Los niños hicieron menos ejercicio durante el confinamiento: así podemos ayudarles a volver a moverse

kids doing rock climbing
Research has been conducted around the world to discover how to pandemic has impacted exercise levels in children.Image: UNSPLASH/Rachel
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  • El confinamiento afectó a nuestras rutinas de ejercicio; sin embargo, es fundamental fomentar un estilo de vida activo en los niños antes de que los hábitos sedentarios arraiguen en los jóvenes.

  • Estudios realizados en Canadá, Estados Unidos, China e Italia muestran un vínculo causal entre las restricciones por la COVID-19 y la disminución de los niveles de actividad física en los niños.

  • La rutina y la estructura ayudan; una psicóloga sugiere animarlos a dar paseos con regularidad, apuntarse a actividades extraescolares o incluso tener un perro.

Los confinamientos durante la pandemia tenían por objetivo limitar la propagación de la COVID-19 y las muertes relacionadas. Sin embargo, también afectaron al nivel de actividad física de las personas. Los niños se volvieron mucho más sedentarios.

Existe el riesgo de que los cambios a corto plazo en la actividad física de los niños como respuesta a la COVID-19 se prolonguen más allá de la duración de la pandemia. Es muy fácil que los hábitos arraiguen y que un estilo de vida más sedentario y menos activo físicamente se vuelva normal y se afiance entre los jóvenes.

Sin embargo, hay formas de animar a los niños a ser más activos. Entre ellas, implicar a toda la familia en la actividad física e incorporar el ejercicio a la rutina.

Una tendencia mundial

Estudios de todo el mundo han examinado hasta qué punto las restricciones por la COVID-19 han afectado a los niños y a sus niveles de actividad física.

Los investigadorescanadienses realizaron una encuesta en línea a los padres de 1472 jóvenes durante las restricciones por la COVID-19. Descubrieron que solo el 4.8% de los niños de entre cinco y 11 años cumplía las directrices canadienses de movimiento de 24 horas, que incluyen una hora diaria de actividad física de moderada a vigorosa. Entre los jóvenes de 12 a 17 años, apenas el 0.6% cumplía las directrices.

Otro estudio encuestó a 211 padres de niños de Estados Unidosde entre cinco y 13 años. Concluyó que, durante la pandemia, los niños pasaban unos 90 minutos al día sentados realizando actividades escolares y otras ocho horas diarias sentados en actividades de ocio.

Aumentar la actividad física de los niños aporta numerosos beneficios, tanto psicológicos como físicos.Image: UNSPLASH/Robert Collins

Un estudio en Shanghái, Chinacomparó los niveles de actividad de 2,426 jóvenes de entre seis y 17 años antes de la pandemia y durante esta. En general, el tiempo que dedicaban a la actividad física disminuyó drásticamente: de unas nueve horas semanales a menos de dos. El tiempo frente a las pantallas aumentó aproximadamente 30 horas semanales de media.

En Italia ocurrió algo parecido. Los investigadores compararonel comportamiento de un grupo de 41 niños con obesidad antes de la pandemia y tres semanas después del inicio del confinamiento nacional en Italia. Durante la pandemia, disminuyó el tiempo que los niños dedicaban a actividades deportivas, mientras que aumentaron las horas de sueño y el tiempo frente a las pantallas.

A ponerse en movimiento

Dados los numerosos beneficios físicos y psicológicos de aumentar la actividad física, hay que ofrecer a los niños muchas oportunidades y animarlos a mantenerse físicamente activos.

La participación de la familia desempeña un papel importanteen los niveles de actividad de los niños. El ánimo de los padres y que participen en actividades físicas con sus hijos se asociancon una mayor actividad física y más juego de los niños, tanto en interiores como al aire libre.

Los estudios también han demostrado que tener un perropuede animar a los niños a mantenerse activos.

Los estudios han demostrado que tener un perro aumenta los niveles de actividad de los niños.Image: Pixabay/Pasja1000

Una forma de responder a la incertidumbre de la COVID es establecer rutinasy una estructura para los niños. Fomentar una sensación de previsibilidad en casa puede ayudar mucho a los niños a afrontar un mundo incierto. Los paseos familiares habituales durante el fin de semana, las actividades extraescolares o las clases de ejercicio pueden ayudarles mucho a sentirse seguros y cuidados.

A muchos niños les gusta mantenerse activos asistiendo a clases de baile, natación o fútbol. Durante el confinamiento tuvieron que suspenderse, pero muchas ya han vuelto a abrir. Son una excelente forma de que los niños socialicen y se mantengan en forma.

Sin embargo, para algunas personas estas clases ya no son una opción. Algunas actividades podrían haber cerrado definitivamente, o las familias podrían disponer de menos ingresos que antes de la pandemia. Es posible que los padres sientan ansiedadante la posibilidad de que sus hijos asistan a clases con otros niños.

La ansiedad de los padres puede afectar a la actividad física de los niños. Durante la pandemia, los hijos de padres más ansiososen Canadá visitaron menos los parques que los hijos de padres menos ansiosos.

Durante los confinamientos, la cancelación de las clases de deporte y actividad física dio lugar a programas con clases de ejercicio en línea para niños. Esta es una excelente forma de que los niños se mantengan físicamente activos en casa cuando sus padres no se sientan cómodos con que asistan a las clases numerosas a las que iban antes de la pandemia.

Es muy importante que los niños se mantengan físicamente activos y evitar que un estilo de vida más sedentario se prolongue hasta la edad adulta.

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