El profesorado ha experimentado mayores niveles de estrés y agotamiento debido a la pandemia.
Esto ha puesto de relieve, según el Banco Mundial, la importancia de garantizar el bienestar docente en los esfuerzos de recuperación del aprendizaje.
Aunque una remuneración y unas condiciones laborales adecuadas son fundamentales para el bienestar docente, el profesorado también necesita sentirse eficaz y empoderado en su trabajo.
El diseño y la puesta en práctica de los planes de recuperación del aprendizaje deben buscar activamente las perspectivas del profesorado y basarse en ellas.
Sus opiniones son esenciales para el proceso de formulación de políticas y contribuyen a recuperar y acelerar el aprendizaje de los niños.
El miércoles pasado, celebramos a los 85 millones de docentes de todo el mundo en el Día Mundial de los Docentes. Fue la primera vez desde el inicio de la pandemia que estudiantes y docentes de casi todos los rincones del mundo comenzaron el año académico con el regreso a las clases totalmente presenciales. Sin embargo, al volver a la escuela, no se vuelve a la normalidad.
El mundo sigue lidiando con la pandemia de COVID-19 y con múltiples crisis. Docentes y estudiantes no son la excepción. Aunque tenemos una imagen cada vez más clarade cómo la pandemia ha afectado gravemente a los estudiantes, se ha prestado mucha menos atención a otra cuestión igualmente esencial: ¿qué pasa con nuestros docentes?
Hay algunas pruebasde que el profesorado ha experimentado mayores niveles de estrés y agotamiento. El año pasadojunto con la UNESCO y UNICEF, el Banco Mundial llamó la atención sobre la importancia de garantizar el bienestar docente en los esfuerzos de recuperación del aprendizaje. Para el Día Mundial de los Docentes de 2022, reunimos a un grupo excepcional de líderes educativos para reflexionar sobre la experiencia y las lecciones aprendidas hasta ahora en los esfuerzos por garantizar el bienestar docente, a partir de sus perspectivas desde las aulas, la investigación y las políticas públicas. Queremos compartir cuatro conclusiones del debate sobre la importancia de apoyar de manera integral el bienestar y el empoderamiento del profesorado en este período decisivo de reconstruir mejor:
1. No habrá recuperación del aprendizaje sin docentes bien preparados, valorados y empoderados
Como Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE, señaló: «El indicador más importante de la pérdida de aprendizaje no fueron las horas de tareas que se asignaban ni el acceso a la tecnología, sino la relación entre estudiantes y docentes». Muchos docentes pueden haber sufrido traumas relacionados con la pandemia y han experimentado agotamiento por las tareas estresantes de garantizar la continuidad del aprendizaje durante los cierres escolares y afrontar las pérdidas de aprendizaje cuando las escuelas reabrieron. Más que nunca, los docentes eficaces son el factor más importante para garantizar que los estudiantes aprendan. La recuperación del aprendizajesimplemente no es posible sin apoyar al profesorado. «Los docentes son el mayor recurso de los estudiantes. No el edificio ni las computadoras», afirmó Keishia Thorpe, ganadora del Global Teacher Prize 2021.
2. El bienestar docente depende tanto de las condiciones laborales como de la percepción que cada docente tiene de su propia eficacia
Por supuesto, una remuneración y unas condiciones laborales adecuadas son fundamentales para el bienestar docente. Pero el profesorado también necesita sentirse eficaz y empoderado en su trabajo. Chris Henderson, presidente de la sección Docentes en contextos de crisis de la Red Interinstitucional para la Educación en Situaciones de Emergencia, describió el bienestar docente como «lo que un docente puede hacer y aquello de lo que está libre. En particular, en contextos de crisis, consiste en su capacidad para enseñar eficazmente… cuando tanto los niños como los propios docentes afrontan altos niveles de trauma y estrés». Cuando los sistemas escolares reabren para un nuevo año académico, no basta con volver a la actividad habitual. El profesorado necesita estar bien preparado, recibir apoyo y contar con empoderamiento para recuperar el aprendizaje perdido en aulas más heterogéneas. La percepción de su propia eficacia es tan importante como su preparación real para afrontar este desafío. Desde su experiencia como responsable de programas de Desarrollo Humano para Asia Oriental en el Banco Mundial, Tara Béteille señaló que incluso ahora: «En mis conversaciones con los ministerios… las expresiones que oigo a menudo son desarrollo profesional docente y rendición de cuentas del profesorado. No oigo tanto la palabra motivación». Se necesitan inversiones sistemáticas para apoyar el bienestar y la resiliencia del profesorado, así como la confianza en su propia eficacia.
3. Existen intervenciones específicas y rentables para mejorar el bienestar docente.
Tenemos por delante la enorme tarea de apoyar los esfuerzos de recuperación del aprendizaje de los 1.600 millones de niños en edad escolar que quedaron excluidos de las escuelas de todo el mundoen el punto álgido de la pandemia. Sin embargo, la magnitud de la tarea no tiene por qué paralizarnos. Daniela Labra Cardero, directora de Atentamente, compartió la experiencia de un programa de apoyo al profesorado en México para fortalecer su bienestar socioemocional y gestionar el estrés y la ansiedad derivados del impacto de la pandemia en sus vidas. Dijo: «No podemos detener los desafíos de la vida, pero ayudamos a los docentes a tener una perspectiva más amplia y a conectar con su propósito como educadores». Explicó que, antes del programa, los docentes sentían que no podían afrontar los desafíos de la pandemia y de la etapa posterior, pero que el programa les ayudó a sentirse «más entusiasmados, más conectados de nuevo y más capaces de lidiar con lo que está ocurriendo». Los programas específicos como Atentamente pueden ser herramientas importantes para mejorar el bienestar docente y complementar las inversiones y reformas de políticas destinadas a hacer de la enseñanza una profesión atractiva, por ejemplo, mejorando las políticas de selección y asignación de docentes y ofreciendo formación profesional docente eficaz.
4. El bienestar y la voz del profesorado deben ocupar un lugar central en los esfuerzos por recuperar el aprendizaje y reconstruir sistemas educativos resilientes, equitativos y eficaces
Durante décadas, muchos sistemas educativos no han logrado atraer, contratar, preparar, apoyar y motivar adecuadamente a los docentes a lo largo de sus carreras. La pandemia ha convertido la retención y la motivación del profesorado en una cuestión prioritaria. Eleonora Villegas-Reimers, directora del Departamento de Enseñanza y Aprendizaje de la Universidad de Boston, subrayó: «La pandemia no creó un problema de falta de respeto hacia los docentes, ni la necesidad de reforzar su desarrollo profesional o de prestar más atención a su bienestar. La pandemia… puso más claramente de manifiesto lo que ya ocurría». Ahora queda más claro que, para que los sistemas educativos funcionen, hace falta un entorno social respetuoso en el que se valore y respete profundamente al profesorado.
El diseño y la puesta en práctica de los planes de recuperación del aprendizaje deben buscar activamente las perspectivas del profesorado e incorporarlas. No se puede considerar a los docentes únicamente como destinatarios de estas políticas: sus perspectivas son esenciales para el propio proceso de formulación de políticas. «Muchas veces, estos debates se llevan a cabo sin los docentes… es muy importante que tengan un espacio para hablar de verdad sobre estas cuestiones que vivimos de primera mano», Thorpeafirmó. Esto permitirá tener en cuenta las repercusiones en el bienestar, el empoderamiento y el respeto profesional del profesorado, y allanará el camino para que tengan éxito las políticas destinadas a recuperar y acelerar el aprendizaje.

