El uso de internet ha aumentado un 50% en algunas partes del mundo, a medida que más aspectos de nuestra vida diaria se han trasladado a la red.
Algunas plataformas y servicios de trabajo remoto han tenido dificultades para atender el aumento de la demanda.
Pero los ISP aseguran a sus clientes que debería haber capacidad suficiente en las redes.
Desde las clases de educación física en los colegios hasta las citas médicas, más aspectos de nuestra vida diaria se han trasladado a internet debido al coronavirus.
En todo el mundo desarrollado, millones de personas se conectan ahora a internet cada día desde sus cocinas, salas de estar y oficinas en casa, lo que ha provocado que la demanda se dispare en algunos proveedores de servicios de internet (ISP).
Vodafone, que opera en más de 65 países, afirma que ya ha observado “un aumento del tráfico de datos del 50% en algunos mercados”. El sitio de noticias tecnológicas The Register informó de que varias plataformas de trabajo colaborativo, como Microsoft Teams y la plataforma de videoconferencia Zoom, tenían dificultades para atender las exigencias de los usuarios.
Sin embargo, a pesar del repunte, es poco probable que internet se colapse en breve.
Picos y valles
La mayoría de las personas que ahora se conectan desde casa son las mismas que ya no lo hacen desde la oficina. Vodafone puede estar experimentando un aumento de la demanda del 50%, pero no hay repentinamente un 50% más de personas que intentan acceder a internet.
Por eso, algunos ISP y empresas tecnológicas afirman con confianza que la red tiene capacidad de sobra.
El problema no es la falta de capacidad, sino el hecho de que puede verse desbordada por un aumento repentino de la demanda. Los servicios de internet móvil suelen ser los más afectados por una avalancha de usuarios en línea.
En enero, las velocidades de descarga de la banda ancha móvil disminuyeron en muchos países asiáticos, aunque la banda ancha fija se comportó mucho mejor.
Afrontar el desafío
La Comisión Europea ha dado un paso sin precedentes al pedir a todos que colaboren.
“Las plataformas de streaming, los operadores de telecomunicaciones y los usuarios tenemos todos una responsabilidad compartida para tomar medidas que garanticen el correcto funcionamiento de internet durante la lucha contra la propagación del virus”, afirmó Thierry Breton, comisario de Mercado Interior de la Comisión.
Con este fin, Netflix reducirá la calidad de sus películas en streaming y series de televisión para reducir la carga en las redes europeas en torno a un 25%.
Otros ISP han afirmado que aumentarán la capacidad donde sea necesario. Vodafone, por ejemplo, ofrece capacidad de red y servicios adicionales a hospitales y médicos del Reino Unido.
Y en Estados Unidos, Comcast ha abierto su red de puntos de acceso WiFi para que sean gratuitos tanto para sus clientes como para quienes no lo son. También ha eliminado los límites de datos y ha adoptado una postura flexible ante los pagos atrasados de las facturas.
Esto no ocurre en todas las partes del mundo. En muchos países en desarrollo, no existe la infraestructura necesaria para afrontar un aumento significativo de la demanda. Muchas redes móviles siguen funcionando con tecnología 2G de hace décadas, mientras que las conexiones de internet por cable e inalámbricas están lejos de ser universales, lo que hace que la posibilidad del teletrabajo sea remota.


