe anual ha identificado una serie de tecnologías poco conocidas que han tenido un impacto global, entre ellas las vacunas de ácido ribonucleico mensajero (ARNm), que se convirtieron en la tecnología en la que se basa el desarrollo de la mayoría de las vacunas contra la COVID-19.

El informe de 2023 recoge tecnologías de cambio disruptivo, entre ellas la prestación de servicios sanitarios habilitada por IA, las tecnologías de baterías flexibles para alimentar dispositivos médicos portátiles, los circuitos flexibles de interfaz neuronal y los espacios compartidos virtuales de apoyo a la salud mental.

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