La cicatrización exitosa de las heridas requiere controlar los niveles de humedad.
Anteriormente era imposible medir la humedad de la herida sin retirar el vendaje.
El nuevo ‘vendaje inteligente’ contiene un sensor que puede medir con precisión los niveles de humedad y luego transmitir los datos a un smartphone.
Al modificar la geometría y los materiales del vendaje, los investigadores podrían ajustarlo finamente para adaptarlo a distintos tipos de heridas.
Mantener niveles óptimos de humedad podría ser clave para que las heridas crónicas cicatricen. Sin embargo, actualmente los clínicos no tienen forma de comprobar los niveles de humedad sin retirar el vendaje, lo que podría interrumpir el proceso de curación. Un nuevo estudio presenta un vendaje inteligente que puede medir y transmitir de forma inalámbrica los datos de humedad de la herida en tiempo real. La tecnología podría ser una herramienta útil para tratar heridas crónicas.
¿Cómo pueden los médicos asegurarse de que una herida cubierta está cicatrizando sin quitar el vendaje? Es un dilema, ya que retirar el vendaje puede interrumpir el proceso de curación. La tecnología presentada en un nuevo estudio publicado en la revista de acceso abierto Frontiers in Physics podría ayudar.
Este nuevo ‘vendaje inteligente’ contiene un sensor que puede medir con gran sensibilidad los niveles de humedad de la herida y luego transmitir los datos a un smartphone cercano, sin necesidad de que los médicos retiren el vendaje. En el futuro, al modificar la geometría y los materiales del vendaje, los investigadores podrían ajustarlo finamente para adaptarlo a distintos tipos de heridas. La tecnología podría ayudar a los médicos a monitorear las heridas de forma más sencilla y exitosa.
Las heridas crónicas pueden causar un sufrimiento y una discapacidad considerables a los pacientes que las padecen. Lograr que estas heridas cicatricen es complicado, y existen muchos factores que pueden afectar la cicatrización, como la temperatura, los niveles de glucosa y la acidez. Sin embargo, uno de los más importantes es el nivel de humedad. Si está demasiado seco, el tejido puede desecarse; si está demasiado húmedo, puede volverse blanco y arrugarse, como ocurre en el baño. Ambas situaciones interrumpen el proceso de curación.
Sin embargo, si un médico quiere comprobar los niveles de humedad de una herida, debe retirar el vendaje, lo que podría dañar el delicado tejido en cicatrización. Estos problemas inspiraron este último vendaje inteligente, como una forma de monitorear los niveles de humedad de la herida de manera no invasiva. La elección de los materiales fue un desafío, ya que los vendajes deben ser biocompatibles, desechables y económicos.
Cómo funciona
Para lograrlo, los investigadores aplicaron un polímero conductor llamado poli(3,4-etilendioxitiofeno):poliestireno sulfonato (PEDOT:PSS) sobre una gasa mediante una técnica llamada serigrafía, y luego incorporaron la gasa a materiales de vendaje disponibles comercialmente. La idea es que los cambios en el nivel de humedad de la herida provoquen una variación en una señal eléctrica medida por el sensor.
“El PEDOT:PSS es un polímero semiconductor orgánico que puede depositarse fácilmente sobre varios sustratos como una tinta estándar”, explicó la doctora Marta Tessarolo, de la Universidad de Bolonia, coautora del estudio. “También incorporamos a la pieza textil una etiqueta RFID barata, desechable y compatible con vendajes, similar a las que se usan como etiquetas de seguridad en la ropa. La etiqueta puede comunicar de forma inalámbrica los datos del nivel de humedad a un smartphone, lo que permite al personal sanitario saber cuándo hay que cambiar el vendaje.”
Para probar sus vendajes, los investigadores los expusieron a un exudado de herida artificial, que es el líquido que supura de las heridas, y también probaron distintos materiales y formas de vendaje. Comprobaron que el vendaje era altamente sensible, ya que ofrecía lecturas drásticamente diferentes entre las condiciones secas, húmedas y saturadas, lo que sugiere que podría ser una herramienta valiosa para el manejo de heridas.
“Desarrollamos una gama de vendajes con distintas capas y diferentes propiedades y características de absorción”, dijo el doctor Luca Possanzini, otro autor de la Universidad de Bolonia. “La idea es que cada tipo de herida pueda contar con su apósito adecuado, desde heridas con exudado lento hasta heridas con exudado abundante, como quemaduras y ampollas. Sin embargo, deberemos optimizar aún más la geometría del sensor y determinar los valores adecuados del sensor para una cicatrización óptima antes de poder aplicar nuestra tecnología a distintos tipos de heridas.”


