El sistema nervioso entérico puede funcionar por sí solo, sin estar dirigido por el sistema nervioso central.
Su función es mantener el intestino en funcionamiento, ayudar a absorber los nutrientes y evitar la entrada de agentes nocivos.
Un nuevo estudio ofrece nuevas perspectivas sobre su funcionamiento.
Vamos directamente al primer puesto de la lista de frases que probablemente no esperabas leer: tienes un «segundo cerebro» en el intestino.
Se conoce como sistema nervioso entérico (ENS, por sus siglas en inglés) y, en términos evolutivos, probablemente existe desde mucho antes que el cerebro que estás utilizando ahora para leer y comprender estas palabras.
Las investigaciones sobre el ENS publicadas en agosto de 2021 ofrecen nuevas perspectivas sobre su funcionamiento y sobre el grado en que el ENS se parece a otras redes neuronales presentes en todo el cuerpo humano, incluidas las del cerebro y la médula espinal.
Pero antes de llegar a eso, ¿qué es exactamente el ENS y qué función cumple?
¿Qué es el sistema nervioso entérico?
El ENS es una red de neuronas presente en la pared del sistema gastrointestinal.
Se extiende desde la parte inferior del tubo que conecta la garganta con el estómago, el esófago, hasta el recto.
Según estimaciones de estudios, el ENS contiene en realidad más neuronas que toda la médula espinal.
¿Qué función cumple?
Su función principal es mantener el correcto movimiento de las cosas. Esto incluye impulsar los alimentos y las bebidas a lo largo del tracto digestivo, lo que realiza mediante una serie de músculos que se contraen y relajan de forma armónica. Asegura que el contenido de los intestinos se mezcle bien, para maximizar la absorción de nutrientes.
Además de facilitar el movimiento del contenido del tracto digestivo, el ENS también controla el flujo sanguíneo local y las secreciones mucosas, y desempeña un papel en el funcionamiento del sistema inmunitario. Incluso podría estar relacionado con el desarrollo de algunas enfermedades neurodegenerativas, entre ellas la enfermedad de Parkinson.
También es responsable de la secreción de hormonas gastrointestinales que afectan al funcionamiento de los órganos de todo el sistema digestivo. Además, puede distinguir entre los nutrientes que necesita el cuerpo y los patógenos y microorganismos nocivos, permitiendo que los primeros sean absorbidos mientras impide la entrada de los segundos.
¿Es realmente el segundo cerebro del cuerpo?
El ENS puede hacer algo que la mayoría de las redes neuronales del cuerpo humano no pueden hacer. Puede funcionar de forma independiente del sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal), con el que mantiene una red de conexiones bidireccionales.
Esto significa que el ENS puede actuar de forma autónoma, en lugar de depender de las señales del sistema nervioso central. La capacidad de controlar la función intestinal le ha valido el apodo de «segundo cerebro», aunque, a diferencia del cerebro que hay entre tus orejas, el ENS tiene un control muy restringido y localizado.
¿Qué han descubierto las nuevas investigaciones?
La investigación más reciente fue dirigida por Nick Spencer, profesor de la Universidad Flinders de Australia. El equipo de Spencer estudió ratones mediante vídeo de alta resolución combinado con un análisis de la actividad eléctrica.
Según el estudio, publicado en la revista Communications Biology, la forma en que el ENS coordina el impulso de los alimentos y las bebidas a lo largo del tracto gastrointestinal ha sido un «problema importante sin resolver».
El artículo describe cómo el ENS es “mucho más complejo de lo esperado y considerablemente distinto de los mecanismos que subyacen al impulso de fluidos en otros órganos musculares que han evolucionado sin un sistema nervioso intrínseco.”
Entre sus principales conclusiones se encuentra la forma en que los miles de neuronas del ENS se comunican entre sí para contribuir al proceso digestivo, provocando contracciones en el tracto gastrointestinal.
Los hallazgos del equipo de la Universidad Flinders también sugieren que, lejos de ser el segundo cerebro, el ENS es probablemente mucho más antiguo en términos evolutivos y podría considerarse incluso el primer cerebro del cuerpo.


