En el Día de la Tierra, las Naciones Unidas propusieron seis medidas relacionadas con el clima para crear un futuro más sostenible y resiliente tras el coronavirus.
Desde usar la política fiscal para impulsar el paso de una economía gris a una verde hasta poner fin a las subvenciones a los combustibles fósiles: esto es lo que el secretario general de la ONU, António Guterres, ha instado al mundo a hacer.
Además, un resumen de las respuestas de otras organizaciones mundiales.
Tenemos que convertir la recuperación en una verdadera oportunidad para hacer las cosas bien de cara al futuro
Secretario General de las Naciones Unidas
Con este reinicio, se abre una ventana de esperanza y oportunidad… una oportunidad para que las naciones ecologicen sus paquetes de recuperación y den forma a la economía del siglo XXI de manera que sea limpia, verde, saludable, segura y más resiliente»
Responsable de la ONU para el clima
Mientras el mundo empieza a planificar la recuperación tras la pandemia, las Naciones Unidas instan a los Gobiernos a aprovechar la oportunidad para «reconstruir mejor», creando sociedades más sostenibles, resilientes e inclusivas.
«La crisis actual es una llamada de atención sin precedentes», dijo el secretario general António Guterres en su mensaje del Día Internacional de la Madre Tierra «Tenemos que convertir la recuperación en una verdadera oportunidad para hacer las cosas bien de cara al futuro».
Las Naciones Unidas están elaborando un plan para un planeta y una sociedad más saludables que no deje a nadie atrás. En todo el sistema de las Naciones Unidas se están tomando medidas para garantizar un futuro más resiliente.
Iniciativa del Secretario General
El Sr. Guterres propuso seis medidas relacionadas con el clima para dar forma a la recuperación:
En primer lugar, las enormes sumas que se destinarán a la recuperación del coronavirus deben generar nuevos empleos y empresas mediante una transición limpia y verde.
En segundo lugar, cuando se utilice dinero de los contribuyentes para rescatar empresas, deberá condicionarse a la creación de empleos verdes y al crecimiento sostenible.
En tercer lugar, la capacidad de gasto fiscal debe impulsar el paso de una economía gris a una verde, empoderando a las sociedades y las personas para que sean más resilientes.
En cuarto lugar, los fondos públicos deben invertirse en el futuro, no en el pasado, y destinarse a sectores y proyectos sostenibles que ayuden al medio ambiente y al clima. Deben terminar las subvenciones a los combustibles fósiles, y quienes contaminan deben empezar a pagar por la contaminación que generan.
En quinto lugar, los riesgos y las oportunidades climáticos deben incorporarse al sistema financiero, así como a todos los aspectos de la formulación de políticas públicas y la infraestructura.
En sexto lugar, todos debemos trabajar juntos como comunidad internacional.
En un informe sobre políticas, el Secretario General afirmó que los derechos humanos pueden y deben orientar la respuesta y la recuperación frente a la COVID-19. La recuperación también debe respetar los derechos de las generaciones futuras, reforzando la acción climática con miras a lograr la neutralidad de carbono para 2050 y proteger la biodiversidad. «Tendremos que “reconstruir mejor” y mantener el impulso de la cooperación internacional, con los derechos humanos en el centro», dijo.
El informe también subrayó la necesidad de garantizar que los planes nacionales y locales de respuesta y recuperación identifiquen y pongan en marcha medidas específicas para abordar el impacto desproporcionado del virus en determinados grupos y personas, entre ellos migrantes, desplazados y refugiados, personas que viven en la pobreza, quienes carecen de acceso al agua y al saneamiento o a una vivienda adecuada, personas con discapacidad, mujeres, personas mayores, personas LGBTI, niños y personas detenidas o internadas en instituciones.
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)
«Con este reinicio, se abre una ventana de esperanza y oportunidad… una oportunidad para que las naciones ecologicen sus paquetes de recuperación y den forma a la economía del siglo XXI de manera que sea limpia, verde, saludable, segura y más resiliente», dijo Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la CMNUCC, en su mensaje del Día Internacional de la Madre Tierra.
Al dirigirse al Foro de Ambición de Placencia el 20 de abril, una reunión virtual de alto nivel que reunió a importantes actores de las negociaciones sobre el cambio climático, destacó la necesidad de impulsar la ambición y garantizar que los planes nacionales de acción climática sean lo más sólidos posible para salvaguardar los objetivos del Acuerdo de París de 2015.
Aunque la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) y las reuniones de sus órganos subsidiarios se han aplazado debido a la preocupación por la COVID-19, el retraso no cambia la necesidad de presentar los planes nacionales de acción climática antes de finales de 2020. La Sra. Espinosa recalcó la urgente necesidad de que la acción climática continúe sin cesar por otros medios. «Nuestro trabajo en 2020 no está, bajo ninguna circunstancia, en pausa», aseguró.
Organización Meteorológica Mundial (OMM)
La Organización Meteorológica Mundial, con sede en Ginebra, afirma que, aunque la COVID-19 puede provocar una reducción temporal de las emisiones de gases de efecto invernadero, esto no sustituye a una acción climática sostenida. Las concentraciones de dióxido de carbono (CO2) en las principales estaciones de vigilancia siguen en niveles récord.
A crisis económicas anteriores a menudo les ha seguido una «recuperación» asociada a un crecimiento de las emisiones mucho mayor que antes de la crisis. Por eso es importante que los paquetes de estímulo posteriores a la COVID-19 ayuden a que la economía «se recupere de forma más ecológica».
«Debemos actuar juntos en favor de la salud y el bienestar de la humanidad, no solo durante las próximas semanas y meses, sino también pensando en muchas generaciones futuras», dijo el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, en un comunicado de prensa con motivo de la celebración del Día de la Tierra, el 22 de abril.
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)
La COVID-19 no es en absoluto un rayo de esperanza para el medio ambiente, afirmó Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA. El PNUMA trabaja estrechamente con sus asociados para ampliar los conocimientos científicos sobre los vínculos entre la estabilidad de los ecosistemas, el medio ambiente y la salud humana, incluidas las enfermedades zoonóticas. Precisamente por la interconexión de toda la vida en el planeta, es de suma importancia contar con un ambicioso marco mundial para la biodiversidad posterior a 2020.
A medida que los Gobiernos aprueben paquetes de estímulo para apoyar la creación de empleo, la reducción de la pobreza y el crecimiento económico, el PNUMA ayudará a los Estados miembros a «reconstruir mejor» y aprovechar las oportunidades para dar un salto hacia inversiones verdes en energías renovables, viviendas inteligentes, contratación pública ecológica y transporte público, todo ello guiado por los principios y las normas de producción y consumo sostenibles. Estas medidas serán fundamentales para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Al reunir la experiencia especializada de cinco organismos de la ONU, la Alianza para la Acción hacia una Economía Verde (PAGE) ha emprendido la tarea de ayudar a los países a encauzar la transición hacia una economía verde inclusiva: una economía que genere crecimiento económico, empleos y prosperidad para todos, al tiempo que reduce las presiones sobre el planeta.
Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR)
La Oficina, con sede en Ginebra, ha publicado un informe sobre políticas, elaborado por su Oficina Regional para Asia y el Pacífico, que ofrece recomendaciones para garantizar que nadie se quede atrás en las iniciativas de prevención, respuesta y recuperación frente a la COVID-19. La UNDRR trabaja con el sistema de las Naciones Unidas y otros actores para garantizar que las amenazas de todo tipo, incluidas las pandemias, no se conviertan en desastres.
Organización Mundial de la Salud (OMS)
El organismo afirma que el mundo debe asegurarse de aprender las lecciones y de que esta crisis marque un antes y un después en la preparación ante emergencias sanitarias y en la inversión en servicios públicos esenciales del siglo XXI.
ONU Mujeres
La Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres) insta a los Gobiernos a incluir a las mujeres en la toma de decisiones sobre la respuesta y la recuperación. Ya sea a nivel local, municipal o nacional, incorporar las voces de las mujeres en la toma de decisiones conducirá a mejores resultados. Además, los responsables de formular políticas deberían aprovechar las capacidades de las organizaciones de mujeres. La respuesta al ébola se benefició de la participación de grupos de mujeres.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
«Mientras abordamos la respuesta y la recuperación frente a las conmociones de la pandemia, los ODS [Objetivos de Desarrollo Sostenible] deben incorporarse al ADN de la recuperación mundial», dijo Achim Steiner, administrador del PNUD, al explicar por qué estos objetivos mundiales de desarrollo son más importantes que nunca en tiempos de COVID-19.
En un artículo titulado «Una pandemia da permiso para cambiar», Elizabeth Boggs Davidsen, directora de SDG Impact del PNUD, señaló que los inversores suelen centrarse más en cómo los factores ambientales, sociales y de gobernanza pueden afectar a la valoración financiera de sus empresas o inversiones que en cómo las actividades de estas iniciativas repercuten en los Objetivos de Desarrollo Sostenible o en los resultados económicos, sociales y ambientales.
Mientras abordamos la respuesta y la recuperación frente a las conmociones de la pandemia, los ODS [Objetivos de Desarrollo Sostenible] deben incorporarse al ADN de la recuperación mundial
Administrador del PNUD
Con demasiada frecuencia, dice, los Objetivos se utilizan simplemente como otro prisma para comunicar de manera diferente las actividades existentes, en lugar de tomar decisiones distintas. SDG Impact se creó para dirigir el capital privado hacia los Objetivos y ofrecer a inversores y empresas parámetros para medir, gestionar y comunicar sus contribuciones de manera coherente y transparente.
Organización Mundial del Turismo (OMT)
El organismo, con sede en Madrid, ha publicado un conjunto de recomendaciones que piden un apoyo urgente y firme para ayudar al sector turístico mundial no solo a recuperarse de la COVID-19, sino también a «recuperarse mejor». Proporcionan a los países una lista de medidas para mantener los empleos y apoyar a las empresas en riesgo. «Mitigar el impacto en el empleo y la liquidez, proteger a los más vulnerables y prepararnos para la recuperación deben ser nuestras prioridades clave», dijo Zurab Pololikashvili, secretario general de la OMT.
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD)
La COVID-19 ha obligado a los organismos de promoción de inversiones a pasar a la gestión de crisis, informar a los inversores de las medidas de emergencia de los Gobiernos y ofrecer servicios de apoyo durante la crisis. Un nuevo informe de la UNCTAD pretende ayudar a los organismos de promoción de inversiones a superar esos desafíos. Concluye que la era posterior a la COVID-19 traerá cambios permanentes, entre ellos la aceleración de la digitalización de las operaciones de dichos organismos y, para muchos, un cambio en los sectores destinatarios, con una mayor presencia de las industrias de la salud, la agricultura y el ámbito digital.


