Millones de familias de todo el mundo están aisladas juntas o practicando el distanciamiento social.
La Organización Mundial de la Salud ofrece seis consejos para que sea una experiencia positiva.
Recomienda pasar tiempo de calidad juntos y mantener una actitud positiva. Un horario diario y el ejercicio pueden ayudar a aliviar el estrés.
Seamos sinceros sobre lo que sabemos y lo que no sabemos acerca de la COVID-19.
El coronavirus de la COVID-19 ha trastocado la vida familiar en todo el mundo: ha cerrado escuelas, obligado a los padres a trabajar a distancia y aislado a las personas de sus amistades y familiares.
La llamada nueva normalidad es difícil de asimilar para todos, pero aún más para los padres, los cuidadores y los niños que dependen de ellos.
Dado que muchas familias de todo el mundo se han visto obligadas a quedarse en casa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado seis consejos de una página para padres, que abarcan desde crear una nueva rutina hasta gestionar el estrés y hablar sobre la pandemia de COVID-19.
Estas son sus sugerencias:
1. Pasen tiempo de calidad juntos
Lo primero es reservar un rato para pasar tiempo con cada uno de sus hijos y preguntarles qué les gustaría hacer. Entre las sugerencias están leer un libro, mirar fotografías, salir a pasear, bailar, hacer juntos una tarea doméstica, jugar o ayudarles a estudiar.
2. Mantengan una actitud positiva
Usar un lenguaje positivo y elogiar a su hijo o adolescente por algo que haya hecho bien es el segundo consejo. Así le reafirmarán que se fijan en lo que hace y que les importa.
La OMS también aconseja mantener expectativas realistas y preguntarse: ¿qué es realmente posible?
«Es muy difícil que un niño se quede callado dentro de casa durante todo el día... Pero quizá pueda estar en silencio durante 15 minutos mientras ustedes están en una llamada».
3. Establezcan una estructura
Mantener una rutina diaria constante les ayudará a organizar el día. Esto puede implicar elaborar un horario que reserve tiempo para actividades estructuradas y también para el tiempo libre, a fin de que los niños se sientan más seguros. Quizá quieran participar y ayudar a planificar el día, por ejemplo, elaborando un horario escolar.
El ejercicio diario también debería formar parte de la rutina: ayuda a reducir el estrés de todos y a liberar parte de la energía acumulada. En el Reino Unido, el conocido entrenador personal Joe Wicks transmite en directo sesiones de ejercicio para niños mientras las escuelas están cerradas.
La rutina también incluye lavarse las manos, algo esencial para frenar la propagación del coronavirus.
4. Manejen los comportamientos difíciles
La OMS recomienda tres pasos para abordar el mal comportamiento. Primero, si pueden intervenir pronto, redirijan su atención o distráiganlo sugiriendo salir al exterior o dar un paseo. Si eso no funciona, hagan una pausa de 10 segundos antes de responder, inspiren y espiren lentamente cinco veces y luego intenten responder con más calma.
La última recomendación es establecer consecuencias.
«Den a su hijo la oportunidad de elegir si sigue su indicación antes de imponerle la consecuencia», dice la OMS. «Una vez que haya pasado la consecuencia, denle la oportunidad de hacer algo bueno y elógienlo por ello».
5. Tomen medidas para gestionar el estrés
Gestionar el estrés es una cuestión importante para las familias que están confinadas en casa. Puede ayudar reservar tiempo para uno mismo, aunque solo sean cinco minutos para tomar un té, meditar o hacer ejercicio.
«Muestren apertura y escuchen a sus hijos», dice la OMS. «Sus hijos acudirán a ustedes en busca de apoyo y tranquilidad. Acepten cómo se sienten y consuélenlos».
6. Hablen abiertamente sobre el virus
El último consejo tiene que ver con mitigar la ansiedad que los niños pueden sentir por la pandemia. Todos estamos expuestos a tantas noticias y actualizaciones constantes en las redes sociales que puede ser difícil dejar de pensar en la COVID-19 incluso durante unos minutos.
En este caso, la OMS recomienda actuar con transparencia: hablar abiertamente con sus hijos sobre lo que está pasando y admitir cuando no tienen todas las respuestas.
«Comprueben si su hijo está bien», insta la OMS. «Recuérdenle que les importa y que puede hablar con ustedes en cualquier momento. ¡Después, hagan algo divertido juntos!»

