La Organización Mundial de la Salud celebró una rueda de prensa el 22 de junio para informar al público sobre la pandemia de coronavirus COVID-19.
El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus instó a los países a garantizar un acceso equitativo a la dexametasona.
Los países que habían logrado suprimir el virus están viendo un aumento de los casos.
El domingo se notificaron a la OMS más de 183.000 casos de COVID-19 —«con diferencia, la cifra más alta en un solo día hasta ahora»—, explicó el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, al comienzo de la rueda de prensa de la organización del 22 de junio.
Los países se enfrentan a un delicado equilibrio entre proteger a sus ciudadanos y minimizar los daños sociales y económicos, afirmó. «No hay que elegir entre vidas y medios de subsistencia; los países pueden proteger ambas cosas», añadió, e instó a los países a «ser cuidadosos y creativos a la hora de encontrar soluciones que permitan a las personas mantenerse a salvo y seguir con sus vidas».
Acceso a la dexametasona y a la atención sanitaria
El potencial de la dexametasona para ayudar a los pacientes más graves es motivo de celebración, afirmó el Dr. Tedros, pero el siguiente reto es aumentar la producción y garantizar la igualdad de acceso.
«La transparencia y el seguimiento constante serán fundamentales para garantizar que las necesidades, y no los recursos disponibles, determinen el suministro», afirmó.
La pandemia también ha mostrado al mundo que «la salud no es un artículo de lujo», añadió el Dr. Tedros. Instó a todos los países a dar prioridad a la cobertura sanitaria universal: «La cuestión no es si los países pueden permitirse hacerlo. La cuestión es si pueden permitirse no hacerlo».
Aumento de casos
Hay países que habían logrado suprimir la transmisión y que ahora empiezan a ver un aumento de los casos, explicó la Dra. Maria van Kerkhove, responsable técnica de la OMS para la COVID-19, al responder a una pregunta sobre Corea del Sur.
«El virus aprovechará cualquier oportunidad para establecerse», explicó. Es fundamental que los países puedan detectar y aislar rápidamente los casos, para evitar que se conviertan en conglomerados y que estos, a su vez, den lugar a una transmisión comunitaria.
Corea del Sur y otros países demuestran que mantener la vigilancia es muy importante, añadió el Dr. Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS.
«Incluso cuando la incidencia baja a niveles muy reducidos, sigue siendo necesario contar con un sistema de vigilancia de salud pública muy sólido», afirmó. «También se necesita una infraestructura de salud pública muy capaz y una población dispuesta a tomar las medidas necesarias».

