¿Qué es el nacionalismo de jeringas - y cómo está frenando el despliegue mundial de las vacunas contra la COVID-19?

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  • Una escasez de 2.200 millones de jeringas podría obstaculizar los esfuerzos mundiales de vacunación.

  • África afronta el mayor desafío, con solo un 6% de personas totalmente vacunadas.

  • UNICEF pide aumentar la producción de jeringas y facilitar el acceso a los suministros.

El suministro de vacunas contra la COVID-19 para los países en desarrollo está aumentando. Pero los esfuerzos internacionales para vacunar al menos al 70% de la población de todos los países del mundo para mediados de 2022 podría quedarse corto si no se encuentran miles de millones de jeringas más para administrar todas esas dosis.

UNICEF, que contribuye a liderar la iniciativa para entregar vacunas y jeringas a los países que las necesitan, ha advertido de que podría haber un déficit de hasta 2.200 millones de las jeringas especiales necesarias para su uso en los países de ingreso bajo y mediano.

Con las vacunas que empezarán a llegar masivamente a África a comienzos de 2022, esta escasez de jeringas podría “paralizar los avances”, según la doctora Matshidiso Moeti, directora regional de la Organización Mundial de la Salud para África. Kenia, Ruanda y Sudáfrica ya están experimentando retrasos en la recepción de jeringas.

Brecha de vacunación contra la COVID-19

Casi dos años después del inicio de la pandemia, la disparidad en las tasas de vacunación entre los países ricos y los países en desarrollo sigue siendo muy marcada. Casi nueve de cada diez personas en Portugal y en los Emiratos Árabes Unidos están totalmente vacunadas, mientras que en África la cifra es de solo un 6%. En la República Democrática del Congo, menos del 0,1 % de la población está totalmente vacunada.

Los Emiratos Árabes Unidos han vacunado a alrededor del 98% de su población. Image: Our World in Data

La escasez de vacunas es una parte importante del problema. Desde el inicio de la pandemia, se acusa a los países ricos de nacionalismo en materia de vacunas: acaparan la producción disponible y dejan poco para el resto del mundo. Tres cuartos de todas las vacunas han ido a parar a países ricos. Como señaló el secretario general de la ONU, António Guterres, a finales de octubre de 2021: “El nacionalismo y el acaparamiento de vacunas nos están poniendo en riesgo a todos”.

Donaciones de vacunas

Como respuesta, se puso en marcha una iniciativa internacional conocida como COVAX para garantizar que los países en desarrollo tuvieran acceso equitativo a pruebas, tratamientos y vacunas. Hasta la fecha, ha enviado unos 475 millones de dosis a 144 países. Los Estados Unidos y la Unión Europea se cuentan entre los mayores donantes.

En septiembre de 2021, el presidente Joe Biden anunció que Estados Unidos donaría 500 millones de dosis adicionales de la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19 a los países de ingreso bajo y mediano, con envíos que comenzarían a principios de 2022. Con ello, las donaciones totales de Estados Unidos superaron los 1.100 millones de dosis.

Pero las dosis suministradas por los países ricos no siempre han venido acompañadas de las jeringas necesarias para utilizarlas.

Escasez de jeringas

Hasta ahora, UNICEF ha logrado cubrir la demanda, al asegurar casi 3.000 millones de jeringas de ‘autodesactivación’ desde 2020. Este tipo de jeringa, que se bloquea automáticamente para impedir su reutilización, es obligatorio en los países en desarrollo según las directrices de seguridad de la ONU para frenar la transmisión de enfermedades.

Según UNICEF, la escasez de jeringas de autodesactivación prevista para 2022 es consecuencia de la mayor demanda, de la crisis mundial de la cadena de suministro y de un suministro impredecible de vacunas donadas. La agencia también señala una nueva forma de nacionalismo: las restricciones a la exportación de jeringas.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para facilitar el acceso a las vacunas?

India, que junto con China fabrica la mayor parte de las jeringas utilizadas en los países de ingreso bajo y mediano, anunció nuevos límites a la exportación en octubre de 2021. Entre ellos se incluyen las jeringas de autodesactivación de 0,5 ml, preferidas para la vacunación contra la COVID-19. Las restricciones estarán vigentes durante tres meses y tienen como objetivo garantizar un suministro nacional suficiente durante una campaña de vacunación, según un comunicado del Gobierno.

UNICEF ha pedido poner fin al nacionalismo de jeringas y al acaparamiento de equipos esenciales.Image: UNICEF

Soluciones en África

La “dependencia geográfica” de China y la India era manejable cuando la demanda era más previsible, según la Fundación Bill y Melinda Gates. Pero la urgencia del despliegue actual, junto con las interrupciones de la cadena de suministro, hace que las jeringas se trasladen por vía aérea a su destino a un coste de cinco a diez veces el de las propias jeringas.

Para ayudar a resolver este problema, la Fundación ha concedido una subvención de 3,9 millones de dólares a un fabricante keniano que contribuirá a que África cubra parte de su déficit de jeringas y a diversificar la base de proveedores.

UNICEF pidió poner fin al nacionalismo de jeringas y al acaparamiento de equipos que se necesitan con urgencia.

Es necesario ampliar el acceso al suministro de las jeringas estándar de autodesactivación de 0,5 ml utilizadas para la mayoría de las vacunas contra la COVID-19, así como de las jeringas de 0,3 ml utilizadas para administrar la vacuna de Pfizer-BioNTech, según UNICEF. Un suministro de vacunas más previsible y seguro permitiría a las autoridades aprovechar al máximo el limitado suministro de jeringas.

UNICEF también pidió una coordinación internacional de las campañas de inmunización y que se considere ampliar el uso de las llamadas ‘jeringas de prevención de la reutilización’ como la mejor alternativa a las jeringas de autodesactivación.

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