Cuando las restricciones por la COVID-19 llegaron a Estados Unidos en marzo de 2020, millones de estadounidenses redescubrieron las bicicletas ante el cierre de los gimnasios y del transporte público.
El gasto de los consumidores en bicicletas y accesorios alcanzó su máximo de 8.300 millones de dólares en 2021, según muestran las cifras ajustadas de la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos.
Cuando las restricciones empezaron a levantarse en el tercer trimestre de 2021, el gasto en bicicletas comenzó a disminuir, aunque seguía siendo superior a los niveles anteriores a la pandemia.
Cuando la pandemia de COVID-19 llegó a Estados Unidos en marzo de 2020, obligando a cerrar los gimnasios y a suspender el servicio de transporte público, millones de estadounidenses redescubrieron las bicicletas como un medio seguro de transporte y ejercicio físico con distanciamiento social. El auge de las bicicletas tomó desprevenidos a los minoristas, lo que hizo que las bicicletas nuevas escasearan; a ello se sumó que la oferta mundial de bicicletas también estaba limitada por la COVID-19.
El auge de las bicicletas: ascenso y caída
Según las cifras ajustadas a la inflación publicadas por la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos, los estadounidenses gastaron 7.000 millones de dólares en bicicletas y accesorios en 2020, frente a los 6.100 millones del año anterior. La tendencia continuó en 2021, cuando el gasto de los consumidores en bicicletas y accesorios alcanzó casi 8.000 millones de dólares. Al observar las cifras trimestrales ajustadas estacionalmente, el gasto en bicicletas llegó a su máximo en el segundo trimestre de 2021, cuando los consumidores compraron bicicletas y equipamiento a un ritmo anual de 8.300 millones de dólares, frente a un gasto de alrededor de 6.000 millones de dólares por trimestre antes de la pandemia.
A partir del tercer trimestre de 2021, cuando el clima más cálido y el aumento de las tasas de vacunación contribuyeron a reducir los casos y permitieron volver a la vida normal, el gasto en bicicletas comenzó a disminuir. Sin embargo, a un ritmo anual de 7.500 millones de dólares, el gasto se mantiene por encima de los niveles anteriores a la pandemia, lo que alimenta la esperanza de que el sector pueda seguir en una marcha más alta que antes de la COVID.


