Según datos de la OCDE, la Generación Z es la que más ha sufrido el desempleo a nivel mundial.
Para 2025, la Generación Z representará alrededor del 27% de la fuerza laboral.
Este grupo de edad está sobrerrepresentado en sectores de servicios como la restauración y el turismo, que se vieron igualmente afectados por la pandemia.
La tasa de desempleo de la Generación Z en perspectiva
Hay más de 2 mil millones personas en el rango de edad de la Generación Z a nivel mundial. Estas personas, nacidas entre 1997 y 2009, representan alrededor del 30% de la población mundial total, y se prevé que para 2025 la Generación Z representará alrededor del 27% de la fuerza laboral.
Debido a la pandemia mundial, el desempleo ha aumentado en todos los ámbitos, pero la Generación Z es la más golpeada. Este gráfico, que utiliza datos de la OCDE, muestra la diferencia entre la tasa de desempleo de los miembros de la Generación Z y la de las generaciones anteriores.
Nota: La OCDE define a los ‘desempleados’ como personas en edad laboral legal que no tienen trabajo, están disponibles para trabajar y han realizado gestiones para encontrar empleo. La cifra final es el número de desempleados como proporción de la población activa total.
La brecha generacional: el desempleo de la Generación Z
En comparación con sus homólogos en edad laboral de generaciones anteriores, los baby boomers, la Generación X y los millennials (Generación Y), los datos más recientes de 2020 muestran que la Generación Z tiene una tasa de desempleo casi 2 veces mayor en casi todos los países de la OCDE.
Nota: A efectos de este artículo, solo consideramos a los miembros de la Generación Z en edad laboral legal, es decir, los nacidos entre 1997 y 2006. El resto (baby boomers, Generación X y millennials) son los nacidos entre 1946 y 1996.
El momento para la generación laboral más joven no podría ser peor. La Generación Z acaba de terminar la universidad y el bachillerato, y empieza a buscar trabajo y carreras profesionales.
La Generación Z también es un grupo de edad sobrerrepresentado en sectores de servicios como la restauración y el turismo, que se vieron igualmente afectados por la pandemia. En EE. UU., por ejemplo, alrededor del 25% de los jóvenes trabaja en los sectores de hostelería y ocio. Solo entre febrero y mayo de 2020, el empleo en estos sectores disminuyó un 41%.
Países como España se encuentran entre los que más dificultades afrontan dentro de la OCDE. El país ya presenta una tasa de desempleo elevada para las personas de 25 a 74 años, del 14%. Pero la tasa de desempleo de la Generación Z es más del doble, situándose en más de 38%.
Implicaciones para el futuro
Aunque es posible que, a lo largo de la historia, este grupo de edad haya estado con frecuencia menos empleado que las cohortes mayores, la proporción de la mano de obra que ocupan las personas de 15 a 24 años cayó de forma significativa en 2020.
Nota: Este gráfico muestra los datos de los países del G7.
En cuanto a sus perspectivas de empleo futuras, algunos economistas prevén lo que denominan ‘efecto cicatriz’. Debido a los periodos más largos de desempleo, la Generación Z se perderá años formativos de adquisición de experiencia y formación. Esto podría afectarles más adelante en la vida, ya que su capacidad para avanzar en la carrera profesional se verá perjudicada.
Empezar más despacio también puede afectar a los ingresos. Un estudio concluyó que los largos periodos de desempleo juvenil pueden reducir los ingresos a lo largo de la vida en un 2%. Por último, también se postula que, con la situación económica actual, los miembros de la Generación Z podrían aceptar empleos peor remunerados, lo que los encaminaría hacia unos ingresos comparativamente más bajos a lo largo de su vida.
En general, la tasa de desempleo actual de la Generación Z tiene muchas implicaciones para el futuro. Con frecuencia, entrar en el mercado laboral tras la universidad o el bachillerato es uno de los pasos más difíciles para iniciar una carrera. Una vez dentro, se adquieren conocimientos, habilidades y la tan codiciada experiencia necesaria para avanzar.
¿Están bien los jóvenes?
Un aspecto positivo de la Generación Z es que se ha comprobado que son más reacios al riesgo y más conscientes de las finanzas que otras generaciones, y lo eran incluso antes de la COVID-19. Muchos de ellos eran niños durante la recesión de 2008 y, como consecuencia, se volvieron muy cautelosos.
También son la primera generación digital: la primera que crece sin recuerdo alguno de una época anterior a internet. Además, se les ha denominado la primera generación global. Esto podría significar que lideran carreras independientes de la ubicación, crean nuevas fuentes de ingresos innovadoras y encuentran nuevas formas de definir el trabajo.



