La contaminación del aire en China ha superado los niveles previos a la crisis durante un periodo de 30 días desde mediados de abril.
Las industrias contaminantes registran un fuerte aumento de actividad.
Estudios recientes sugieren una correlación entre los niveles de contaminación del aire y las muertes por coronavirus.
La contaminación del aire en China ha superado, por primera vez, los niveles registrados antes de la pandemia de coronavirus. Tras haber caído drásticamente en el punto álgido del confinamiento, la concentración de gases nocivos registrada recientemente supera los niveles del mismo periodo del año pasado, según el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA).
El repunte parece estar impulsado por las emisiones industriales y presenta señales tempranas de alerta de que el país podría encaminarse hacia una “recuperación sucia” en la que las industrias altamente contaminantes lideren el proceso, según afirma el CREA.
China es la primera gran economía en reanudar la actividad empresarial tras la pandemia, y se observa con atención hasta qué punto prioriza una recuperación verde. Tras las anteriores recesiones del país, provocadas por la crisis financiera mundial de 2008 y la epidemia del SARS de 2003, la contaminación del aire y las emisiones de CO2 se dispararon.
De vuelta a los negocios
Las cifras muestran que la contaminación del aire en el país cayó a un mínimo en marzo y que, en el punto álgido del confinamiento, los niveles de algunos gases de efecto invernadero descendieron hasta un 40 %. Actividades como la generación de energía con carbón, la fabricación de cemento y el consumo de petróleo se desplomaron durante febrero y marzo.
Sin embargo, desde que la actividad industrial se ha reactivado, los niveles de contaminación durante un periodo de 30 días desde el 16 de abril han estado por encima de los niveles previos a la crisis. Los niveles de ozono se acercan a los máximos históricos registrados en 2018. El consumo de carbón en cinco grandes empresas generadoras de energía del este de China superó por primera vez los niveles de 2019 a principios de mayo. Además, tanto la fabricación de cemento como la de metales aumentaron interanualmente en abril.
A pesar de los esfuerzos recientes por mejorar la calidad del aire e impulsar la energía procedente de fuentes renovables, China tiene algunos de los peores niveles de calidad del aire del mundo. También es una de las mayores emisoras de gases de efecto invernadero. La Organización Mundial de la Salud estima que 4,2 millones de muertes en todo el mundo se producen como consecuencia de la exposición a la contaminación del aire.
¿Un nuevo comienzo?
Algunos estudios recientes han establecido paralelismos entre los niveles de contaminación del aire y la mortalidad por coronavirus .
Otra investigación de la Universidad de Harvard analizó las muertes causadas por el virus junto con los niveles históricos de material particulado peligroso en 3000 condados de Estados Unidos. Descubrieron que los aumentos en los niveles de contaminación por partículas registrados en los años anteriores a la pandemia se asociaron con un aumento del 8 % en las tasas de mortalidad.
Mientras tanto, en la región italiana de Lombardía, las personas con coronavirus mueren a un ritmo superior al del resto del país. El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, declaró al Financial Times que era probable que el aire contaminado de su ciudad hubiera agravado el impacto.
Una encuesta reciente de YouGov encargada por la iniciativa filantrópica Clean Air Fund muestra que al menos dos tercios de los ciudadanos de distintos países (Gran Bretaña, India, Nigeria, Polonia y Bulgaria) apoyan una regulación más estricta para combatir la contaminación del aire a medida que terminan los confinamientos.



