Innovación médica para un mundo que envejece: la perspectiva de Hong Kong

Hong Kong is one of the oldest societies in the world, and is prioritizing medical innovations that deliver aging people a good quality of life.
Hong Kong is one of the oldest societies in the world, and is prioritizing medical innovations that deliver aging people a good quality of life.Image: REUTERS/Lam Yik
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  • Para 2050, más de 2.100 millones de personas en todo el mundo tendrán más de 60 años.

  • A medida que envejece la sociedad, también aumenta la prevalencia de las enfermedades neurodegenerativas, que perjudican la calidad de vida y plantean desafíos sociales.

  • Hong Kong, uno de los lugares más envejecidos del mundo, se anticipa para afrontar este problema y colabora con otros para compartir ese éxito.

Para 2050, la población mundial de personas de 60 años o más casi se duplicará hasta alcanzar los 2.100 millones de personas en todo el mundo. China por sí sola representará alrededor del 23 % de esas personas. Este cambio demográfico tiene repercusiones de gran alcance.

Con la edad aumenta la susceptibilidad a las enfermedades relacionadas con el envejecimiento, en particular las neurodegenerativas, que afectan no solo a los pacientes y sus familias, sino también al tejido económico y social más amplio de las sociedades. Debemos adaptarnos a esta realidad promoviendo estrategias de envejecimiento saludable para proteger el bienestar de la ciudadanía, con especial atención a las personas mayores.

El discurso sobre la longevidad ha evolucionado con los años. Ya no se trata únicamente de prolongar la vida, sino de mejorar la calidad de esos años adicionales. Hoy aspiramos a vidas más largas caracterizadas por el vigor, la claridad cognitiva y la capacidad de contribuir de manera significativa a la sociedad.

Enfermedades neurológicas en un mundo que envejece

Como centro de nuestro ser, el cerebro preserva nuestra identidad, nuestros recuerdos y nuestra relación con el mundo. El deterioro cognitivo y las enfermedades neurodegenerativas ponen en entredicho esta visión y representan graves amenazas para las personas mayores. Los principales obstáculos para tratar estas enfermedades debilitantes son el diagnóstico tardío y la escasez de tratamientos que modifiquen el curso de la enfermedad. Cuando se detecta la afección, con demasiada frecuencia ya se encuentra en una fase avanzada, lo que dificulta el tratamiento, cuando no lo hace imposible. A medida que progresa la enfermedad, los pacientes necesitan atención continua, lo que supone una importante carga emocional y económica para sus familias y cuidadores, además de reducir su calidad de vida y productividad. Al aumentar los casos de enfermedades neurodegenerativas debido al envejecimiento de la población mundial, estas enfermedades cobran un costo económico y social cada vez mayor y sobrecargan los recursos sanitarios.

Ante este desafío creciente, debemos dejar de centrarnos en desarrollar tratamientos posteriores al diagnóstico y promover la atención sanitaria preventiva. Para ello se necesitan inversiones importantes en ciencias de la vida e innovación médica, a fin de desarrollar pruebas diagnósticas capaces de detectar enfermedades cerebrales en fases tempranas, cuando la intervención resulta más eficaz. También son esenciales mejores intervenciones médicas que puedan revertir o detener la progresión de la enfermedad y, así, reducir la carga para las personas y las sociedades. Sin embargo, promover la salud cerebral y fomentar un envejecimiento saludable exige un enfoque holístico y multifacético.

Los cambios en el estilo de vida, como hacer ejercicio físico con regularidad, seguir una dieta equilibrada, dormir lo suficiente, mantener la estimulación mental y contar con un sistema de apoyo social saludable, también son fundamentales para preservar la función cognitiva y garantizar una alta calidad de vida a medida que envejecemos.

Cómo Hong Kong redobla su apuesta por la innovación médica

Hong Kong, que tiene la esperanza de vida más alta del mundo, se ha comprometido a invertir en innovación biomédica para mejorar la salud cerebral y promover un envejecimiento saludable. Consciente de los desafíos que plantea el envejecimiento de la población, la ciudad aprovecha su condición de destacado centro financiero internacional para liderar la creación de un polo regional de innovación en biociencias.

Gracias a sus abundantes oportunidades de financiación, un sistema jurídico consolidado, una rigurosa protección de la propiedad intelectual y su proximidad geográfica a China continental —que ofrece un acceso inigualable a una población numerosa y a repositorios de datos abundantes—, Hong Kong está en una posición ventajosa para impulsar la investigación y el desarrollo biomédicos de vanguardia.

Además, el Gobierno de Hong Kong, tras identificar las ciencias de la vida y de la salud como ámbitos cruciales para el crecimiento económico y el progreso social, también ha destinado amplios recursos a reforzar la investigación y el desarrollo, el desarrollo del talento y los esfuerzos de comercialización, con el fin de fomentar el crecimiento y desarrollo de un ecosistema biomédico sólido.

El talento es un componente vital de las ciencias de la vida y la innovación médica. Las universidades de Hong Kong, reconocidas mundialmente por su excelencia académica y en investigación, forman talento local e internacional y atraen a académicos de todo el mundo para estudiar, trabajar, colaborar de forma interdisciplinaria e intercambiar conocimientos. Como universidad destacada, la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST) está a la vanguardia del desarrollo del talento. Actualmente, HKUST está estableciendo una tercera facultad de medicina en Hong Kong, cuyo objetivo es formar a profesionales clínicos preparados para el futuro, con sólidos conocimientos médicos, una rigurosa formación en investigación científica y mentalidad emprendedora. Fomentar un conjunto multidimensional de competencias es esencial para cerrar la brecha entre el conocimiento científico y sus aplicaciones en el mundo real, y convertir investigaciones revolucionarias en soluciones sanitarias pioneras.

Tecnología e innovación médica

La tecnología también desempeña un papel esencial en las ciencias de la vida y la innovación médica. Tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial (IA), el análisis de macrodatos y las plataformas de salud digital ya están revolucionando los procesos sanitarios: agilizan la recopilación, el análisis y la difusión de datos, aceleran el descubrimiento de fármacos y mejoran la eficiencia de los ensayos clínicos. La integración de la tecnología en la práctica clínica promete impulsar la investigación médica y generar soluciones transformadoras para afrontar el desafío mundial del envejecimiento. Por ejemplo, HKUST integra la IA con tecnologías médicas para crear soluciones sanitarias pioneras, como sensores inteligentes para la monitorización no invasiva de la salud y la gestión clínica y el tratamiento de precisión impulsados por IA. La universidad también ha desarrollado un revolucionario análisis de sangre basado en biomarcadores que permite diagnosticar de forma temprana, rápida y precisa la enfermedad de Alzheimer y el deterioro cognitivo leve. Puede utilizarse en diversos grupos étnicos y tiene aplicación a escala mundial.

Otro factor clave de la innovación biomédica es la colaboración entre distintas disciplinas y partes interesadas. Es imprescindible que los sectores público y privado colaboren e inviertan en la investigación cerebral a escala mundial. Al fomentar la cooperación internacional y compartir conocimientos, ideas e innovaciones, podemos crear un mundo en el que todas las personas puedan aspirar a envejecer con salud y vitalidad, libres de la carga de las enfermedades.

Nos encontramos en un momento decisivo en el que las decisiones de hoy determinarán el bienestar de las sociedades futuras. Ha llegado el momento de dar prioridad a la innovación biomédica y a la salud cerebral.

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