El sector privado puede ayudar a acelerar un despliegue equitativo de la vacuna contra la COVID-19: así puede hacerlo

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  • Las vacunas contra la COVID-19 traen esperanza de poner fin a la pandemia, pero el esfuerzo global enfrenta muchos desafíos.

  • Se necesita una mayor colaboración entre los sectores público y privado para garantizar una distribución rápida y justa.

  • El sector privado puede desempeñar un papel fundamental para asegurar fondos vitales que permitan que esta tarea humanitaria tenga éxito.

La pandemia de COVID-19 trajo consigo logros impresionantes en el ámbito de la investigación de vacunas, cuyo desarrollo se produjo a una velocidad récord. En los cinco meses transcurridos desde el inicio de la vacunación masiva, se han administrado al menos 900 millones de dosis Si bien esto genera esperanza de poner fin a la pandemia, garantizar que miles de millones de personas en todo el mundo reciban la vacuna será un enorme desafío. Desde asegurar un suministro suficiente hasta permitir el despliegue de vacunas más rápido y de mayor escala jamás realizado, se necesita con urgencia un apoyo sustancial de los gobiernos y del sector privado por igual.

El argumento a favor de apoyar el despliegue de la vacunación contra la COVID-19 no podría ser más claro. Más de 3 millones de personas han perdido la vida a causa del virus en todo el mundo. Además de este devastador costo humano, la economía mundial podría verse privada de hasta 9,2 billones de dólares si las vacunas contra la COVID-19 no se distribuyen a nivel mundial.

Entonces, ¿cómo puede el sector privado contribuir a uno de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo?

Disponibilidad de vacunas: garantizar que nadie se quede atrás

Se prevé que el suministro mundial de vacunas contra la COVID-19 no alcance la demanda en 2021. Como resultado, en muchas partes del mundo, las personas podrían tener que esperar hasta tres años para recibir la vacuna, durante los cuales el virus seguirá propagándose.

La mayor parte del déficit afectará a los países de ingreso bajo y medio (PIBM). Hasta la fecha, más de el 87 % de las dosis de vacunas han ido a países de ingreso alto o medio-alto, mientras que los PIBM solo han recibido el 0,2 %. Esto se debe en parte a que los países más ricos han asegurado vacunas mediante acuerdos bilaterales. En cambio, la mayoría de los PIBM depende del mecanismo COVAX. A través de COVAX, 92 PIBM recibirán dosis gratuitas. Además, todos los países, independientemente de su nivel de ingresos, tendrían acceso igualitario a las vacunas al mismo tiempo.

¿Cómo ha abordado el Foro la respuesta mundial a la COVID-19?

Hasta la fecha, COVAX ha entregado más de 40 millones de dosis a nivel mundial y, pese a la menor disponibilidad de suministro en los últimos meses, prevé asegurar hasta 1.800 millones de dosis en 2021. Pero COVAX ha tenido dificultades para movilizar el apoyo necesario de los donantes para subvencionar el mecanismo, y necesita 2.000 millones de dólares antes de junio de 2021.

Posibilitar el despliegue de vacunas más rápido y de mayor escala jamás realizado

Incluso si logramos cubrir la brecha de financiación para la adquisición de vacunas, la mayoría de los países tendrán dificultades con la distribución. De hecho, pocos cuentan con la capacidad necesaria para acompañar la velocidad y la escala sin precedentes del despliegue de vacunas. Los países necesitan con urgencia apoyo técnico y financiero para fortalecer las cadenas de suministro y poner en marcha campañas de divulgación que combatan la desinformación. Los equipos de cadena de frío, el almacenamiento y la logística de última milla siguen siendo tres cuestiones críticas, especialmente en lugares sin electricidad ni refrigeración confiables.

UNICEF, la organización que lidera el esfuerzo de suministro de vacunas contra la COVID-19 en nombre de COVAX, ha solicitado 659 millones de dólares en 2021, incluidos 510 millones de dólares para apoyar la distribución de vacunas contra la COVID-19 a los PIBM.

El papel del sector privado en el despliegue de la vacuna contra la COVID-19

1. Aprovechar sus capacidades para brindar apoyo en especie

Empresas de todo el mundo están explorando cómo pueden utilizar sus servicios, infraestructura y experiencia para apoyar el despliegue de vacunas. En el estado de Washington, los empleados de Starbucks apoyan al gobierno para mejorar la eficiencia operativa de los centros de vacunación. En Israel, IKEA ofrece vacunaciones contra la COVID-19 en sus tiendas. En Ghana, Zipline, en colaboración con UPS Foundation, entrega vacunas a centros de salud mediante drones autónomos. Más de 10 aerolíneas líderes han firmado acuerdos con UNICEF para apoyar la priorización de la distribución de vacunas contra la COVID-19.

2. Aportar financiación crucial

Para cubrir las brechas de financiación de los mecanismos clave, los financiadores privados deberán unir fuerzas con los donantes públicos y aportar una cantidad sustancial de apoyo financiero. Hasta la fecha, solo el 3 % de la financiación asegurada de COVAX procede de donantes privados y filantrópicos, como Mastercard, TransferWise y TikTok. Se necesita más.

Además de este apoyo directo en forma de subvenciones, tan necesario, el sector privado puede utilizar sus fondos de manera estratégica para catalizar cambios y maximizar el impacto.

• Movilizar a otros financiadores mediante la agregación de fondos. La urgencia y la magnitud de las brechas de financiación exigen un enfoque coordinado tanto de los donantes públicos como de los privados. Sin embargo, muchos actores privados de menor tamaño pueden tener dificultades para saber cómo apoyar mejor el despliegue de vacunas. Al agregar financiación mediante subvenciones a través de un fondo común o de compromisos de contrapartida, los financiadores pueden movilizar donaciones más numerosas y de mayor cuantía provenientes de diversos cofinanciadores.

• Los financiadores pueden brindar apoyo en condiciones concesionales a los actores privados y públicos con restricciones financieras que participan en el despliegue de vacunas. Mejorar la eficiencia del despliegue de vacunas requiere inversión en los actores públicos y privados que participan en su cadena de suministro. Sin embargo, asegurar financiación para inversiones puede ser difícil, especialmente para los actores pequeños y medianos de sectores y zonas desfavorecidos. Con financiación concesional, los financiadores pueden apoyar a los actores locales para que inviertan en sus servicios y satisfagan mejor las necesidades del despliegue de vacunas.

• Financiación basada en resultados. Con la financiación tradicional mediante subvenciones, los fondos están vinculados a los insumos y no al logro de resultados. En otras palabras, los financiadores tienen pocas garantías de que se cumplan los resultados previstos. La financiación basada en resultados puede ser un mecanismo eficaz para mejorar la rendición de cuentas y los resultados por dólar invertido en el apoyo a la vacunación.

El camino a seguir

KOIS trabaja con una corporación mundial para explorar cómo puede apoyar mejor la vacunación contra la COVID-19 en sus mercados locales. Quisiéramos invitar a otros actores privados y filantrópicos que deseen apoyar la vacunación contra la COVID-19 a también involucrarse. El momento de actuar es ahora.

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