«¿De verdad necesitas ir de fiesta?», pregunta la OMS a los jóvenes del mundo

Ukrainian DJ Olga Udovenko plays music during an online broadcast in the empty "Culture of Sound" nightclub, after local authorities imposed restrictions on public gatherings as a measure to prevent the spread of coronavirus disease (COVID-19), in Kharkiv, Ukraine March 21, 2020. Picture taken March 21, 2020. REUTERS/Vyacheslav Madiyevskyy - RC2TPF9RAUAW
The cost of a good time has never been so high.Image: REUTERS/Vyacheslav Madiyevskyy
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  • La Organización Mundial de la Salud ha advertido de que los jóvenes deben resistir su impulso de salir de fiesta para ayudar a prevenir nuevos brotes de coronavirus.

  • Es mucho menos probable que los jóvenes sufran una afección grave por la enfermedad, pero aun así pueden transmitirla.

  • La proporción de personas de entre 15 y 24 años infectadas por la enfermedad se ha triplicado en los últimos cinco meses.

Los jóvenes deben moderar sus instintos festivos para ayudar a prevenir nuevos brotes de la enfermedad COVID-19, instaron el 5 de agosto los responsables de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cansados de los confinamientos y deseosos de disfrutar del verano del hemisferio norte, los jóvenes de algunos países han contribuido a los repuntes al volver a reunirse para fiestas, barbacoas y vacaciones.

Incluso en Ginebra, sede del organismo sanitario de la ONU, cabarets y clubes cerraron la semana pasada tras constatarse que casi la mitad de los nuevos casos procedían de allí.

«Los jóvenes también deben asumir que tienen una responsabilidad», afirmó en un debate en línea Mike Ryan, director de emergencias de la OMS y padre de tres hijos. «Pregúntate: ¿de verdad necesito ir a esa fiesta?».

Michael Ryan, director del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS.Image: Fabrice Coffrini/Pool vía REUTERS

Los jóvenes tienen menos probabilidades de sufrir una forma grave de la enfermedad respiratoria que sus padres o abuelos, pero, según los datos de la OMS, la proporción de infectados de entre 15 y 24 años se ha triplicado en unos cinco meses.

Ryan explicó que los jóvenes suelen mostrarse reacios a facilitar sus datos o a revelar los nombres de sus amigos a los rastreadores de contactos. «Es duro, pero es lo necesario para frenar el virus», afirmó.

Periódicos suizos informaron de que, en un club nocturno de Zúrich del que surgieron casos recientemente, los asistentes dieron nombres falsos, entre ellos «Donald Duck».

Además de reducir los riesgos para los demás, la epidemióloga de la OMS Maria Van Kerkhove señaló que los jóvenes deben tener cuidado, ya que incluso una versión leve de la enfermedad podría tener consecuencias a largo plazo.

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