Miles de profesionales de la salud piden a los líderes mundiales que den prioridad a un futuro más verde tras la pandemia

Members of Extinction Rebellion take part in a socially distanced bicycle ride to campaign for more cycling and cycle lanes and fewer vehicles on the roads, following the outbreak of the coronavirus disease (COVID-19), London, Britain, May 17, 2020. REUTERS/Toby Melville
350 organisations and over 4,500 individual health professionals have called for a healthy recovery from coronavirus.Image: REUTERS/Toby Melville
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  • Una carta abierta dirigida a los líderes del G20 pide una ‘#RecuperaciónSaludable’ tras la pandemia de coronavirus.

  • La firman 350 organizaciones y más de 4.500 profesionales de la salud a título individual de 90 países diferentes.

  • Los firmantes citan datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) según los cuales la contaminación del aire provoca millones de muertes prematuras.

  • La contaminación se ha reducido drásticamente durante los confinamientos por la pandemia, y ya hay intentos de convencer a los líderes de consolidar las mejoras ambientales.

«Siete millones de muertes prematuras cada año».

Eso es la consecuencia de la economía de siempre, según organizaciones que representan a más de 40 millones de profesionales de la salud de todo el mundo. La contaminación del aire, añaden, podría haber agravado el brote de coronavirus.

En una carta dirigida a los líderes de las economías del G20, los firmantes instan a construir, a la sombra de la pandemia, una sociedad más limpia, más verde y más equitativa, para cosechar un dividendo potencial de casi 100 billones de dólares.

La petición llega en un momento en que un estudio muestra que las fuertes caídas de CO2 de los últimos meses podrían tener escaso impacto en el cambio climático, si los países regresan rápidamente a sus costumbres anteriores a los confinamientos.

Las pruebas

«Hemos presenciado muertes, enfermedades y angustia mental en niveles no vistos desde hace décadas», dice la carta. «Estos efectos podrían haberse mitigado en parte, o incluso evitado, con inversiones adecuadas en preparación ante pandemias, salud pública y gestión ambiental».

La carta cita pruebas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) según las cuales la contaminación del aire está causando millones de muertes – más del 90 % procedentes de países de ingresos bajos y medios – a través de una combinación de emisiones externas, como las de industrias contaminantes, y causas domésticas, como cocinar en espacios mal ventilados.

La OMS afirma que la contaminación del aire causa 7 millones de muertes al año.Image: Statista

Aunque los vínculos entre la contaminación y la COVID-19 aún no se comprenden del todo, algunos investigadores han encontrado conexiones. Un estudio de Harvard ha descubierto que un pequeño aumento de la exposición a largo plazo a partículas finas en suspensión provoca un gran aumento de la tasa de mortalidad por COVID-19. Y un artículo publicado por la Sociedad Italiana de Medicina Ambiental identifica un posible vínculo con la contaminación atmosférica.

La carta abierta también hace referencia a estudios que muestran cómo la degradación ambiental podría aumentar el riesgo de enfermedades que ponen en peligro la vida.

Las emisiones de CO2 cayeron drásticamente entre marzo y abril de este año.Image: Le Quéré/UEA/Nature Climate Change

Una oportunidad

Al mismo tiempo, el confinamiento por la pandemia ha ofrecido un atisbo de un futuro más limpio.

Las imágenes de satélite tomadas durante el confinamiento mostraron cómo la contaminación del aire se redujo drásticamente cuando las naciones paralizaron sus economías. Esto llevó a una caída estimada del 17 % de las emisiones mundiales de CO2 a principios de abril, en el momento álgido de las restricciones, según afirman investigadores climáticos de la Universidad de East Anglia, en el Reino Unido.

Sin embargo, el estudio también concluye que, si las condiciones económicas previas a la pandemia se restablecen a mediados de junio, la caída total de CO2 este año podría ser tan solo del 4 %, es decir, menos de la reducción anual necesaria para evitar un calentamiento climático significativo.

Según la carta abierta, es momento de actuar: por ejemplo, desplazando las subvenciones de los combustibles fósiles hacia las energías renovables. Según los autores, esto podría generar un beneficio para el PIB mundial de 98 billones de dólares en los próximos 30 años y ayudar a mejorar los ingresos de los más pobres.

Visiones del futuro

Hay señales de que los países podrían estar reorientando sus economías hacia un crecimiento verde. Varias ciudades, entre ellas Nueva York y Barcelona, están aumentando drásticamente la peatonalización de las calles para aliviar la congestión y fomentar el distanciamiento social.

La cuestión es si estas políticas se consolidarán y darán lugar a un cambio radical en el «crecimiento verde».

Los firmantes de la carta proponen una sugerencia que podría ayudar a consolidar los cambios de política en los niveles más altos: que los directores médicos y los asesores científicos principales participen directamente en la elaboración de todos los paquetes de estímulo económico.

Y los líderes solo podrían avanzar si sus asesores, recién facultados, «dan su visto bueno».

«Debemos aprender de estos errores», afirman los firmantes, «y regresar más fuertes, más sanos y más resilientes». Ese es el desafío.

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