Las primeras experiencias de Tomás Vega con la tartamudez y la tecnología inspiraron su trabajo en la potenciación de las capacidades humanas.
Vega cofundó Augmental, que desarrolló MouthPad para ayudar a las personas con limitaciones de movilidad a controlar dispositivos mediante movimientos de la lengua y la cabeza.
MouthPad ha mejorado significativamente la independencia de las personas con discapacidad y les ayuda en actividades como tomar notas y jugar.
Tomás Vega empezó a tartamudear cuando tenía 5 años. Esa experiencia le hizo comprender las dificultades que pueden acompañar a una discapacidad. También le mostró el poder de la tecnología.
«El teclado y el ratón eran una vía de expresión», dice Vega. «Me permitían expresarme con fluidez en lo que hacía. De alguna manera, podía trascender mis limitaciones, así que me obsesioné con potenciar las capacidades humanas y con el concepto de los cíborgs. También desarrollé empatía. Creo que todos tenemos empatía, pero la aplicamos en función de nuestras propias experiencias».
Desde entonces, Vega ha utilizado la tecnología para potenciar las capacidades humanas. Empezó a programar a los 12 años. En el instituto, ayudó a personas a hacer frente a discapacidades, incluidas las limitaciones en las manos y la esclerosis múltiple. En la universidad, primero en la Universidad de California en Berkeley y luego en el MIT, Vega creó tecnologías que ayudaban a las personas con discapacidad a vivir con más independencia.
Hoy, Vega es cofundador y director ejecutivo de Augmental, una empresa emergente que desarrolla tecnología para que las personas con limitaciones de movilidad interactúen sin complicaciones con sus dispositivos informáticos personales.
El primer producto de Augmental es MouthPad, que permite controlar ordenadores, teléfonos inteligentes o tabletas mediante movimientos de la lengua y la cabeza. El panel táctil sensible a la presión de MouthPad se coloca en el paladar y, junto con un par de sensores de movimiento, traduce en tiempo real los gestos de la lengua y la cabeza en desplazamientos del cursor y clics mediante Bluetooth.
«Una gran parte del cerebro está dedicada a controlar la posición de la lengua», explica Vega. «La lengua tiene ocho músculos y la mayoría de sus fibras musculares son de contracción lenta, lo que significa que no se fatigan tan rápido. Así que pensé: ¿por qué no aprovechar todo eso?».
Las personas con lesiones medulares ya usan MouthPad a diario para interactuar de forma independiente con sus dispositivos favoritos. Una de las usuarias de Augmental, que tiene cuadriplejia y estudia matemáticas e informática en la universidad, afirma que el dispositivo le ha ayudado a escribir fórmulas matemáticas y estudiar en la biblioteca, situaciones en las que otros dispositivos de asistencia basados en el habla no eran adecuados.
«Ahora puede tomar apuntes en clase y jugar con sus amistades», dice Vega. «Es más independiente. Su madre nos dijo que recibir MouthPad fue el momento más significativo desde que sufrió la lesión».
Ese es el objetivo último de Augmental: mejorar la accesibilidad de las tecnologías que se han convertido en parte esencial de nuestras vidas.
«Esperamos que una persona con una limitación grave en las manos pueda usar un teléfono o una tableta con tanta soltura como alguien que usa las manos», dice Vega.
Hacer que los ordenadores sean más accesibles
En 2012, cuando cursaba su primer año en UC Berkeley, Vega conoció a Corten Singer, quien más adelante sería su cofundador de Augmental. Ese año le dijo a Singer que estaba decidido a incorporarse al Media Lab como estudiante de posgrado. Lo consiguió cuatro años después, cuando se unió al grupo de investigación Fluid Interfaces del Media Lab, dirigido por Pattie Maes, profesora Germeshausen de Artes y Ciencias de los Medios del MIT.
«Solo solicité plaza en un programa de posgrado, y fue el Media Lab», dice Vega. «Pensé que era el único lugar donde podía hacer lo que quería: potenciar las capacidades humanas».
En el Media Lab, Vega cursó asignaturas de microfabricación, procesamiento de señales y electrónica. También desarrolló dispositivos vestibles para ayudar a las personas a acceder a información en línea, dormir mejor y regular sus emociones.
«En el Media Lab pude aplicar mis conocimientos de ingeniería y neurociencia para construir cosas, que es lo que más me gusta hacer», dice Vega. «Describo el Media Lab como Disneylandia para quienes crean cosas. Pude simplemente jugar y explorar sin miedo».
A Vega le atraía la idea de una interfaz cerebro-máquina, pero unas prácticas en Neuralink lo llevaron a buscar otra solución.
«Un implante cerebral tiene el mayor potencial para ayudar a las personas en el futuro, pero vi varias limitaciones que me hicieron dejar de trabajar en ello por ahora», dice Vega. «Una es el largo plazo de desarrollo. En los últimos años he hecho muchas amistades que necesitaban una solución para ayer».
En el MIT, decidió crear una solución con todo el potencial de un implante cerebral, pero sin sus limitaciones.
En su último semestre en el MIT, Vega construyó lo que describe como «una piruleta con un montón de sensores» para probar la boca como medio de interacción con ordenadores. Funcionó de maravilla.
«En ese momento llamé a Corten, mi cofundador, y le dije: “Creo que esto tiene el potencial de cambiar muchas vidas”», cuenta Vega. «También podría cambiar la forma en que los seres humanos interactúan con los ordenadores en el futuro».
Vega aprovechó recursos del MIT, entre ellos el Venture Mentoring Service, el programa MIT I-Corps, y recibió financiación inicial decisiva del Fondo E14. Augmental nació oficialmente cuando Vega se graduó en el MIT a finales de 2019.
Augmental crea cada diseño de MouthPad a partir de un modelo 3D basado en un escaneo de la boca de la persona usuaria. Después, el equipo imprime en 3D el retenedor con materiales de calidad dental y añade los componentes electrónicos.
Con MouthPad, las personas usuarias pueden desplazarse hacia arriba, abajo, la izquierda y la derecha deslizando la lengua. También pueden hacer clic con el botón derecho mediante un gesto de succión y con el botón izquierdo presionando el paladar. Quienes tienen menos control de la lengua pueden usar mordiscos, apretar los dientes y otros gestos; quienes tienen más control del cuello pueden recurrir al seguimiento de la cabeza para mover el cursor por la pantalla.
«Esperamos crear una interfaz multimodal para que cada persona pueda elegir lo que le funcione», dice Vega. «Queremos adaptarnos a cada condición».
Ampliar el alcance de MouthPad
Muchas de las personas que usan actualmente los productos de Augmental tienen lesiones medulares; algunas no pueden mover las manos y otras no pueden mover la cabeza. También han utilizado el dispositivo jugadores y programadores. Las personas que más lo usan interactúan con MouthPad todos los días, hasta nueve horas.
«Es increíble, porque significa que se ha integrado perfectamente en sus vidas y que encuentran mucho valor en nuestra solución», dice Vega.
Augmental espera obtener la autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos durante el próximo año para ayudar a las personas usuarias a realizar tareas como controlar sillas de ruedas y brazos robóticos. La autorización de la FDA también permitirá que puedan recibir reembolsos del seguro, lo que hará que el producto sea más accesible.
Augmental ya trabaja en la próxima versión de su sistema, que responderá a susurros y a movimientos aún más sutiles de los órganos internos del habla.
«Eso es fundamental para nuestro primer segmento de clientes, porque muchos han perdido la función pulmonar o la tienen afectada», dice Vega.
Vega también se siente alentado por los avances en agentes de IA y el hardware que los acompaña. Cree que, sea cual sea la evolución del mundo digital, Augmental puede ser una herramienta útil para todo el mundo.
«Lo que esperamos ofrecer algún día es una interfaz con la inteligencia que esté siempre disponible, sea sólida y preserve la privacidad», dice Vega. «Creemos que es el sistema de entrada vestible, manos libres y más expresivo que han creado los seres humanos».

