Un tercio de las personas que contraen la COVID-19 sigue experimentando uno o más síntomas hasta seis meses después del diagnóstico.
La investigación de la Universidad de Oxford reveló que los síntomas que sufrían las personas variaban significativamente en función de la edad y el sexo.
El estudio fue uno de los más amplios realizados hasta la fecha sobre el covid prolongado.
¿Cuál es la probabilidad de que los síntomas de la COVID-19 persistan una vez que el paciente supera la fase aguda de la enfermedad?
Investigadores de la Universidad de Oxford se propusieron averiguar más sobre el covid prolongado, y constataron que un sorprendente tercio de las personas que contrajeron el virus seguía experimentando uno o más síntomas entre tres y seis meses después del diagnóstico. En muchos casos, los pacientes aparentemente se habían recuperado, pero semanas después empezaron a presentar nuevos síntomas o se dieron cuenta de que, en realidad, aún no se habían recuperado por completo de los efectos de la infección.
El nuevo estudio analizó de forma amplia a todos los pacientes con diagnóstico de covid, independientemente de que se identificaran o no como afectados por covid prolongado, y si seguían sufriendo uno o más síntomas en los seis meses posteriores. El estudio reveló una larga cola de la enfermedad en una gran proporción de la población, mientras que el uso de un grupo de control permitió a los investigadores determinar si el covid prolongado difería de los efectos persistentes de otras enfermedades.
Los investigadores también comprobaron que los tipos de síntomas que sufrían las personas variaban significativamente en función de la edad y el sexo, así como de la gravedad inicial de la infección.
¿Cómo se sabe que se trata de covid prolongado?
El estudio se basó en historiales médicos electrónicos de casi 274 000 pacientes estadounidenses con COVID-19 durante un período de seis meses, y los comparó con unas 114 000 personas diagnosticadas de gripe en el mismo período. Identificaron nueve posibles síntomas del covid prolongado y constataron que, entre tres y seis meses después del diagnóstico, el 37 % de los pacientes con COVID-19 presentaba al menos uno de ellos. Esta cifra era 1,5 veces superior a la de los síntomas notificados por las personas con gripe.
Los síntomas estudiados fueron dificultades respiratorias anormales, síntomas abdominales, dolor de pecho o garganta, problemas cognitivos (también denominados «niebla mental»), fatiga, dolor de cabeza, dolor muscular, otros dolores y ansiedad o depresión. Este último fue el más frecuente, con un 15 % de personas que lo sufrieron en el período de entre tres y seis meses; no obstante, los investigadores también señalaron que, si se agrupaban todos los tipos de dolor, el dolor era el síntoma persistente más común.
Los investigadores también compararon dos períodos: desde el día uno hasta el día 180, que incluía la fase aguda inicial, y únicamente desde el día 90 hasta el día 180. Constataron que era más probable que se notificara dolor en el período posterior que en el más largo, lo que sugiere que el dolor podría haber comenzado después de que los pacientes creyeran haberse recuperado inicialmente. Las mujeres y las personas más jóvenes tenían más probabilidades de referir dolor de cabeza y dolor muscular, y las mujeres, además, de presentar síntomas abdominales y ansiedad o depresión. Los hombres tenían más probabilidades de experimentar dificultades respiratorias y niebla mental.
Por supuesto, la imagen que ofrece el estudio es imperfecta: solo pudo registrar a quienes notificaron síntomas, no a quienes no lo hicieron, y únicamente incluyó a las personas con diagnóstico de covid o de gripe, dejando fuera a quienes no fueron diagnosticadas o no buscaron tratamiento.
Pero, como uno de los estudios comparativos más amplios sobre el covid prolongado realizados hasta la fecha, aporta pruebas de que una proporción significativa de personas que intentan «volver a la normalidad» tras su recuperación —ya sea en el trabajo, en tareas de cuidado, en la creatividad o en cualquier otro ámbito— tendrá problemas de salud que gestionar, aunque no se identifiquen como afectadas por covid prolongado.
