Plástico de un solo uso durante la pandemia: cómo mantenerse a salvo y ser sostenible

Owner Christian Steindl checks plastic boxes with food inside Restaurant-Bar Steindl in Vienna, Austria March 23, 2020. Restaurant Steindl started to offer food for take-away and delivers to the neighborhood with daily changing menus since the government closed restaurants and bars due to the spread of coronavirus disease (COVID-19) in Austria. Picture taken March 23, 2020. REUTERS/Lisi Niesner - RC2IQF9ZF3R8
Stocking up on provisions during lockdown has forced many people to choose food packaged in unsustainable materials like plastic.Image: REUTERS/Lisi Niesner
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  • En Europa y Estados Unidos, la industria del plástico ha aprovechado la amenaza de contaminación por coronavirus para oponerse a las prohibiciones de los plásticos de un solo uso.

  • Las investigaciones muestran que uno de los mayores desafíos para promover comportamientos sostenibles es romper con los viejos hábitos y adoptar otros nuevos.

En ocho años, la ecologista estadounidense y estrella de las redes sociales Lauren Singer nunca había enviado ningún residuo a un vertedero. Pero el mes pasado, en una publicación apasionada dirigida a sus 383.000 seguidores de Instagram, admitió que la realidad de la COVID-19 ha cambiado eso.

Traicioné mis valores y compré productos de plástico. Muchísimos, y plástico que sé que no se puede reciclar en el sistema de reciclaje de NYC (la ciudad de Nueva York), quizá ni en ninguna parte… ¿por qué iba a ir en contra de algo que he defendido y promovido activamente?

Singer escribió que, al tomar conciencia de la gravedad de la COVID-19, hizo acopio de los productos que necesitaría si tuviera que quedarse en casa durante mucho tiempo; muchos venían envasados en plástico.

Su confesión resume cómo la pandemia ha supuesto un desafío para quienes intentamos reducir nuestros residuos. Muchas personas comprometidas con la sostenibilidad quizá tengan ahora los armarios llenos de botellas de plástico de desinfectante para manos, toallitas desechables y envases de comida para llevar.

Veamos por qué está ocurriendo esto y qué podemos hacer al respecto.

La crisis del coronavirus ha relegado a un segundo plano el problema mundial de los residuos plásticos.Image: Ammar Awad/Reuters

La sostenibilidad, por la ventana

Investigamos cómo responden los consumidores al cambio, por ejemplo, por qué en gran medida se opusieron a las prohibiciones de las bolsas de plástico de un solo uso. Recientemente hemos estudiado cómo el coronavirus ha cambiado el uso de bolsas de plástico, envases y otros productos desechables.

Ante la comprensible preocupación por la salud y la higiene durante la pandemia, el problema de los plásticos desechables ha pasado a un segundo plano.

Por ejemplo, el servicio de entrega a domicilio de Coles está entregando los productos en bolsas de plástico (aunque reutilizables), y muchas cafeterías han prohibido los vasos reutilizables, incluidas las sucursales de Starbucks de todo el mundo.

Ahora, los restaurantes y otros negocios de comida solo pueden ofrecer opciones de entrega a domicilio o para llevar. Muchos no permiten que los clientes lleven sus propios envases y recurren por defecto a los desechables, que generan residuos plásticos. Esto significa que muchos consumidores no pueden reducir sus residuos plásticos, aunque quisieran.

La demanda de productos como toallitas desechables, productos de limpieza, desinfectante para manos, guantes desechables y mascarillas está en máximos históricos. Por desgracia, también se están desechando en cantidades sin precedentes.

Además, la necesidad de prevenir la propagación del coronavirus implica que se estén generando toneladas de residuos médicos. Por ejemplo, se ha recomendado a los hospitales y centros de atención a personas mayores que embalen en doble bolsa los residuos clínicos de los pacientes con COVID-19. Aunque es una medida necesaria, agrava el problema de los residuos plásticos.

Muchas cafeterías no aceptan vasos reutilizables durante la crisis sanitaria.Image: The Conversation

Hay motivos para la esperanza

Continúan los esfuerzos por la sostenibilidad y el reciclaje. La empresa de reciclaje de plásticos flexibles Red Cycle sigue operando. Sin embargo, muchos puntos de recogida de plásticos flexibles, como escuelas y edificios municipales, están cerrados, y algunos supermercados han retirado sus contenedores de recogida.

El programa Plastic Free Places de Boomerang Alliance ha publicado una guía para cafeterías y restaurantes durante la COVID-19. Explica cómo evitar los plásticos de un solo uso y qué alternativas de envases compostables hay disponibles.

Como señala, «esperamos que el año que viene el coronavirus ya sea cosa del pasado, pero la contaminación por plástico no lo será. Mientras tanto, es importante que no aumentemos los residuos plásticos ni la basura».

Los viejos hábitos cuestan de erradicar

En Estados Unidos, los grupos de presión de la industria del plástico han aprovechado los temores relacionados con la salud para argumentar que las bolsas de plástico de un solo uso son más higiénicas que las reutilizables. Desde entonces, se han revocado las prohibiciones de las bolsas de plástico en Estados Unidos y otros lugares.

El uso de bolsas de plástico se dispara durante la pandemia.Image: TASS/ Sipa USA

Sin embargo, hay pocas pruebas que demuestren que las bolsas de plástico son una opción más segura, y al menos las bolsas de tela reutilizables se pueden lavar.

La flexibilización de las prohibiciones de las bolsas de plástico, aunque sea temporal, probablemente tendrá consecuencias a largo plazo para el comportamiento de los consumidores. Las investigaciones muestran que uno de los mayores desafíos para promover comportamientos sostenibles es romper con los viejos hábitos y adoptar otros nuevos. Cuando la gente vuelve a usar bolsas de plástico, esa práctica vuelve a normalizarse.

En Europa, la industria del plástico está aprovechando la amenaza de contaminación por coronavirus para oponerse a una prohibición de los plásticos de un solo uso como los envases de comida y los cubiertos.

Esta presentación del plástico como material sanitario «protector» puede desviar la atención de sus peligros para el medio ambiente. Investigaciones anteriores, así como nuestros resultados preliminares, indican que estos significados son importantes a la hora de fomentar comportamientos respetuosos con el medio ambiente.

Muchas personas aprovechan el tiempo en casa para deshacerse de cosas que ya no necesitan. Sin embargo, la mayoría de las tiendas de segunda mano y de beneficencia están cerradas, por lo que los artículos que podrían haber tenido una segunda vida acaban en un vertedero.

Del mismo modo, muchas bibliotecas de herramientas, de libros y de juguetes están cerradas, lo que significa que algunas personas comprarán artículos que, de otro modo, podrían haber tomado prestados.

Cuando los consumidores vuelven a usar bolsas de plástico, lleva tiempo romper de nuevo el hábito.Image: Darren England/AAP

Qué hacer

Cabe esperar que, cuando haya pasado la crisis de la COVID-19, la causa medioambiental vuelva a ocupar un lugar destacado. Mientras tanto, reutiliza lo que tengas e intenta guardar los artículos para donarlos o reciclarlos, en vez de tirarlos.

Habla con los establecimientos de comida para llevar sobre la posibilidad de usar tus propios envases y rechaza los cubiertos o las servilletas desechables en los pedidos a domicilio. Aprovecha el tiempo para mejorar tus habilidades preparando café en casa, en lugar de comprarlo en un vaso para llevar. Busca también proveedores de comestibles que ofrezcan envases de entrega más sostenibles, como cajas de cartón o bolsas biodegradables.

Sobre todo, mantente alerta ante las formas en que podrían debilitarse durante la pandemia las medidas de protección medioambiental, como las prohibiciones de las bolsas de plástico, y expresa tus inquietudes a los políticos.

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