Una nueva encuesta destaca lo que más han disfrutado los estadounidenses al trabajar desde casa.
Al 68 % le benefició dejar de tener que desplazarse al trabajo, al 63 % le gustaron los horarios más flexibles, mientras que no tener que vestir ropa formal ocupó el tercer lugar.
Muchos trabajadores se mostrarán ahora reacios a renunciar a estas ventajas a medida que los lugares de trabajo empiecen a reabrir.
A medida que aumentan las tasas de vacunación y disminuyen los casos en muchas partes del mundo, las empresas se preparan para la vida después de la pandemia. En muchos casos, esto implica que los trabajadores vuelvan a sus oficinas. Y, aunque al inicio de la pandemia se podía dar por sentado el regreso al modelo de trabajo previo a la pandemia, las cosas han cambiado en los últimos 16 meses, ya que muchos trabajadores han adquirido preferencia por un modelo de trabajo más flexible.
Según una YouGov realizada entre trabajadores remotos en Estados Unidos, la falta de desplazamientos es la ventaja más evidente de trabajar desde casa. Los horarios flexibles y la posibilidad de vestir de forma más informal también figuran entre las principales ventajas, seguidos de cerca por la posibilidad de hacer tareas domésticas sencillas durante la jornada laboral y de pasar más tiempo con la familia.
En general, puede afirmarse que muchos empleados han acogido la nueva situación y se muestran reacios a renunciar a sus nuevas libertades. Y, aunque muchos directivos preferirían sin duda volver al modelo anterior, devolver el genio a la botella parece casi imposible en este momento.


