Retirar los dulces de las cajas de los supermercados podría ayudar a combatir la obesidad

M&M chocolate candies are seen in dispensers in a shop in New York City, U.S., July 20, 2017. REUTERS/Mike Segar - RC1C40835850
Sweet tooth.Image: REUTERS/Mike Segar
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A la hora de ayudar a las personas a elegir tentempiés más saludables, abordar la impulsividad podría ser el mejor punto de partida.

Un estudio realizado en el Reino Unido ha constatado que el simple hecho de retirar los tentempiés azucarados de las zonas de cajas de las tiendas ayudó a las personas a reducir la cantidad de golosinas poco saludables que compran. Un estudio de los hábitos de compra de 30.000 personas — medidos a lo largo de un ciclo de cuatro semanas — constató que, en el periodo inmediatamente posterior a la retirada de los tentempiés de la zona de cajas, las ventas cayeron considerablemente.

Algunos supermercados del Reino Unido han trasladado voluntariamente los tentempiés poco saludables, y se prevé una consulta dirigida por el Gobierno sobre si esta medida debería imponerse por ley.

Los investigadores centraron su atención en nueve de los supermercados más conocidos del Reino Unido entre 2013 y 2017. Hicieron un seguimiento de las compras realizadas durante los 12 meses anteriores a las prohibiciones autoimpuestas de colocar tentempiés en las cajas y durante los 12 meses posteriores.

Sus resultados mostraron una caída inmediata de las ventas — equivalente a una reducción del 17,3 %: durante los 12 meses posteriores a la prohibición, la reducción fue del 15,5 %.

El año pasado, el Gobierno del Reino Unido introdujo el Impuesto a la industria de las bebidas sin alcohol — conocido coloquialmente como impuesto al azúcar. Lo pagan los fabricantes de bebidas, y sus cuantías son:

  • 24 peniques por litro de bebida si contiene 8 gramos de azúcar por cada 100 mililitros

  • 18 peniques por litro de bebida si contiene entre 5 y 8 gramos de azúcar por cada 100 mililitros

Muchos fabricantes aceptaron el reto de reducir el contenido de azúcar de sus bebidas, lo que hizo que la recaudación prevista del impuesto durante el primer año cayera de 520 millones de libras (663 millones de dólares) a 240 millones de libras (306 millones de dólares). Ampliar el alcance del impuesto para incluir tentempiés y alimentos poco saludables — lo que se conoce como «impuesto a los postres» — podría ser el siguiente paso.

Alrededor de un tercio de los escolares de Inglaterra tienen obesidad cuando terminan la escuela primaria, a los 11 años, y quizá hasta el 80 % de los adolescentes con obesidad sigan teniendo sobrepeso en la edad adulta. A escala mundial, la obesidad es una de las tres mayores cargas sociales generadas por los seres humanos, junto con el tabaquismo y los conflictos armados. Cuesta a la economía mundial unos 2 billones de dólares al año.

Image: OCDE

Desde 1975, la incidencia de la obesidad casi se ha triplicado. Más de 650 millones de personas viven con obesidad, según la Organización Mundial de la Salud. Esa cifra podría aumentar a 850 millones para 2025, si no se toman medidas. Esto aumenta aún más la probabilidad de un incremento significativo de la mala salud y de las muertes prematuras causadas por diversas enfermedades prevenibles relacionadas con el estilo de vida, como la diabetes tipo 2 y las cardiopatías.

Además, el aumento de las tasas de obesidad en todo el mundo socava uno de los objetivos clave del tercer Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU: «Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades» para 2030.

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