La tecnología de los smartphones podría evitar la muerte de seis millones de mujeres y niños para 2030

Surrogate mothers (L-R) Daksha, 37, Renuka, 23, and Rajia, 39, pose for a photograph inside a temporary home for surrogates provided by Akanksha IVF centre in Anand town, about 70 km (44 miles) south of the western Indian city of Ahmedabad August 27, 2013. India is a leading centre for surrogate motherhood, partly due to Hinduism's acceptance of the concept. The world's second test tube baby was born in Kolkata only two months after Louise Brown in 1978. Rising demand from abroad for Indian surrogate mothers has turned "surrogacy tourism" there into a billion dollar industry, according to a report by the Law Commission of India. Picture taken August 27, 2013. REUTERS/Mansi Thapliyal (INDIA - Tags: HEALTH SOCIETY TPX IMAGES OF THE DAY) ATTENTION EDITORS: PICTURE 18 33 FOR PACKAGE 'SURROGACY IN INDIA'TO FIND ALL SEARCH 'SURROGACY ANAND' - GM1E99U15I001
According to statistics, a baby or a pregnant woman dies every 11 seconds somewhere in the world.Image: REUTERS/Mansi Thapliyal
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Los trabajadores sanitarios comunitarios de India y Uganda recibirán smartphones y tabletas que utilizan análisis de datos, mapas de riesgo y tendencias de las redes sociales para ayudar a salvar la vida de las madres y sus bebés.

El proyecto de 100 millones de dólares, respaldado por la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, el Banco Mundial y otras entidades, se ampliará a 10 países en total y tiene como objetivo evitar las muertes prematuras de 6 millones de mujeres y niños para 2030.

El plan consiste en dotar a los trabajadores sanitarios de primera línea de herramientas analíticas de datos de bajo coste que les ayuden a obtener la información necesaria para centrarse en las comunidades y familias que corren mayor riesgo, según declaró Raj Shah, presidente de la Fundación Rockefeller, entidad filantrópica que codirige el proyecto.

Esto incluirá la creación de mapas de riesgo en tiempo real que ayuden a los trabajadores sanitarios a llegar de forma más eficaz a las madres y los niños que lo necesitan, así como el análisis de datos no sanitarios, como los patrones climáticos o las tendencias de las redes sociales, para predecir y prepararse con antelación ante brotes de enfermedades o emergencias sanitarias locales.

Image: Our World in Data

«Hace unos años, estos trabajadores sanitarios comunitarios no tenían tecnología real; normalmente trabajaban prácticamente a ciegas», declaró Shah a Reuters.

«Hoy en día, la gran mayoría de ellos tiene smartphones con tecnologías de datos y software literalmente en sus manos, y con ellos podemos ayudarles a hacer mejor su trabajo».

Las cifras de la ONU publicadas la semana pasada muestran que, aunque hoy sobreviven más mujeres y recién nacidos que nunca, todavía muere un bebé o una mujer embarazada cada 11 segundos en algún lugar del mundo.

Los niveles de mortalidad materna son casi 50 veces más altos para las mujeres del África subsahariana que en los países ricos, y sus bebés tienen 10 veces más probabilidades de morir durante el primer mes de vida, según el informe.

La directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, afirmó que, al adoptar un enfoque de precisión, basado en un conocimiento detallado de qué personas y familias corren mayor riesgo debido, por ejemplo, a la pobreza, al historial médico o a lagunas en las vacunaciones, debería ayudar a los equipos sanitarios a «tomar decisiones que salvan vidas y prevenir epidemias antes de que se produzcan».

«Unos datos oportunos, fiables y desagregados, sustentados en un compromiso con la cobertura sanitaria universal, pueden garantizar que las mujeres, los niños y los jóvenes vulnerables reciban la atención que necesitan en el lugar y el momento adecuados», declaró.

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