Muchos estudiantes se perderán sus ceremonias de graduación como consecuencia de la pandemia de COVID-19.
Bill y Melinda Gates comparten sus reflexiones sobre la promoción de graduados de este año, que pone fin a sus estudios en circunstancias inusuales.
Para la promoción de graduados de este año, el brote de COVID-19 ha supuesto la cancelación de las tan esperadas ceremonias de graduación. Sin embargo, la graduación es mucho más que subir al escenario para recoger un diploma. Marca el inicio de la siguiente etapa de tu vida, algo que merece ser celebrado incluso en estos tiempos difíciles. The Wall Street Journal nos pidió a Melinda y a mí que compartiéramos algunas reflexiones sobre esa transición. Esto es lo que escribimos.
La mayoría de los discursos de graduación no cambian el curso de la historia. En una soleada tarde de 1947, el entonces secretario de Estado George C. Marshall pronunció uno que sí lo hizo.
Al hablar en la Universidad de Harvard, el exgeneral recordó a su audiencia que, a unos pocos miles de millas del lugar donde se habían reunido ese día, las secuelas de la Segunda Guerra Mundial habían sumido a Europa en la pobreza, el hambre y la desesperación. Explicó que el pueblo estadounidense tenía la responsabilidad de acudir en ayuda de Europa, a pesar de encontrarse ellos mismos tan «distantes de las zonas conflictivas de la tierra». Aunque nunca hayas escuchado ese discurso, probablemente conozcas la agenda política que propuso: el Plan Marshall, que contribuyó a acelerar la recuperación de Europa occidental e inaugurar una nueva era de paz y prosperidad.

Hoy, como entonces, el mundo se enfrenta a un sufrimiento masivo y a una devastación económica. Una vez más, las naciones tendrán que unirse para reconstruir. Pero esta vez, ustedes, la promoción de 2020, no necesitan que un orador de graduación les pinte un cuadro de las «zonas conflictivas de la tierra». La crisis de la COVID-19 a la que nos enfrentamos hoy no es una experiencia localizada, sino verdaderamente global.
Los vínculos inseparables entre los pueblos del mundo son algo que su generación comprende mejor que quizás ninguna otra que la haya precedido. Muchos de ustedes han estado conectándose a Internet desde que sabían leer. Han crecido con acceso a la cultura popular, las noticias y perspectivas de sociedades a miles de millas de su hogar. Y los grandes desafíos que se ciernen sobre su futuro —brotes de enfermedades, cambio climático, desigualdad de género, pobreza— también están siendo afrontados por sus pares en todos los rincones del planeta.
Entonces, ¿qué significa todo esto para el siguiente capítulo de su vida? Como miembros de nuestra comunidad global, sus acciones pueden tener un impacto global. Sean cuales sean sus objetivos profesionales, donde vivan y quienes sean, existen formas, grandes y pequeñas, de participar en la mejora del mundo para todos.
Si esta crisis les ha inspirado a dedicarse al servicio público, eso es fantástico, pero no es la única forma de contribuir. Siempre pueden usar su voz y su voto para impulsar el cambio. Pueden exigir políticas que creen un futuro más sano y mejor para todos, en todas partes, ya sea que vivan en la calle de al lado o al otro lado del planeta.
Es cierto que están entrando en esta nueva etapa de su vida en un momento abrumador. Para muchos de ustedes, el camino que habían imaginado tras la graduación podría volverse de pronto mucho más empinado. Con tantas cosas que preocuparles, desde su salud hasta su familia, pasando por lo que el mercado laboral significa para su capacidad de pagar sus préstamos, es comprensible que tengan que dejar en suspenso las preguntas más amplias sobre su papel en la mejora del mundo.
Pero no cabe duda de que tienen un papel que desempeñar, ya sea ahora o en el futuro. Heredan un mundo que ya ha demostrado que el progreso es posible: un mundo que se reconstruyó tras la guerra, que venció la viruela, que alimentó a una población en crecimiento y que permitió a más de mil millones de personas salir de la pobreza extrema.
Ese progreso no ocurrió por accidente ni por destino. Fue el resultado de personas como ustedes que se comprometieron a que, hicieran lo que hicieran con sus vidas y carreras, contribuirían a esta misión compartida de impulsarnos a todos hacia adelante. Promoción de 2020, estos no son tiempos fáciles. Pero los superaremos. Y con su liderazgo, el mundo será más fuerte que antes.
