La inminente catástrofe sanitaria que podría ser más letal que la COVID-19

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  • La resistencia a los antimicrobianos es una de las 10 principales amenazas para la salud pública mundial, según la Organización Mundial de la Salud.

  • Los riesgos surgen cuando las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos cambian con el tiempo y dejan de responder a los fármacos diseñados para eliminarlos.

  • El uso excesivo de medicamentos —en las personas y en la agricultura— ha agravado el problema.

  • Las infecciones resistentes a los antimicrobianos podrían causar 10 millones de muertes al año para 2050, según la Review on Antimicrobial Resistance.

  • La Semana Mundial de Concienciación sobre los Antimicrobianos busca promover medidas para limitar los riesgos.

  • El uso indebido de antibióticos durante la pandemia de COVID-19 podría acelerar la resistencia, afirma la OMS.

Superbacterias. Probablemente hayas oído hablar de ellas, pero ¿sabías que son una de las mayores amenazas para la salud pública mundial?

Si no se controlan, estos microorganismos resistentes a los fármacos podrían matar a millones de personas cada año y causar daños a la salud potencialmente mucho mayores que los de la COVID-19, según el Fondo de Acción contra la RAM.

Eso convierte la resistencia a los antimicrobianos, o RAM, en una de las 10 principales amenazas para la salud pública mundial, según la Organización Mundial de la Salud, que busca concienciar y promover vías de avance con la Semana Mundial de Concienciación sobre los Antimicrobianos.

Los riesgos surgen cuando las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos cambian con el tiempo y dejan de responder a los fármacos desarrollados para mantenerlos bajo control.

Resistencia creciente

La resistencia está aumentando, en parte porque se ha abusado de los antimicrobianos desde que se descubrieron y, en parte, porque la falta de saneamiento e higiene permite que se propaguen las cepas resistentes.

En la agricultura, a menudo se administran antibióticos a los animales para acelerar su crecimiento o evitar que se propaguen enfermedades cuando el ganado se mantiene en condiciones de hacinamiento.


La COVID-19 ha añadido otra dimensión: se han recetado antibióticos a personas de todo el mundo, aunque la enfermedad está causada por un virus y no por una bacteria, afirma la OMS señala.

Las muertes podrían aumentar rápidamente si no se toman medidas. Image: Fondo de Acción contra la RAM

Es importante combatir la resistencia porque el problema podría agravarse en espiral. El Fondo de Acción contra la RAM calcula que las muertes por infecciones resistentes a los antibióticos podrían llegar a unos 10 millones al año para 2050, frente a unos 700.000 en 2019. Además, podría costarle a la economía mundial hasta 100 billones de dólares entre ahora y 2050, según la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas (IFPMA).

«El coronavirus nos ha hecho comprender de verdad lo vulnerables que somos como sociedad ante las enfermedades contagiosas», afirma Lars Rebien Sørensen, presidente de la Fundación Novo Nordisk, que contribuye a financiar el Fondo de Acción contra la RAM. «Cada día mueren 2.000 personas por infecciones resistentes a los antimicrobianos. Aunque hoy empecemos a hacer todo lo posible, esta cifra aumentará antes de empezar a bajar. Si no actuamos, se avecina una catástrofe».

El plan de acción mundial de la OMS busca mejorar la concienciación sobre el problema, reforzar la investigación, mejorar el saneamiento, reducir el uso excesivo de medicamentos antimicrobianos en la salud humana y animal e invertir en nuevos fármacos para combatir las superbacterias.

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Prioridad a la prevención

En este momento, las bacterias van ganando la carrera y evolucionan más rápido de lo que se desarrollan fármacos para combatirlas, afirma el Fondo de Acción contra la RAM. Y esto se debe, en parte, a que el modelo de negocio no es viable: las ventas no permiten cubrir los costes de desarrollo.

Mientras las empresas farmacéuticas compiten por encontrar una vacuna contra la COVID-19, la investigación y el desarrollo de nuevos antibióticos se han ralentizado, según una investigación de Pew. Ahora, la OMS pide una agenda audaz y unificada que se centre en la prevención y en encontrar nuevos medicamentos.

La OMS pide medidas para cerrar la brecha. Image: Investigación de Pew Charitable Trusts

Para corregir esta situación, el Fondo de Acción contra la RAM ha recaudado 1.000 millones de dólares de importantes empresas farmacéuticas para invertir en biotecnología y prevé llevar hasta cuatro nuevos antibióticos a los pacientes para 2030.

«Actualmente no existe un mercado viable para desarrollar nuevos antibióticos», afirma Kasim Kutay, director ejecutivo de Novo Holdings, que administra la inversión en el Fondo de Acción contra la RAM en nombre de la Fundación Novo Nordisk. «Por ello, los antibióticos que están en las primeras etapas de desarrollo nunca llegan a los pacientes, porque no hay financiación para las últimas fases de la investigación clínica. El Fondo de Acción contra la RAM es una parte importante de la solución».

Hasta que se encuentren nuevos antibióticos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan buenas prácticas generales de salud, como mantener las manos limpias, vacunarse, usar antibióticos solo cuando realmente se necesitan y preparar los alimentos de forma higiénica.

Aun así, probablemente será una larga batalla.

«La RAM es un problema complejo que requiere un enfoque multisectorial unificado», afirma la OMS. «Se necesitan más innovación e inversión en investigación operativa y en investigación y desarrollo de nuevos medicamentos antimicrobianos, vacunas y herramientas de diagnóstico».

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