Hay que minimizar el impacto del coronavirus para evitar que los sistemas sanitarios se vean desbordados.
La preparación internacional ante las pandemias es "fundamentalmente débil", según un estudio reciente que abarca 195 países.
La coordinación a nivel comunitario e internacional puede ayudar a reducir la tasa de nuevas infecciones.
El coronavirus sigue propagándose, lo que pone de relieve la necesidad de minimizar su impacto y frenar la tasa de nuevas infecciones.
Un solo gráfico, ampliamente compartido en Twitter ayer por Carl T. Bergstrom, investigador de la Universidad de Washington y experto en la lucha contra la desinformación sobre el coronavirus, ayuda a demostrar la importancia de actuar con rapidez.
Este gráfico muestra dos curvas con tasas de reproducción del virus muy diferentes. En la curva más pronunciada, el virus se reproduce rápidamente en un periodo corto de tiempo. En este escenario, las salas de urgencias, las unidades de cuidados intensivos y otras partes del sistema sanitario se ven desbordadas. En un sistema desbordado, las tasas de mortalidad pueden ser elevadas y es posible que los infectados no reciban el tratamiento que necesitan.
En la segunda curva, más plana, las medidas de control ayudan a frenar la propagación del virus. Se producen infecciones, pero durante un periodo de tiempo más prolongado. Como los trabajadores y las instalaciones sanitarias no se ven desbordados, los infectados reciben un mejor tratamiento y se producen menos muertes.
Evitar que el sistema sanitario se vea desbordado será clave para minimizar un mayor impacto. Italia, duramente golpeada por el virus, muestra los desafíos que surgen cuando miles de casos llegan a los hospitales en poco tiempo.
En algunos hospitales italianos, según New York Times ha informado, se han suspendido todas las cirugías excepto las más importantes para concentrar los recursos en el virus. Y en algunas ciudades italianas, los médicos y las enfermeras trabajan sin descanso, es difícil encontrar ambulancias y, en algunos casos, las líneas de emergencia derivan a mensajes grabados.
Italia no es la única: muchos países están mal preparados para combatir una pandemia, según el primer Índice de Seguridad Sanitaria Mundial (GHS). Este estudio que abarca 195 países concluye que la seguridad sanitaria nacional es “fundamentalmente débil” en todo el mundo.
“Los resultados son alarmantes”, afirmó Ernest J. Moniz, director ejecutivo de la Nuclear Threat Initiative, uno de los copatrocinadores del estudio. En un comunicado declaró: “Todos los países, independientemente de su nivel de ingresos, presentan importantes carencias en sus capacidades y no invierten lo suficiente en preparación biológica”.
Afortunadamente, se pueden tomar medidas. A mayor escala, el índice GHS recomienda que los líderes gubernamentales inviertan en cubrir las carencias de preparación y coordinen a nivel internacional la respuesta para atender las necesidades de financiación y de emergencia.
A nivel comunitario, las personas pueden hacer su parte lavándose las manos con diligencia, reduciendo los viajes, trabajando a distancia y cancelando las grandes reuniones.
“Los pasos que demos ahora, tanto individual como colectivamente, determinarán la trayectoria de la epidemia de coronavirus. A su vez, esto determinará cuántas vidas se pierden”, afirma Bergstrom.
El hilo de Bergstrom en Twitter ayer fue motivado por un reportaje publicado originalmente en The Economist y por un gráfico creado por la periodista visual Rosamund Pearce. Bergstrom afirmó que nunca había visto que un tema de "divulgación científica" importara tanto.
Para ayudar a difundir el mensaje, Bergstrom y una ilustradora llamada Esther Kim crearon una versión del gráfico que pudiera compartirse ampliamente.
“No se trata solo de protegerse a uno mismo; se trata de proteger a los más vulnerables entre nosotros.”



