Tu ambulancia podría ser autónoma en el futuro. Este es el motivo

Ambulances are parked at The Royal London Hospital in London, Britain May 13, 2017. REUTERS/Neil Hall - RTX35N9K
Initially, health services could introduce driverless ambulances to deal with low-risk patients.Image: REUTERS/Neil Hall
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La revolución de los vehículos autónomos hará que muchos empleos queden obsoletos. Solo en Estados Unidos, se estima que los vehículos autónomos eliminarán 4,1 millones de empleos. Los camioneros, repartidores, taxistas y conductores de Uber se quedarán sin trabajo, y antes de lo que cabría pensar. Pero la automatización puede ser una fuerza positiva, al realizar tareas de forma más económica, segura y eficiente. De hecho, hay un servicio que necesita urgentemente más automatización: el servicio de ambulancias.

La demanda de servicios de ambulancia está creciendo rápidamente en los países desarrollados debido a una combinación del crecimiento y el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la escasez de centros y profesionales de atención primaria. Esto sobrecarga los servicios de emergencia y deja un panorama desalentador de cara al futuro.

Con los vehículos autónomos ya circulando, algunos gobiernos están estudiando la posibilidad de contar con ambulancias autónomas. Las ambulancias autónomas y otras tecnologías podrían aliviar parte de la presión sobre los servicios de emergencia y permitir que los paramédicos atiendan a pacientes de alto riesgo, para quienes cada minuto de espera del tratamiento reduce considerablemente las probabilidades de sobrevivir. Entre ellos figuran los pacientes que sufren un paro cardíaco, en quienes el daño cerebral suele comenzar en un plazo de cuatro a seis minutos.

En un primer momento, los servicios de salud podrían incorporar una flota de ambulancias autónomas junto con sus modelos actuales con conductor para atender a pacientes de bajo riesgo; en esencia, empezarían funcionando como «taxis médicos». Una ambulancia autónoma recogería a los pacientes de bajo riesgo y los trasladaría al hospital o centro médico más cercano para recibir tratamiento. La incorporación de estas ambulancias reduciría considerablemente la necesidad de que los paramédicos atendieran todas las llamadas, independientemente de la gravedad.

Sin embargo, no todo el mundo está a favor de las ambulancias automatizadas. Una encuesta realizada a poco más de 1.000 personas en Estados Unidos reveló que alrededor de la mitad dijo que se sentiría cómoda viajando en una de ellas.

Con el apoyo de drones

Además de repartir paquetes de Amazon, espiar a los vecinos y llevar a cabo ataques militares, los drones también podrían ayudar a los servicios de salud a aliviar la presión sobre el servicio de ambulancias. Serían especialmente útiles para llevar equipos médicos a lugares remotos. De hecho, una empresa emergente llamada Zipline ya distribuye con éxito sangre y medicamentos por Ruanda. Pero estos servicios también podrían utilizarse en países desarrollados. Por ejemplo, si un médico en una zona rural remota debe atender a un paciente con una enfermedad poco frecuente, pero no dispone de los suministros médicos necesarios en su consultorio de atención primaria o en el hospital local, un dron podría llevarlos. Otra posibilidad sería usar drones para transportar equipos médicos esenciales hasta un punto de entrega antes de que llegue la ambulancia con conductor. Así, el paciente podría recibir tratamiento en cuanto llegaran los paramédicos.

También podrían utilizarse drones para transportar equipos especializados, medicamentos o incluso productos sanguíneos entre hospitales. Esto reduciría la necesidad de que las ambulancias recorrieran distancias más largas para encontrar un centro donde pudieran tratar al paciente.

Image: McKinsey & Company

Predecir las emergencias

Desde hace varios años, cuerpos policiales de todo el mundo utilizan algoritmos sofisticados para predecir en qué zonas es más probable que se cometan delitos. Esto permite a los departamentos de policía desplegar agentes en zonas de «alta demanda». Aunque estos sistemas al estilo de Minority Report han resultado polémicos, es menos probable que un sistema similar que prediga los focos de enfermedades cause sorpresa.

Los servicios de ambulancias podrían utilizar un sistema similar. Recopilaría datos de viajes anteriores de las ambulancias, tanto tripuladas como autónomas. El software tendría en cuenta la época del año, el clima, los actos públicos (como conciertos y protestas), las características de la población (por ejemplo, si es de edad avanzada o desfavorecida) y las emergencias anteriores atendidas por las ambulancias. Así, cuando no estuvieran en uso, las ambulancias autónomas podrían ubicarse en zonas de alto riesgo y responder mucho más rápido a las llamadas.

A medida que estos sistemas registren más información, serán cada vez más precisos al predecir emergencias médicas, del mismo modo que las herramientas de minería de datos, que utilizan las empresas de redes sociales y publicidad, mejoran a la hora de averiguar qué alimentos, ropa, películas y otras cosas te gustan más y qué podría gustarte en el futuro.

Estos nuevos métodos pueden parecer lejanos, pero, según la rapidez con que los sistemas de salud inviertan en estas tecnologías y las adopten, podrían cambiar la forma en que recibimos atención médica en las próximas décadas. Ante una demanda cada vez mayor, es probable que la tecnología sea la salvación de los servicios de ambulancias y los haga más rápidos, eficaces y seguros. Sin embargo, puede que el público tarde un tiempo en sentirse cómodo con la idea.

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