Se prevé que las mujeres nacidas en Corea del Sur en 2030 sean las primeras del mundo en alcanzar una esperanza de vida media superior a los 90 años, según ha revelado un nuevo estudio.
Y otros seis países no se quedan muy atrás. Según la investigación del Imperial College de Londres y la Organización Mundial de la Salud, que analizó la esperanza de vida futura en 35 países industrializados, es probable que para 2030 la esperanza de vida media al nacer de las mujeres supere los 85 años en Francia, Japón, Australia, Canadá, Chile y el Reino Unido.
El estudio, publicado en la revista médica The Lancet, predijo que la esperanza de vida seguiría aumentando considerablemente en la mayoría de los países analizados.
En Estados Unidos, sin embargo, se prevé que la esperanza de vida aumente más lentamente. Esto se debe a una combinación de factores, entre ellos la obesidad, las elevadas tasas de mortalidad materna e infantil, el acceso desigual a la atención sanitaria y unas tasas de homicidio relativamente altas.
Para 2030, la esperanza de vida al nacer de los hombres estadounidenses será comparable a la de los hombres checos (menos de 80 años), y la de las mujeres estadounidenses será similar a la de las mujeres de Croacia y México (menos de 85 años).
Gran parte de ello tiene que ver con la estatura. Estados Unidos es el primer país rico que experimenta un estancamiento, o incluso un posible descenso, de la estatura media de los adultos, un factor estrechamente relacionado con la salud y la longevidad.
El kimchi es el nuevo superalimento
El estudio, que utiliza 21 modelos distintos para pronosticar la esperanza de vida, calcula que las mujeres surcoreanas nacidas en 2030 tienen un 57% de probabilidades de superar los 90 años y un 97% de probabilidades de vivir más de 86 años.
Los investigadores afirman que la longevidad prevista de los surcoreanos se basa en el supuesto de que tendrán un índice de masa corporal (IMC) medio y una presión arterial inferiores a los de los ciudadanos de otros países comparables.
Otros expertos sugieren que su longevidad también podría deberse a la dieta surcoreana; sobre todo al kimchi, un plato elaborado con verduras fermentadas —por lo general, col—, rico en probióticos y vitaminas A y B.

Entre otros factores que impulsan el aumento de la esperanza de vida en los países que encabezan la clasificación figuran una mejor educación nutricional, mejoras de la situación económica y social, menores tasas de accidentes de tráfico y sistemas sanitarios de alta calidad, que mejoran la prevención y las tasas de supervivencia a enfermedades graves y reducen la mortalidad infantil.
Los hombres acortan distancias
La diferencia entre la esperanza de vida media de hombres y mujeres empieza a reducirse en la mayoría de los países analizados. Aunque los hombres siguen presentando más factores de riesgo relacionados con el estilo de vida, como el tabaquismo y las enfermedades cardiovasculares, los estilos de vida de las mujeres se parecen cada vez más a los de los hombres y es probable que su ventaja en esperanza de vida disminuya en todos los países para 2030.
Entre las excepciones destacadas están México —donde se prevé que la esperanza de vida de las mujeres aumente más que la de los hombres— y Chile, Francia y Grecia, donde es probable que ambos sexos registren aumentos similares de la esperanza de vida.
El impacto en la salud y la asistencia social
Dado que en el futuro muchas personas vivirán hasta bien entrados los 80 e incluso los 90 años, los investigadores subrayan el impacto que esta mayor longevidad tendrá en los servicios de salud y asistencia social.
Sostienen que los países tendrán que ir más allá de aumentar la capacidad y tener en cuenta cómo y dónde se presta la atención sanitaria.

