Estos factores predicen quién vivirá 2, 5 o 10 años más

Two people playing chess
What are the top factors that predict longevity?Image: Unsplash/Vlad Sargu
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  • Científicos de EE. UU. han desarrollado un nuevo modelo de investigación para estimar la longevidad de las personas mayores de 70 años.

  • En lugar de centrarse en diagnósticos específicos, evalúa 17 factores causales que pueden ayudar a predecir si es probable que las personas mayores vivan 2, 5 o 10 años más.

  • Entre ellos figuran la capacidad para hacer la compra, los niveles de colesterol y si la persona ha fumado o no.

  • Se descubrió que el factor principal en todos los parámetros del estudio era la capacidad física.

El nuevo modelo se basa menos en diagnósticos de enfermedades específicas y más en factores como la capacidad para hacer la compra, la cantidad de ciertas partículas pequeñas de colesterol que circulan por la sangre y si alguien nunca ha fumado o solo lo ha hecho ocasionalmente.

Los resultados ofrecen una forma de predecir si es probable que una persona mayor de 70 años viva dos, cinco o 10 años. Los marcadores pueden obtenerse durante una consulta médica, por lo que podrían servir de guía para la atención clínica.

«Este estudio se diseñó para determinar las causas proximales de la longevidad, es decir, los factores que indican si es probable que alguien viva dos años más o 10 años más», afirma Virginia Byers Kraus, profesora de los departamentos de Medicina, Patología y Cirugía Ortopédica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke y autora principal del estudio publicado en la revista eBioMedicine.

«Si se aplican correctamente, estas medidas podrían ayudar a determinar los beneficios y las cargas de las pruebas de detección y los tratamientos para las personas mayores», afirma Kraus.

Kraus y sus colegas iniciaron su investigación en un momento oportuno, después de que les indicaran la existencia de un depósito de 1.500 muestras de sangre de un estudio longitudinal de la década de 1980 en el que habían participado personas mayores.

Las muestras almacenadas se habían extraído en 1992, cuando los participantes tenían al menos 71 años, y luego se habían guardado en los NIH. Estaba previsto destruirlas, pero los investigadores llegaron a tiempo para trasladarlas a Duke y analizarlas.

Las muestras de sangre tenían otra característica afortunada: se habían extraído antes de que se generalizara el uso de medicamentos como las estatinas, que podrían haber distorsionado los resultados. Y hubo más suerte: durante varios años se había hecho un seguimiento de los participantes del estudio, quienes habían rellenado cuestionarios sobre sus antecedentes de salud y hábitos.

Al aprovechar todas las características del estudio anterior, los investigadores pudieron aplicar herramientas analíticas sofisticadas y actuales. Bajo la dirección de Constantin Aliferis y Sisi Ma, de la Universidad de Minnesota, pudieron examinar los factores de salud e identificar un conjunto básico de 17 variables predictivas con un impacto causal en la longevidad.

El análisis reveló que uno de los principales factores asociados con la longevidad en cada uno de los parámetros del estudio —a los dos, cinco y 10 años de la extracción de sangre de los participantes— era la capacidad física, definida como la capacidad para ir a hacer la compra o realizar tareas de limpieza del hogar. Sorprendentemente, tener cáncer o una enfermedad cardíaca no figuraba entre los principales factores predictivos.

En el caso de las personas mayores que vivieron dos años más después de la extracción de sangre, el principal factor asociado con la longevidad era tener abundante colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL) y, más concretamente, una gran cantidad de partículas HDL muy pequeñas.

«Esto fue especialmente sorprendente», afirma Kraus. «Nuestra hipótesis es que estas partículas HDL muy pequeñas tienen el tamaño más adecuado para captar y eliminar de la circulación la endotoxina, una molécula de los microbios intestinales que provoca una inflamación intensa. También es posible que las partículas pequeñas puedan penetrar mejor en los recovecos de las células para eliminar el colesterol perjudicial; por eso, tener más podría aportar este beneficio protector».

A los cinco años de la extracción de sangre original, una menor edad, junto con la función cognitiva, predecía la longevidad. Y entre quienes sobrevivieron más tiempo —10 años—, el mejor factor predictivo eran los antecedentes de tabaquismo: quienes no fumaban obtenían los mejores resultados.

«Estas medidas aclaran y enriquecen nuestra comprensión de los mecanismos que subyacen a la longevidad y podrían apuntar a pruebas adecuadas e intervenciones potenciales», afirma Kraus.

Añade que la siguiente etapa de la investigación consiste en utilizar herramientas analíticas adicionales para mejorar la capacidad predictiva e identificar posibles objetivos terapéuticos.

El estudio recibió financiación del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, una unidad de los Institutos Nacionales de Salud, y de los NIH/Centro Nacional para el Avance de las Ciencias Traslacionales.

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