En resumen
Los microrrobots diseñados para recorrer el cuerpo humano son una de las tecnologías con mayor potencial transformador para el futuro de la atención sanitaria. Investigadores han desarrollado un microrrobot hecho de algas que resuelve algunos problemas de esta tecnología.
Pequeños médicos
El ingeniero jefe de Google y destacado futurista Ray Kurzweil ha afirmado que los nanorrobots o microrrobots circularán por nuestro cuerpo en 2030. Aunque esta tecnología podría cambiar vidas, las perspectivas de estos nanorrobots siguen limitadas por las dificultades para suministrar energía a los microdispositivos y guiarlos por el cuerpo.
Un equipo de investigadores dirigido por Li Zhang, científico de materiales de la Universidad China de Hong Kong en Shatin, quizá haya encontrado una solución a ambos problemas. En un estudio publicado en la revista Science Robotics, Zhang y sus colegas recurrieron a un tipo de alga microscópica llamada Spirulina platensis, que se utiliza habitualmente como suplemento alimenticio.
La clave está en recubrir la espirulina con nanopartículas de óxido de hierro. La forma helicoidal, similar a un resorte, del alga magnetizada le proporciona la máxima movilidad cuando la impulsan campos magnéticos que atraviesan el cuerpo sin causar daño. Y lo mejor es que estos microrrobots sintéticos son completamente biocompatibles. Se degradan en días u horas, según la cantidad de recubrimiento magnético que tengan, sin dañar las células, salvo las cancerosas. El alga magnetizada destruyó cerca del 90 % de las células tumorales expuestas a ella durante 48 horas en una placa de laboratorio; los investigadores descubrieron este efecto secundario inesperado.
Microrrobots: el futuro de los tratamientos
Las tecnologías en miniatura, como estos microrrobots sintéticos hechos de algas, podrían permitir administrar tratamientos médicos en todos los rincones del cuerpo humano. También podrían ofrecer tratamientos más eficaces: es fácil controlarlos y hacerles seguimiento, ya sea observando su fluorescencia o mediante una técnica de diagnóstico por imagen llamada resonancia magnética nuclear (RMN), cuando las algas se adentran más en el cuerpo.
Sin embargo, todavía hay que comprobar si los microrrobots de algas pueden transportar sustancias, como medicamentos, dentro del cuerpo. «Todavía no están listos para que los use un médico», dijo a la revista Science. Wang cree que la tecnología podría estar disponible dentro de los próximos diez años, un plazo que coincide casi con la predicción de Kurzweil.
La nanotecnología ofrece mejores perspectivas para tratar enfermedades en el futuro, aunque todavía tenemos que resolver más detalles además de la movilidad y el control. Aun así, esta tecnología es uno de los numerosos avances en la investigación médica —junto con los avances en el uso de herramientas de edición genética, células madre, órganos impresos en 3D, y prótesis mejoradas— a los que conviene prestar atención.

