Este artículo forma parte de una serie que explora el papel que ha desempeñado el Foro Económico Mundial en el apoyo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, antes de nuestra Cumbre sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible en Nueva York. El Objetivo 3 es salud y bienestar.
La nueva Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI) garantiza que las vacunas estén listas para combatir futuros brotes de enfermedades como el ébola y el zika.
El desafío
Hoy en día, enfermedades como el ébola y el zika pueden propagarse tan rápidamente que no es posible desarrollar vacunas a tiempo para salvar vidas.
El desarrollo de vacunas es un proceso laborioso que suele llevar más de diez años. Rara vez es una prioridad para las empresas farmacéuticas, debido a sus rendimientos comerciales comparativamente bajos.
Sin embargo, los efectos de las enfermedades infecciosas pueden ser devastadores y los países más pobres suelen ser los más afectados. Por ejemplo, se estima que el brote de ébola más reciente en África Occidental causó 11 millones de muertes. El impacto económico también es inmenso: se estima que las epidemias de enfermedades infecciosas cuestan al mundo 60.000 millones de dólares cada año.
La estrategia
CEPI es una nueva alianza entre gobiernos, la industria, el mundo académico, la filantropía, instituciones intergubernamentales como la Organización Mundial de la Salud y la sociedad civil. Busca impulsar, financiar y coordinar el desarrollo de vacunas contra amenazas infecciosas conocidas, sobre todo cuando estas no resultan lo bastante rentables como para que actúe el sector comercial.
CEPI procurará garantizar que las vacunas estén listas antes de que se declaren epidemias. Reducirá el tiempo necesario para desarrollar nuevas vacunas mediante el uso de nuevas tecnologías y la inversión en instalaciones capaces de poner en marcha respuestas rápidas ante patógenos hasta entonces desconocidos.
El impacto
Desde que comenzó a operar en 2017, CEPI ha seleccionado tres enfermedades —el MERS, la fiebre de Lassa y el virus Nipah— como sus primeras prioridades. La selección se basó en el posible impacto en la salud pública, el riesgo de brotes y la viabilidad del desarrollo de vacunas.
CEPI ha recibido una inversión inicial de 540 millones de dólares de los gobiernos de Alemania, Japón y Noruega, así como de la Fundación Gates y Wellcome Trust. La Comisión Europea y la India también tienen previsto aportar fondos.

