Personalizada, industrializada e inclusiva: el futuro de la atención sanitaria en América Latina

A forensic doctor takes a blood sample from a woman during a day of DNA collection in Sogamoso, Colombia, August 16, 2017. Picture taken August 16, 2017. REUTERS/Julia Symmes Cobb - RC1BDBD5E240
Image: REUTERS/Julia Symmes Cobb
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La mayoría ya tenemos en nuestros teléfonos aplicaciones relacionadas con la salud que nos indican cuántos pasos hemos dado, cuántas calorías hemos quemado o cuántas horas hemos dormido. Vigilar nuestra propia salud y nuestras constantes vitales se ha convertido en parte de nuestra vida cotidiana. Americas Market Intelligence, se prevé que el mercado de sensores ponibles en América Latina crezca un 40% al año desde ahora hasta 2020. Sin embargo, falta integrar todos estos datos en un sistema inteligente que, por ejemplo, nos permita pesarnos y enviar automáticamente los datos a nuestro médico o nutricionista, o que proporcione a un especialista datos en tiempo real sobre nuestros patrones y calidad del sueño.

La penetración de la tecnología y la gestión de datos en América Latina han avanzado a una velocidad vertiginosa y ofrecen oportunidades extraordinarias para transformar el sector de la atención sanitaria. Como señala Global Health Intelligence, la región se había quedado rezagada respecto de otros países en la adopción de algunos componentes de esta revolución de los datos, pero en los últimos años ha avanzado mucho. Por ejemplo, países como México, Brasil, Perú, Chile y otros ya cuentan con sistemas nacionales de historias clínicas electrónicas (HCE). Chile registra una tasa de adopción de HCE del 73% en sus hospitales, mientras que en los hospitales uruguayos la tasa es del 63%; más de la mitad de los hospitales colombianos (51%) también han incorporado este sistema de registro de alta tecnología.

En este entorno en constante cambio, es esencial acompañar a los profesionales de la atención sanitaria en su transformación tecnológica para que aprovechen todo su potencial. Podemos hacerlo comprendiendo mejor sus objetivos y desafíos, y proporcionándoles soluciones innovadoras y modelos de negocio adaptados a estas necesidades específicas. Al mismo tiempo, también debemos centrarnos en la población general y capacitarla para que desempeñe un papel activo en la gestión de su salud mediante tecnologías de atención conectada.

Para crear un sistema de atención sanitaria sostenible para las generaciones futuras de América Latina, debemos ofrecer una atención más personalizada, industrializada e inclusiva.

La revolución de los datos permite a las personas llevar una vida más saludable gracias al uso de dispositivos conectados. Gracias a innovaciones como la nube y el Internet de las cosas (IoT), los consumidores ahora pueden controlar su propia salud con un enfoque altamente personalizado, pero debemos enseñarles a aprovechar al máximo todo el potencial de esta revolución. Por ejemplo, al compartir sus datos y avances con los proveedores de atención sanitaria, se puede detectar y abordar un posible problema de salud antes de que empeore, o se puede vigilar y tratar una afección existente desde la comodidad del hogar del paciente.

El poder de la tecnología digital, como los macrodatos y la inteligencia artificial, permite crear sistemas de salud más integrados mediante modelos de atención industrializados. Al aprovechar estas tecnologías, los proveedores de atención sanitaria pueden ser más eficientes y aumentar la productividad, ofrecer mejores resultados y reducir los costos operativos. Un gran ejemplo de atención industrializada es el Departamento de Salud de Abu Dabi, que realizó exámenes clínicos a toda su población y, a partir de los resultados, elaboró un plan de atención sanitaria adaptado a las necesidades específicas del país y basado en problemas reales —como la diabetes y el colesterol alto—, en lugar de problemas teóricos.

Nos enfrentamos al creciente desafío de ofrecer una atención más inclusiva y dar acceso a la atención sanitaria a más personas. Para alcanzar este objetivo, debemos centrarnos en soluciones integradas: combinaciones únicas de sistemas, software y servicios desarrolladas a partir de las perspectivas de los consumidores y adaptadas para resolver necesidades específicas, todo con el objetivo de mejorar la vida en América Latina. Tasy es un caso muy interesante de informática sanitaria desarrollado por Philips en Brasil. Como una de las principales soluciones para gestionar HCE y otros modelos clínicos, facilita la digitalización de los flujos de trabajo, actualiza y comparte historias clínicas dentro del hospital y ofrece monitorización en tiempo real y apoyo a las decisiones clínicas para optimizar la coordinación de la atención. Creemos que, en un futuro próximo, Tasy permitirá a los profesionales de la salud compartir datos más allá de las redes hospitalarias con otros profesionales y con los pacientes, lo que ofrecerá una forma más eficiente de mejorar la salud de la población y, al mismo tiempo, respetará los protocolos adecuados de ciberseguridad.

El futuro ya está aquí

El Índice de Salud del Futuro 2017, un estudio encargado por Philips, encuestó a más de 33.000 personas de 19 países para averiguar hasta qué punto están preparados para satisfacer las necesidades sanitarias mundiales a largo plazo mediante la adopción y la integración de tecnologías de salud conectada. Los resultados ofrecen información pertinente sobre la adopción, el uso y el conocimiento de estas tecnologías.

Tanto los profesionales de la atención sanitaria como la población general de Brasil coinciden en que la tecnología conectada es importante para diversos aspectos de la atención sanitaria, incluida la integración. Apenas una de cada cinco personas (21%) de la población general cree tener conocimientos moderados o avanzados sobre las tecnologías de atención conectada. Sin embargo, el estudio sugiere que los profesionales de la salud confían más en que sus pacientes sepan usar estas tecnologías. Esto aporta información valiosa para unificar mediante la tecnología los procesos y los datos de los sistemas de salud, y así ofrecer tratamientos asequibles e inteligentes para la gestión de la salud de la población.

Perspectivas para 2018

Las tecnologías de salud conectada son esenciales para el futuro de los sistemas de salud en todo el mundo. Vemos una enorme oportunidad para aumentar su adopción y uso en América Latina, tanto por parte de los sistemas de salud y los profesionales médicos como de los consumidores. La respuesta consiste en ofrecer una mejor formación y aumentar la inversión mediante modelos de negocio y soluciones personalizados que generen eficiencia y valor, y mejoren los resultados de salud. Debemos aprovechar el potencial de la Cuarta Revolución Industrial para crear el futuro sostenible e inclusivo en el que queremos vivir.

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